Enrico Aristeppo

Nacido probablemente en S. Severina (Calabria) hacia el 1105-1110, m. en Palermo en 1162. Formado en las es­cuelas de la abadía griega de Santa María del Patire, cerca de Rossano, vivió proba­blemente sin destacarse apenas hasta 1155 ó 1156, cuando, reuniendo el título y el cargo de archidiácono de Catania, entró oficialmente en la vida eclesiástica y polí­tica siciliana.

En aquellos últimos siete años de su vida supo, sin embargo, no sólo lo­grar sólida fama en el mundo de la cultura, sino alcanzar la cúspide de las ambiciones políticas, llegando a convertirse en primer ministro de Guillermo I a consecuencia de la conjura contra Majón de Bari. Tanta fortuna le fue fatal, sin embargo, ya que sos­pechando de él su soberano, lo arrojó en la cárcel, donde murió.

Buen conocedor del griego, fue el primero que tradujo al latín el Menón (1154) y el Fedón (1156) de Pla­tón (v. Versiones de Platón), la Apodíctica y el libro cuarto de la Meteorología de Aristóteles —introduciendo así el conocimiento de la física aristotélica en Occi­dente— y otras obras de Gregorio Nacianceno y de Diógenes Laercio.

En ocasión de una embajada, realizada al parecer en 1158, a Constantinopla, recibió como regalo del emperador un códice griego del Almagesto (v.) de Claudio Tolomeo e hizo de él la primera traducción latina. Es seguro que, sin él, la irradiación cultural que emanó de Sicilia en el siglo XII hubiera sido me­nos vigorosa y resonante.

C. Falconi