Nacido en Ronda en el año 733 de la hégira (1371 de J. C.). Era hijo de una de las más nobles familias de la ciudad, rica y poderosa, y de acendrado espíritu religioso.
Su padre, Abū Ishāq Ibrahim, gran orador sagrado, desempeñaba el cargo de predicador en la mezquita. Su tío era cadí de la ciudad.
Entre ambos, padre y tío, cuidaron de la primera enseñanza de A. de R., la cual consistió, como ocurría en todo el Islam, en el conocimiento del Alcorán, que el niño ya podía recitar de memoria a los siete años.
Le imbuyeron una educación espiritual refinada en un ambiente de pureza, castidad y continencia que A. de R. conservaría en toda su integridad a través de su vida ejemplar.
Ya joven, este autor pasó diversas temporadas en Fez, Tremacén y Salé para ampliar sus estudios con los más destacados profesores de cada disciplina.
Después, tras una breve estancia en su ciudad natal, este poeta se trasladó a Fez para ocupar los cargos de imán y jatib en la mezquita de Qarawiyyin, donde permanecería todo el resto de su vida de perfección, durante la cual no se casó ni tuvo esclavas concubinas pese a que su religión lo consentía.
Atraído por su fama de santidad, el sultán Abū-l-Abbās le guardó toda clase de honores, que le acompañaron hasta su muer-te, acaecida a los cincuenta y nueve años de edad, en el año 792 de la hégira, o sea en 1389 de J. C. Sus contemporáneos lo tuvieron por santo, y debido a ello, el día de su entierro quedaron desiertos todos los barrios de Fez, pues todo el mundo, con el Sultán a la cabeza, quiso asistir a las honras fúnebres.
Era fama que había vivido solo y que él mismo, sin criados, había atendido a los quehaceres domésticos. Su obra capital es Comentario a las «Sentencias de Ibn ‘Atā ’Allāh de Alejandría» (v.), que consiste en un manual para la vida ascética y mística.
También es famosa su correspondencia mantenida en calidad de preceptor espiritual y que se conserva en la biblioteca de El Escorial. Fue un profundo y exquisito poeta místico, al que sus biógrafos atribuyen ochocientos versos en metro «rayaz». Algunos ven cierto parecido entre este autor y San Juan de la Cruz.

