Abū ‘Alī Muhammad ibn Battūta

Via­jero y escritor musulmán. N. en Tánger en 1303, m. en Fez en 1377. Desde su primera juventud, se sintió atraído por nuevos hori­zontes a través de numerosas lecturas de libros de geografía que entonces describían más maravillas que realidades.

En 1325, o sea cuando nuestro hombre contaba 22 años, emprendió su peregrinación a la Meca, que después prolongaría en un periplo que iba a durar 26 años. En efecto, cumplido su deber religioso recorrió Arabia, Siria y Persia, y a través del Mar Rojo pasó al alto Egipto y Abisinia.

Volvió sobre sus pasos, costeó el golfo Pérsico y regresó a la Meca en 1332, desde donde, tras un breve des­canso, partió para Crimea y visitó esta vez Rusia y parte de los Balcanes, aun cuando parece ser que se adentró muy poco en Rusia, cuyas dilatadas estepas le sobreco­gieron el ánimo. En Constantinopla, em­barcó para la India a través del istmo de Suez, que entonces se atravesaba en cara­vanas de camellos. Parece ser que vivió varios años en la India, cautivado por sus bellezas.

En Nueva Delhi fue nombrado cadí, puesto que le permitió trabar amis­tad con el emperador Mohamed, que le encargó una importante misión para la China. Durante este nuevo viaje pasó algu­nas peripecias puesto que fue varias veces objeto de ataques de los rebeldes, logrando sin embargo llegar a Pekín, capital del Im­perio.

Recorrió después Malabar, Ceylán, Bengala y Sumatra, y emprendió el regreso a su patria tras visitar algunas ciudades chinas. De nuevo en Tánger, emprendió un nuevo viaje, esta vez a España y norte de África, hasta que en 1352, el sultán de Marruecos le encargó una misión al Sájara, en cuyo viaje llegó hasta Tombuctú.

De vuelta a Fez, nuestro viajero, hombre culto y buen escritor, se dedicó a compo­ner la narración de sus viajes y aventuras (v. Rífala), que desgraciadamente sólo en fragmentos ha llegado hasta nosotros y que fueron publicados en árabe y francés por C. Defrémery y B. C. Sanguinetti en París, en 1853 y 1859; en inglés por H. A. Gibb en Londres, en 1929, y en alemán por H. von Mzik en Hamburgo, en 1911.

J. R. Manent