Nació el 14 de marzo de 1769 en Losonc, donde murió el 3 de junio de 1795. Estudió Jurisprudencia en la Universidad de Viena, y profundizó en las ideas racionalistas. En otoño de 1791 se estableció como abogado en Pest, y pronto logró introducirse en la mejor sociedad de la capital, que apreciaba en él tanto al perfecto hombre de mundo como al espíritu independiente, multiforme y abierto a cualquier ideal de progreso. En el año 1792 se adhirió a la masonería y participó activamente en la organización de la primera compañía dramática húngara; en 1793 elaboró un proyecto destinado a hacer de Pest el centro de la vida literaria, y en 1794 empezó a publicar el periódico Urania, redactado en gran parte por él mismo.
En los tres números de esta revista (la muerte sorprendióle durante la preparación del cuarto) y en el tratado Sobre el ennoblecimiento de la nación criticó duramente las atrasadas condiciones de vida del país, pidió un cambio radical en las costumbres de los campesinos y defendió varias reformas que hasta pasados muchos decenios no serían comprendidas. Su novela Los legados de Fanny (v.) constituye el primer eco húngaro de la moda literaria iniciada por el Werther (v.) de Goethe; sin embargo, en lugar de las cuitas de un hombre que se da muerte por amor narra el lento agostamiento de un corazón de muchacha roído por una pasión desesperada, y, a través de una prosa admirablemente rica en matices, llega a regiones del mundo sentimental hasta entonces no exploradas por la literatura magiar.
E. Vàrady

