Nacido el 22 de diciembre de 1815 en Basilea, m. el 25 de noviembre de 1887. Hijo de una familia patricia, estudió filología y derecho en su ciudad natal, en Gotinga y en Berlín, y tuvo por maestros a Savigny, Eichhorn y Böckh.
En 1841 fue nombrado profesor de derecho romano de la Universidad de Basilea, y en 1844 consejero del tribunal de apelación. Amigo y admirador del docto epigrafista zuriqués Gaspar von Orelli, italianista y ferviente partidario de Vico, realizó diversos viajes a Italia y estuvo dos veces en Nápoles (1843 y 1851), donde conoció a estudiosos locales, entre ellos al arqueólogo Agostólo Gervasio, con quien mantuvo una larga relación.
Publicó al principio numerosas disertaciones sobre temas romanos llevadas a cabo con el riguroso método filológico de la escuela de Savigny. Aparecida la Historia de Roma (v.) de Mommsen, Bachofendio a la luz una Geschichte der Römer que inicia la polémica contra la filología metódica. En 1858 entregó a la imprenta su importante obra acerca del Matriarcado (v.), publicada en 1861 y en la cual presenta uno de los descubrimientos más interesantes de la etnología y la sociología: la idea matriarcal, que sitúa en el origen de la familia a la madre, factor innegable de la generación, y defiende la existencia de una primitiva cultura etónica o femenina opuesta a la posterior uránica o masculina.
A continuación apareció Ensayo sobre el simbolismo sepulcral de los antiguos [Versuch über die Grabersymbolik der Alten, 1861]: a la piedra que indica el lugar de la sepultura vincula Bachofen el primer culto, a la construcción sepulcral el edificio religioso más antiguo y al embellecimiento de la tumba el principio del arte y de la ornamentación.
Las ideas del autor, largo tiempo relegadas al olvido, aparecieron nuevamente en la obra del norteamericano Lewis H. Morgan, Ancient Society (1877), y de ella pasaron a los teóricos del marxismo Engels, Kautsky y Bebel, quienes las aprovecharon para sus trabajos sobre el origen de la familia y de la propiedad.
Estudios etnológicos posteriores pusieron de relieve los errores de Bachofen. Sin embargo, todavía muy recientemente los filósofos y sociólogos del Círculo de Munich Schuler y Klages encontraron en las teorías citadas un argumento para su oposición al intelectualismo.
M. Spagnol

