Andrea Gabrieli

Nació entre el 1510 y el 1520 en Venecia, muriƥ en la misma ciudad a finales del 1586. La primera noticia – que se conserva de Gabrieli se refiere a su ingreso como cantor en la capilla de San Marcos en 1536. Fue discípulo de Willaert.

Hacia 1550 era probablemente cantor en la cate­dral de Verona, bajo la dirección de Vincenzo Ruffo, lo cual explicaría que la pri­mera obra dada a la imprenta por Gabrieli se encuentre en el libro de madrigales de Ruffo publicado en 1554. En 1558, Gabrieli fue nombrado organista de S. Jeremías de Venecia y miembro de la Academia de la Fama. Abandonó más tarde Venecia para emprender una serie de viajes: en 1562 for­mó parte del grupo de músicos que, diri­gido por Lasso, figuraba en el séquito de Alberto V de Baviera. Estuvo en Baviera, en Bohemia y en Renania y mantuvo rela­ciones de amistad con la casa de los Fugger. En 1562 y en 1564 fueron publicados algunos madrigales suyos en antologías de diversos autores. En 1564 volvió a Venecia, donde desempeñó el puesto de segundo or­ganista de S. Marcos.

En 1565 aparecieron, editadas por Gardano, las Sacrae cantiones a 5 voces, dedicadas a Alberto de Baviera; a continuación, en 1565 y 1570, dos libros de Madrigali a 5 voces; en 1571 las Gregesche et Justiniane a 3 voces; en 1572 las Messe; en 1574 y en 1580 dos libros de Madrigali a 6 voces; en 1575 un libro de Madrigali a 3 voces; en 1576 las Cantiones ecclesiasticae a 4 voces; en 1578 las Cantiones sacrae de 6 a 16 voces, y en 1583 los Salmos davídicos (v.). Estos últimos, como las Sacrae cantiones de 1565, están desti­nadas tanto a la ejecución vocal como a la instrumental0.

El arte de Gabrieli es noble y aus­tero, su gusto muy puro y sin concesiones; sus obras, bien construidas, poseen una pro­funda vitalidad y acentos vivamente expre­sivos. En 1584, habiendo cesado Merulo, Gabrieli obtuvo al fin el puesto de primer organista de S. Marcos. En 1585 compuso la música del Edipo rey, de Sófocles, traducido por Orsatto Giustiniani para la inauguración del Teatro Olímpico de Vicenza: la intensidad dramática, la perfecta adaptación a la letra y la incisiva caracterización hacen de estos coros un importante punto de referencia para la historia del teatro musical. Su so­brino Giovanni Gabrieli (v.) publicó, después de su muerte, el tercer libro de Madrigali a 5 voces (1589), los Concerti de 6 a 16 voces (1587), las Intonazioni (1593), los Ricercari (1595) y las Canzoni alia francese (1605) para órgano, además de otras varias compo­siciones insertas en antologías de la época.

C. Marinelli