Francisco Asenjo Barbieri

Compositor español, n. en Madrid el 3 de agosto de 1823, m. en la misma ciudad el 19 de fe­brero de 1894. Desde su primera juventud, puso de manifiesto Barbieri la neta independencia de su carácter.

En un colegio religioso estudió latinidad y retórica. Empezó la ca­rrera de medicina que dejó para seguir la de ingeniero, que a su vez abandonó tam­bién, puesto que sus inclinaciones iban por la música.

La circunstancia de que su abue­lo materno fuera alcaide del Teatro de la Cruz, de Madrid, le dio ocasión a Barbieri de oír ópera italiana y de confirmarle en sus aficiones por la música. No lo dudó más; abandonó sus estudios e ingresó en el Con­servatorio de Madrid, donde aprendió canto con Saldoni, el clarinete con Brocá, el piano con Pedro Albéniz y la composición con Carnicer.

Las circunstancias familiares se le presentaron adversas y tuvo que ga­narse la vida como clarinete en una banda de la Milicia Nacional, y copiando además música para teatros y almacenes; en sus horas libres componía canciones y roman­zas.

Más adelante, fue contratado como maestro de coros y apuntador de una com­pañía italiana de ópera, con la que recorrió varios teatros; fue entonces cuando com­puso él a su vez la ópera italiana Buontepone, que finalmente no se estrenó por ha­berse disuelto la compañía.

Cantó en zar­zuelas, escribió crítica musical para diver­sos periódicos y fue apuntador del teatrito del Palacio Real. Enseñó música en la Es­cuela de Nobles y Bellas Artes de San Eloy. En 1850 estrenó su primera zarzuela, titulada Gloria y peluca, con buena aco­gida de crítica y público.

Al año siguien­te, o sea en 1851, estrena la auténtica joya lírica titulada Jugar con fuego, que constituyó su consagración como compositor de zarzuelas. Desde entonces no cesó ya de escribir y dio a la escena infinidad de hermosas producciones, que fueron aplau­didas en los principales teatros de España e Hispanoamérica.

Sobresale en las zarzue­las en las que acude a los motivos líricos nacionales, cual sucede en la pequeña obra maestra El barberillo de Lavapiés (1876). Barbieri fundó el Teatro de la Zarzuela, en el que se encargó de la dirección de los coros y de la orquesta, y organizó en el mismo grandes conciertos de música sacra.

En 1867 fundó la Sociedad de Conciertos, en cuyas audiciones se dieron a conocer las mejores obras del repertorio alemán. En 1868 fue nombrado profesor de Armonía e Historia del Arte en el Conservatorio de Madrid, y al año siguiente director de orquesta del Teatro Real.

Pertenecía a las Academias de la Lengua y de San Femando y fue uno de los fundadores de la Sociedad de Biblió­filos españoles. Notable erudito y excelente escritor, entre sus obras literarias cabe ci­tar; Reseña histórica de la zarzuela, últimos amores de Lope de Vega (1874), Las castañuelas (1876) y Cancionero musical de los siglos XV y XVI. Cronológicamente fue el primer historiador de la música española.