Enrico Ferri

Nació en Benedetto Po el 25 de febrero de 1856 y murió en Roma el 12 de abril de 1929. Fue uno de los principales representantes del positivismo durante la segunda mitad del siglo pasado y aceptó por completo las implícitas actitudes determi­nistas de tal corriente.

Ya en la tesis de su doctorado, publicada en 1878, La teoría de la imputabilidad y la negación del libre albedrío (v.), destaca netamente este aspec­to de su formación espiritual y de sus ideas: cree que el delincuente actúa por causas ajenas a su voluntad y que deben buscarse en la sociedad.

Enseñó en las Universidades de Turin, Siena y Roma y, prosiguiendo sus estudios, siempre inspirados en la es­cuela criminalista positiva, publicó en 1900 la obra Sociología criminal (v.), que re­sume en forma orgánica su pensamiento.

El agudo interés por la sociedad y su organi­zación le hizo considerar con simpatía el socialismo, que, sin embargo, interpretó igualmente desde el ángulo positivista y juz­gó derivación del darwinismo y del evolu­cionismo de Spencer (Socialismo e crimi­nalità, Socialismo e scienza positiva, etc.). Ello le indujo a alejarse del partido cuando predominó en éste la tendencia hacia un más riguroso marxismo.

F. Catalano