Gregorio López y Fuentes

Novelista mexicano; nació en la hacienda El Mamey, de la Huasteca veracruzana en 1897. Se le con­sidera uno de los cuatro grandes novelistas de la Revolución (con Mariano Azuela, Mar­tín Luis Guzmán y José Rubén Romero). Profesor de la Escuela Normal y periodista, ha dirigido El Universal Gráfico. Apasionado liberal e indigenista, su novela El Indio obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1935, pero hay quien le discute la sufi­ciente observación directa; nadie se la nie­ga, en cambio, en narraciones de la Revo­lución, soberbiamente trazadas, pese a la pasión que las anima, como Tierra (1932), de ambiente zapatista, y en relatos de tipo campesino tan interesantes como Milpa, potrero y monte (1951), la novela de la emigración campesina hacia la ciudad o el extranjero.

Tienen cierta aspiración psico­lógica, mezclada a veces con el interés po­lítico, algunas otras narraciones suyas, como Mi General (1933), Arrieros (1937), verda­dero estudio social muy estimable, Huasteca (1939), acerca del problema petrolero, Aco­modaticio (1943), Los peregrinos inmóviles (1944) y Entresuelo (1948). Su primera no­vela se titula Campamento y apareció en 1931. Anteriormente había escrito algunas poesías, entre ellas La siringa de cristal (1913) y Claros de selva (1922), que no pasaron de ser una iniciación literaria.

T. Sapiña