Albrecht von Haller

Nació el 16 de octu­bre de 1708 en Berna, donde m. el 12 de diciembre de 1777. Verdadero «niño prodi­gio», en 1723 estudiaba ya Medicina y Cien­cias Naturales en la Universidad de Tubinga, de donde se trasladó posteriormente a Leyden. Ya en esta ciudad, terminó los estudios de Medicina bajo la guía del famoso Boerhave; luego estudió Anatomía en Lon­dres y París y Matemáticas en Basilea. En 1728, un largo viaje por las montañas de Suiza le inspiró el poema Los Alpes (v.), que puso de manifiesto su notable capacidad literaria y, al mismo tiempo, le permitió establecer las bases de una obra clásica acerca de la flora suiza, la Enumeratio stirpium Helveticarum, la cual, empero, no apareció hasta 1742.

En 1729 fue nombrado bibliotecario del Ayuntamiento de Berna, plácido cargo cuyo ejercicio no le impidió proseguir sus estudios anatómicos y botá­nicos. En 1736 obtuvo la cátedra de Anato­mía, Botánica y Cirugía de Gotinga, que desempeñó hasta 1753 y llevóle a fundar en esta ciudad la escuela más famosa de estudios anatómicos y fisiológicos del si­glo XVIII. Prodigiosa fue en el curso de estos años la actividad de Haller, quien no sólo dedicóse a la enseñanza y a la composición de importantes obras científicas, sino que además fundó el Jardín Botánico, una Sala de Anatomía, el Instituto de Fisiología y la Sociedad de Ciencias de Gotinga, de la cual fue presidente perpetuo. Por aquel entonces redactó las Primae lineae Physiologiae (Go­tinga, 1744), los ocho fascículos del atlas anatómico Icones anatomicae (Gotinga, 1743- 1756) y los monumentales Elementos de la fisiología del cuerpo humano (v.).

Aunque gran anatomista, se hizo famoso en par­ticular como fisiólogo; cabe considerarle in­troductor del método experimental en la Fisiología y se le deben también magníficos estudios sobre la sensibilidad y la irritabili­dad (Sermones de partibus corporis humani sensibilibus et irritabilibus, 1753). Vuelto a Berna aquel mismo año, obtuvo allí algunos cargos administrativos que, sin embargo, le dejaron mucho tiempo libre para terminar las grandes obras iniciadas en Gotinga. En los últimos años de su existencia dedicóse particularmente a trabajos de carácter bibliográfico en el ámbito de sus estudios preferidos (Botánica, Anatomía, Cirugía y Medicina). La atención de Haller viose atraída asimismo por la política, en la cual apoyó un ideal de república aristocrática; expuesto en mediocres novelas políticas (Usong, 1771; Alfred, 1773; Fabius und Cato, 1774). Sus Diarios de viaje [Tagebücher seiner Reisen] fueron publicados con carácter póstumo en el año 1883.

G. Preti