Li-Po (apelativo honorífico, T’ai-Po; sobrenombre, Ch’ing Lien)

Nació en 705 y murió en 762 d. de C. Vivió, por lo tanto, bajo la gran dinastía T’ang (618-906), o sea en el período más glorioso de la historia china, y es considerado por la opinión general el poeta más ilustre de su país. Se discute aún acerca del lugar de su nacimiento. Según los chinos, hay que fijarlo en Pa-hsi (Ssûch’ üan); sin embargo, en los últimos años, E. Chavannes y P. Pelliot han aducido la hi­pótesis según la cual habría nacido en Suyāb, la actual Tokmak del Turquestán ruso, y recientemente A. Waley (The Poe- try and Career of Li-Po, Londres, 1950) parece haber demostrado, con un profundo análisis de los documentos, que el poeta vio la luz durante un viaje de regreso de sus padres de Suyāb a la China: unos cien años antes el bisabuelo de Li-Po había sido enviado junto con muchos otros hombres a reforzar las guarniciones fronterizas de los distritos occidentales y hasta 705 no pudieron volver sus descendientes a Ssûch’ üan.

Sea como fuere, a los cinco años se hallaba con su familia en Ch’ang Ming, unas cien millas al nordeste de Ch’êng-tu, capital de Ssûch’üan. Indudablemente, la poesía ar­diente y pasional de nuestro autor hace sospechar en él la sangre «extranjera»; y así, aun cuando famoso y admirado, los chi­nos prefieren a Tu Fu, más conforme a su Lorenzo Lippi. mentalidad plácida y serena. A los diez años escribía ya versos a una luciérnaga: «La lluvia no puede extinguir la luz de tu linterna, / el viento te hace brillar con más deslumbrantes destellos. / ¿Por qué no vue­las hacia los cielos lejanos/para lucir junto a la luna como una estrella?». Li-Po vivió una existencia nómada, alegre y disipada. De Ssûch’üan pasó a Shantung, y de aquí a Shensi, donde fundó la animada cofradía de los «Seis ociosos del arroyo de los bam­búes» («Tsu Chi Liu I»), que pasaban la vida en los bosques, entregados a la bebida y al cultivo de la poesía, y la otra no menos divertida de los «Ocho inmortales de la copa de vino» («Chiu [yin] chung Pa Hsien»). Estuvo luego en la corte de Ch’ang-an (742), y en ella anduvo de triunfo en triunfo; compuso allí maravillosos versos medio ebrio y sentado entre damas y cortesanas que le sostenían el tintero con sus manos.

En cierta ocasión el emperador Hsüan Tsung (713-756) quedó tan admirado que ordenó a su eunuco Kao Li-shih doblar la rodilla ante el poeta y quitarle el calzado; el ser­vidor obedeció pero sintióse ofendido, y, confabulado con la hermosa favorita Yang Kuei-fei, intrigó hasta el punto de obtener el despido de Li-Po. Éste sirvió luego al prín­cipe de Yung, junto al cual, empero, estuvo a punto de perder la vida; según cierta leyenda, una noche, mientras se dirigía en barca a visitar a un pariente suyo, más ebrio que de costumbre, al pretender abra­zar el reflejo de la luna sobre el agua cayó al río. Sus poesías, reunidas en el Li T’ai-po Chi (v.), le elevan por encima de todos los poetas chinos a causa de la diafanidad de la expresión, la exquisita perfección de la forma, y la viveza de la pasión inspiradora. Con él triunfó la com­posición poética de cinco o seis caracteres, en estancias de dos, cuatro, seis o, a lo sumo, ocho versos. Famosa es Una bebida bajo la luna: «Entre las flores, con un jarro de vino, / estoy bebiendo solo: no tengo compañeros. / Levanto la copa y la ofrezco a la brillante lima. / Me vuelvo hacia la sombra: ya somos tres. / Pero la lima no puede beber, / y la sombra únicamente si­gue a mi cuerpo. / Me siento acompañado por la luna, empero, y por la sombra, / pues debo gozar: es primavera. / Yo canto, y la luna me mira y parece que avance. / Danzo, y la sombra se agita en desorden. / Mientras conservo el juicio somos buenos amigos, / pero cuando caigo ebrio cada uno se marcha por su lado. / Una platónica amistad queda establecida para siempre: / el próximo en­cuentro allá en lo alto, en el Camino de Plata.»

B. Fedele