Hector St. John Crèvecoeur

Nació en Normandía, cerca de Caen, el 31 de enero de 1735 y murió en Sarcelles el 12 de noviem­bre de 1813. Educado en parte en Inglaterra, marchó muy joven al Canadá. Allí partici­pó en la última guerra franco-canadiense a las órdenes de Montcalm.

Terminado el conflicto, se dedica a explorar los Grandes Lagos y el curso del río Ohio, realizando numerosos viajes por los territorios orien­tales de los Estados Unidos, cuya nacionalidad adopta en 1765.

A los veinticuatro años contrajo matrimonio y se estableció en una hacienda del condado de Orange (Nueva York). Entre 1769 y 1780 escribió casi todos sus ensayos, publicados bajo el título Car­tas de un granjero americano (v.) y firma­dos «J. Hector St. John», seudónimo que utilizaba ocasionalmente; otra colección posterior de textos pertenecientes a este mismo género literario, Esbozos de la Amé­rica del siglo XVIII [Sketches of Eighteenth Century America], apareció en 1925.

De 1780 a 1783 estuvo en Francia, y a su regreso encontró la casa incendiada por los indios, la esposa muerta y los hijos desaparecidos. Llegado a cónsul francés en Nueva York, se relacionó con Jorge Washington e intimó con Benjamin Franklin.

Al mismo tiempo siguió escribiendo para los periódicos, con el seudónimo «Agrícola», e introdujo mu­chas especies nuevas de semillas y plantas en las haciendas norteamericanas. En 1790 abandonaba los Estados Unidos.

Fue un experto investigador en el ámbito de la agricultura, estudió a fondo los problemas de impuestos e hipotecas y criticó a holan­deses e ingleses, que tendían a instituir sis­temas feudales en América. Aun cuando defensor del pueblo, guardó fidelidad a las autoridades en el movimiento norteameri­cano de independencia, y en el drama Pai­sajes [Landscapes] desautorizó los excesos cometidos en nombre de la libertad.

Sus descripciones de escenas de la vida del país, la penetración con que disertó sobre los principios de la democracia en los Estados Unidos y la animada naturalidad de su es­tilo hacen de este autor uno de los cronistas más importantes de la América colonial y posterior a la emancipación. Cabe citar también su Voyage dans la Haute Pennsyl­vanie et dans l’État de New York (3 vols., Paris, 1801).

L. R. Lind