Jean Baptiste Say

Nació en Lyon el 5 de enero de 1767 y murió en París el 15 de no­viembre de 1832. Inclinado inicialmente al comercio, llevó a cabo un período de apren­dizaje en Inglaterra; sin embargo, tras una lectura ocasional de Investigación sobre la naturaleza y causa de la riqueza de las na­ciones (v.), de A. Smith, sintióse atraído por la economía política. Vuelto a Francia, de­sarrolló una actividad de publicista, fun­dó el periódico Décade philosopbique, politique et littéraire, y desempeñó algunos cargos públicos durante la época de Napo­león. La publicación, en 1803, de su Tratado de economía política (v.), inspirado en fir­mes principios liberales, enfrentóle, sin em­bargo, al ambiente napoleónico; y así, pre­firió entonces renunciar a cualquier misión pública, y, entregado a la actividad industrial, dirigió con éxito una fábrica de hilados de algodón en Auchy. Mientras tanto, dedi­cóse, además, a la revisión del Traité, cuya edición apareció notablemente modificada en 1814.

Al caer el régimen napoleónico Say pudo afianzar más resueltamente su influen­cia, y obtuvo una cátedra de Economía política, primero en el Conservatorio de Artes y Oficios (1819) y luego en el Collège de France (1830). Al par que iban sucediéndose las ediciones y traducciones del Traité, cuidó la publicación de un compendio de su obra, el Catéchisme d’économie politique (1817), y de una ampliación de la misma en seis tomos aparecida bajo el título Cours complet d’économie politique pratique (1828- 1830). Se debe también a Say, además de la difusión de la obra de A. Smith en el con­tinente, la introducción de un esquema de sistematización manual de la materia que sirvió de modelo a numerosos tratados su­cesivos.

Por otra parte, nuestro autor faci­litó útiles distinciones y definiciones pasa­das luego al patrimonio científico (así, por ejemplo, la diferenciación entre empresario y capitalista), y vinculó particularmente su nombre a la «ley de las salidas», que negaba la posibilidad de una crisis general debida al exceso de producción y consideraba me­dio para la superación de aquélla la elimi­nación de las desproporciones parciales provocadas en la elaboración de los dis­tintos productos. En 1817 apareció su obra de reflexiones morales: Petit volume conte­nant quelques aperçus des hommes et de la société.

F. Caffè