Joseph Addison

Nacido en Milston el 1.° de mayo de 1672, m. en Londres el 17 de junio de 1719. Hijo de un eclesiástico, estudió en Oxford y por sus dotes de latinista se gran­jeó la protección del canciller del Tesoro, Charles Montagu, el cual le otorgó una importante pensión que le permitió viajar por el continente.

Fruto de su viaje fue Observaciones sobre varias partes de Italia. A. renunció pronto a una prometedora carrera de erudito para encerrarse en aque­lla dorada medianía de pensamiento y de vida que constituía su verdadera vocación de «Victoriano prematuro».

Afiliado al par­tido de los «Whigs», de quienes fue por­tavoz poético y político (desempeñó el car­go de subsecretario de Estado en 1706 y el de primer secretario del virrey de Irlanda en 1709), pudo dedicarse con serenidad y señorial desinterés a la literatura, inten­tando con escasos resultados el poema y la tragedia (v. La campaña y Catón), y encon­trando al fin su verdadero medio expresivo en el ensayo.

Durante dos años ayudó a Steele en la redacción de su diario, el Tatler (v.), y con el mismo Steele fundó el famosísimo Spectator (v.) (1711-12, 1714), al cual dio el tono de su personalidad de «censor morum», exaltador de los ideales burgueses y de un clasicismo que es tam­bién norma de vida moral y de comporta­miento, él ideal exacto del «gentleman».

Con el tipo de ensayo del Spectator, A. vino a crear su obra maestra, expresión de su dimensión íntima y de su laica espiritua­lidad: un tono que fue el mismo de la vida de su autor, terminada casi de un modo triunfal (aunque no sin amargura) con su retiro de la política con una espléndida pensión (1718) y con su instalación, des­pués de su matrimonio con la condesa de Warwick (1716), en la suntuosa atmósfera de Holland House.

N. d’Agostino