Gaspare Luigi Pacifico Spontini

Nació en Maiolati, cerca de Iesi, el 14 de noviembre de 1774 y murió allí mismo el 24 de enero de 1851. Pronto demostró predilección por los estudios musicales. En 1793 ingresó en el conservatorio napolitano de la Pietá dei Turchini, donde se relacionó con Cimarosa y Paisiello. En 1795 marchó a Roma, y aquí presentó con éxito la farsa I puntigli delle donne. Durante los años siguientes compuso numerosas obras de este género y óperas, representadas en varias ciudades de Italia. Llegado en 1803 a París, se puso en contacto con las orientaciones artísticas francesas, lo cual determinó notables modificaciones en su estilo.

Gracias a la protección de la em­peratriz Josefina pudo ofrecer en 1807 su obra maestra, La vestal (v.); ésta y las siguientes Hernán Cortés (1809, v.) y Olimpia (1819, v.) hicieron de Spontini, que mientras tanto había asimilado los principios estéticos y los resultados del arte de Gluck, el genial exponente de la concepción clásica y gran­diosa del melodrama, vinculada a las aspira­ciones y al gusto del primer Imperio. Invi­tado por Federico Guillermo III de Prusia, llegó a Berlín en 1820 y asumió el cargo de primer maestro de capilla de Su Majestad. El período berlinés, que se prolongó durante veintidós años, le resultó abundante en ad­versidades, sobre todo a causa de la hostili­dad del conde Brühl y del crítico L. Rellstab. Entre otras obras, compuso entonces Agnes von Hohenstaufen (1827), en la que mostró haber sabido asimilar el estilo ale­mán. En 1842 abandonó Berlín, dedicóse a viajar, y regresó finalmente a su localidad natal. Influyó en las óperas serias de Rossini y en Weber, Marschner, Berlioz y Wagner.

M. Doná