Schiotha Russthaveli

(Más propia­mente Russthveli, siquiera la otra forma haya prevalecido). Vivió durante los si­glos XII-XIII y fue el corifeo de la poesía de Georgia. Nada conocemos con certeza respecto de la persona y la vida del poeta, a excepción de los pocos datos que es posible deducir con seguridad de su famoso poema épico El caballero de la piel de leopardo (v.), dedicado a la célebre reina Tamara (1184-1213). Ni aun de su nombre podemos estar seguros: en el prólogo de tal obra el autor se llama a sí mismo Russthaveli, en tanto la denominación Schiotha no apa­rece hasta documentos posteriores; «Russ­thaveli», empero, significa sencillamente «na­tural de la localidad de Rusthavi». Ello, sin embargo, no facilita la determinación del lugar de nacimiento del poeta, por cuanto varias poblaciones georgianas llevan este nombre. Según la opinión corriente, Russthaveli de­bió de florecer bajo la dinastía de Russthavi, del sur de Georgia, cerca de Mzkhet.

La leyenda le presenta huérfano a tierna edad, cuidado por un hermano de su padre y educado luego en Atenas; más tarde habría sido consejero y tesorero de la reina Ta­mara, y, desesperadamente enamorado de ella, debió de abandonar la vida pública y hacerse monje; como tal parece haber muerto en Jerusalén. Siquiera resulte difí­cil separar la historia de la leyenda, el amor a la mencionada soberana, en cambio, apa­rece cantado en el prólogo del poema; es posible, empero, que se trate sólo del ho­menaje propio de un poeta cortesano. Cuan­to dice de sí mismo Russthaveli en su obra permite creerle personaje y autor poético de la corte, elegido entre los restantes para la exalta­ción de las glorias de la reina, y, por ello, sin duda ya famoso. Nada conservamos, empero, del resto de su producción poética. El extenso y romántico poema épico al cual se halla vinculada la fama de Russthaveli es un texto digno de situarse entre las obras maestras de la literatura mundial.

En las letras de Georgia ocupa una posición igual a la de le« poemas homéricos en el mundo literario griego; muchos georgianos llevan siempre consigo, como un gran honor, un ejemplar de la obra, y otros conocen de memoria largos pasajes de la misma, e in­cluso todo el texto, a pesar de su extensión. Muy grande es también la importancia lingüística del poema: a través de él Russthaveli intro­dujo en el idioma de Georgia, muy abun­dante en flexiones, raíces latinas, griegas, árabes, indias, persas, armenias y turcas, creó o adaptó constantemente nuevas pala­bras, y fijó la tradición, todo lo cual le ha elevado a la consideración de creador de la moderna lengua georgiana.

J. P. Smith