Nacido en Toledo en 1120, se le conoció debido a su vasta cultura por el sobrenombre de Harrischón (el primero). De tendencias racionalistas y sagaz polemista, supo hacer compatibles el dogma de su fe con los principios filosóficos de Platón y de Aristóteles.
Combatió a Avicebrón y en cierta manera puede considerársele como el precursor de Maimónides, sobre el que ejerció cierta influencia. A causa del racionalismo que hemos mencionado, fue condenado a muerte y ejecutado en su ciudad natal en el año 1189. Entre sus obras descuellan El Libro de la tradición (v.) y La fe sublime (véase).
J. R. Manent

