Bartolomeo Sacchi

(Llamado Platina). Nació en el pueblo de Piadena (Cremona) en 1421, de donde el sobrenombre de Platina, murió en Roma en 1481. Fue primeramente sol­dado, después se dedicó a los estudios, bajo la dirección de Ognibene Bonisoli, al que sucedió como preceptor de los hijos del marqués Ludovico Gonzaga. En el año 1457 se trasladó a Florencia, para seguir los estu­dios de griego con Argiropulos, y fue admi­tido allí en el círculo literario que solía reunirse en torno a Cosme y Pedro de Médicis. En 1426 marchó a Roma como secre­tario del cardenal Francesco Gonzaga; fue nombrado después compendiador apostólico; pero el papa Paulo II, a causa de cierto libelo compuesto por él, le castigó a cuatro meses de dura cárcel.

En 1468 fue detenido de nuevo como sospechoso de haber parti­cipado en la conjuración de los humanistas romanos para liberar a Roma «de la suje­ción de los curas», lo que le costó un año de prisión. Recuperó su fortuna con el advenimiento de Sixto IV: en 1475 le con­fiaba el papa la custodia de la Biblioteca Vaticana, cargo que desempeñó de un modo ininterrumpido hasta los últimos años de su vida, que terminó rodeado de honores en 1481. Escribió un libro de Vidas de los pontífices (v. Historia de los papas) que tiene alguna importancia por lo que se refiere a los papas de los tiempos más pró­ximos al autor, y algunos tratados: De príncipe, De vera nobilitate, De vero et falso bono, Contra Amores, De optimo cive, De honesta voluptate ac valetudine, una Histo­ria urbis Mantuae e Gonzagae (1466-69), una Vita Aeneae Silvii Piccolominei (1466), Epistolae, etc.

A. Altamura