Miquel Costa i Llobera

Poeta cata­lán. Nació en Pollença (Mallorca) en 1854, murió en Palma de Mallorca en 1922. Cursó los estudios de Derecho, que no terminó, en las Universidades de Barcelona y Madrid. En Barcelona trabó amistad con el maestro del Renacimiento catalán, Antoni Rubio i Lluch, y frecuentó las tertulias literarias.

El estu­dio de los clásicos griegos y latinos y de los clásicos castellanos completan su forma­ción. En 1874 obtiene un premio en los Juegos Florales. Visita París y viaja por Es­paña. Vuelto a Mallorca en 1880, inicia la carrera eclesiástica, que prosigue en Roma hasta doctorarse en teología.

En 1909 es nombrado canónigo de la catedral de Palma y aquel mismo año preside los Juegos Flo­rales celebrados en Barcelona. Obras prin­cipales: Poesies catalanes (1885), De l’agre de la térra (1897), leyendas mallorquínas; Líriques (1899), Tradicions i fantasies (1903) y Horacianes (1906), su obra capital (v. Poe­sías).

Costa i Llobera es tal vez el más insigne re­presentante de la escuela lírica mallorquína; poeta de formación clásica, sintió como el que más el mar, la tierra y la luminosidad de su isla.

Poeta severo y humano, su lenguaje es a la vez puro y vivo. En sus obras no hay «mensaje» ni misticismo, pero sí un profun­do sentido cristiano de la vida y aun del paisaje.