Nació en Kassel el 16 de octubre de 1816, murió en Roma el 26 de abril de 1903. Aunque perteneciera a una familia aristocrática y se hubiera criado en un ambiente empapado de ideas conservadoras, sintió la influencia de los principios que habían provocado los movimientos del 48. De ahí su alejamiento de la familia y de Alemania. En 1852 marchó a Londres, donde entró en relación con hombres que tendían a una renovación europea, como Mazzini, Kropotkin, Gottfried y Johanna Kinkel y sobre todo Herzen, de cuyos hijos fue institutriz.
En 1861 hizo un viaje desde Londres a Italia. Durante una estancia en París conoció a Wagner y figuró entre los primeros defensores de su revolución musical. Se mantuvo fiel a Wagner aun después de haber estrechado amistad con Nietzsche (1872). En 1870 volvió a Roma y allí se estableció definitivamente. Supo ver al pueblo italiano con simpatía y comprensión, como demuestra su relato, publicado póstumo, Amor celeste y amor terreno [Himmlische und irdische Liebe, 1905]. Dejó novelas y cuentos mediocres. Interesantes son sus Memorias de una idealista (1876, v.), a la que siguieron otras publicaciones también de carácter autobiográfico.
G. V. Amoretti

