El Salón de Ámbar, de Matilde Asensi

Un grupo internacional de ladrones de arte busca el mítico Salón de Ámbar robado por los nazis y en paradero desconocido desde la II Guerra Mundial…
¡¡Qué haríamos sin los nazis para comerse estos marroones!!

Comentario

Ni siquiera me atrevo a calificar "esto" como novela. Se trata de un cúmulo de despropósitos y de mala escritura como no leía desde "Peña Laja" del ex-ministro Pimentel. Es que no hay nada, absolutamente nada salvable en el libro. Los personajes son infantiles y sin personalidad, incoherentes; la trama insostenible y llena de agujeros por todas partes; la historia de amor sosa, ñoña y aburrida; el final, chapuza total.

El grupo de Ajedrez que se dedica a robar y falsificar obras de arte más parece un grupo de juego de Rol que un equipo auténtico de ladrones. Se reunen en un chat para organizar sus golpes, cosa que Asensi se encarga bien de recalcar, contándonos con pelos y señales como se conectan, las claves en chino mandarín que usan, las vueltas que dan para llegar a la sala, pasando por Pernambuco y la Cochinchina. Y no se conforma con decirlo una vez, no; cada vez que van al chat, dale con el rollazo ese. Hasta nos explica, por si no lo sabemos lo que es el IRC.

"Así que a las cuatro menos cinco estaba sentada de nuevo frente al ordenador, con otra taza de café junto al teclado y un cigarrillo nervioso entre los dedos, conectando con mi servidor de Internet y cargando el programa para acceder al IRC. Una vez que el servidor me dio paso, entré en la red a través de Noruega, por Undernet-Oslo, y redireccioné por Toronto, Canadá., y luego por Auckland, Nueva Zelanda, cambiando de identificación para eludir posibles rastreos. Convenientemente camuflada, solicité una lista de canales abiertos y, en la interminable serie de nombres que aparecieron en mi pantalla por orden alfabético, encontré #Chess con facilidad. Pinchando dos veces sobre él con el botón izquierdo del ratón, entré en una sala blanca y vacía, en el centro de la cual un recuadro parpadeante me pedía la contraseña de acceso (el pass-word o pass). Tecleé «Golem», pulsé intro, y la imagen cambió: la sala blanca y vacía se llenó de líneas de colores que ascendían por mi pantalla con mensajes de bienvenida en los seis idiomas de los integrantes del Grupo de Ajedrez: "

"A la hora convenida, envuelta en el albornoz y secándome el pelo con la toalla, ocupé de nuevo el sillón y me conecté al IRC. El servidor me dio paso a la primera (me costaba una fortuna al año la dichosa conexión) y, como siempre, entré en Undernet dando una pequeña vuelta por el mundo y cam biando continuamente de identificación. Aquel día utilicé un redireccionador que pasaba por Pensacola y Singapur, y llegué a #Chess con mis falsos datos en alfabeto mandarín. Tuve que cambiar la configuración del programa para poder escribir «Govinda» en alfabeto latino sin bloquear el ordenador." Sí, como siempre, tú lo has dicho.

Cada uno de los miembros del club lleva el nombre de una pieza del juego de ajedrez en su propio idioma (Peón, Roi, läufer, Rook, Donna, Cavallo…) aunque si lo analizamos bien esto no tiene ningún significado dentro de la novela y algunos de ellos ni intervienen en la trama. Como es lógico todos son expertos en un campo: Läufer es el superhacker que te manda un troyano un día y ya te controla el ordenador, entra en los sistemas de empresas e instituciones oficiales como quien abre una lata de sardinas (pero en menos tiempo) y escribe en los chats con mayúsculas (demostración de que es graciosísimo y tiene una acusada personalidad); Roi es el príncipe francés amigo de la familia de la protagonista y su protector (o sea, que tiene todas las papeletas para ser el "malo" como luego se demuestra), que les ordena las misiones, el jefe; Peón es la protagonista, la Lara Croft española que embutida en su traje negro y ajustado entra en un castillo al estilo Misión imposible mientras sus hormonas se agitan por el amor de Cavallo, el portugués (guapo y maravilloso, según descripción de Asensi, profunda como siempre al caracterizar a sus personajes), y así sucesivamente.

("Láufer -o Heinz- era la simbiosis perfecta de dos naturalezas contrapuestas, como si existieran dos hombres distintos dentro de él: uno, cercano a los cuarenta años, apuesto, encantador, responsable e inteligente, y otro, en plena adolescencia, gamberro, temerario y petrificado en una suerte de eterna y falsa juventud, con su greñuda melena rubia, su cazadora de cuero negro, sus deportivas asistencia, viejas y sus vaqueros gastados. Hacía ostentación de riqueza en las cosas exteriores (el Mercedes-Benz, el móvil Iridium, el increíble ramo de flores que me entregó cuando descendí del avión, etc.), pero luego exhibía una profunda campechanía en sus gustos personales:"

Bueno, digo yo que siempre se hace ostentación de riqueza con cosas "exteriores".Y supongo yo que los Mercedes también entrarán en los "gustos personales")

Asensi debe de tener algún tipo de trauma con las monjas/monjes y el estamento eclesial en general, ya que es rara la novela en la que no mencione algún personaje relacionado con la Iglesia. En este la vemos rizar el rizo. La protagonista, la Lara Croft bobalicona, tiene una tía que se metió a monja y le tiene alquilada una celda del convento para que allí deposite el producto de sus robos. Real como la vida misma, Asensi añade que la monja encima la chantajea y le saca el dinero ("aquella arpía había estado extorsionando a mi padre durante años y ahora me extorsionaba sin piedad a mí"). Por Dios, esta escritora no tiene sentido común. ¿Qué grupo de robo internacional iba a permitir eso? Lo lógico sería pensar que buscarían un lugar mucho más seguro, con gente de confianza, no con alguien que te chantajea. En fin, da igual, solo es un best seller, ya sabemos que eso al lector no le importa.

Pues nada, que Roi les encarga robar un cuadro en un castillo alemán, lleno de obras de arte, muy mono todo rodeado de agua, al que se accede por un puente de diez metros, y que está protegido por dos feroces rottweileres, y para allá que se va Lara, después, eso sí, de tomar unas copitas con el Laufer ese.

"Era impresionante. Toda una fortaleza medieval construida sobre un islote cercano a la ribera, unido a ésta por un largo puente que yo iba a atravesar velozmente al cabo de un minuto. Láufer apagó los faros y, a oscuras, aparcó elcoche tras unos árboles cercanos que lo ocultaban completamente de la carretera. Mi atemorizado compañero, poco habituado a este tipo de correrías nocturnas, me ayudó a sacar el pequeño equipaje del maletero y se quedó inmóvil, contemplándome, mientras yo llevaba a cabo los rápidos y habituales preparativos: me quité la chaqueta y la blusa, y luego los pantalones, quedándome sólo con una ajustada prenda de malla, ligera y flexible, sobre la que me puse un traje isotérmico de color negro como los que utilizan los marineros para mantener el calor del cuerpo en caso de naufragio en aguas frías. El traje, ceñido como una segunda piel, aunque extraordinariamente cómodo, me cubría todo el cuerpo, excepto las manos y la cabeza.
-Nunca me hubiera imaginado… -susurró entonces Láufer desde la oscuridad-. ¿Esto lo haces siempre, Ana? Quiero decir… ¿siempre te vistes igual y todo eso?
-Siempre -le respondí, recogiéndome cuidadosamente el pelo con un apretado gorro de goma negra-. El traje no sólo me protege del frío exterior sino que impide que el calor de mi cuerpo dispare los sensores de infrarrojos. Las personas emitimos una radiación térmica equivalente a la de una bombilla incandescente de unos quinientos vatios, ¿lo sabías? Si el cinturón de sensores de la muralla detecta cualquier emisión de calor en las almenas, las alarmas se dispararán y tú y yo acabaremos pa-sando la noche en la cárcel.
-Tu traje me parece precioso, Ana, de veras. No te lo quites."

En menos de cinco páginas ya está el cuadro robadito y en la celda de la monja. Esto es efectividad y lo demás son bromas.
Pero hete aquí que la superinteligente Lara descubre que hay otro lienzo pegado al primero. Oh, sorpresa, que hay tres palabras raras en él: El Salón de Ambar está en cierto edificio de Weimar. Vale, con estas explicaciones tan detalladas ya se puede organizar una operación para recuperar el tesoro. Läufer ha averiguado que los nazis robaron muchas obras de arte cuando la guerra, entre ellas El Salón Ambar, así que tiene que estar allí, en Weimar, en un sistema de galerías que un ingeniero ya había descubierto durante unas obras, pero sin que se tomara la molestia de investigar un poco

"BUENO, PUES ESTE HOMBRE HABÍA BAJADO A LAS CANALIZACIONES SITUADAS BAJO EL ANTIGUO GAUFORUM POR UN PROBLEMA EN EL SUMINISTRO DE AGUA DE LA CIUDAD Y SE ENCONTRÓ CON UN AUTÉNTICO LABERINTO DE GALERÍAS: MUROS DOBLES, PASILLOS TAPIADOS, TUBOS DE DISTRIBUCIÓN SIN PRINCIPIO NI FIN, PLANCHAS METÁLICAS DE PROTECCIÓN, HUECOS ABSURDOS, TECHOS FALSOS… RECORRER AQUEL DÉDALO LE LLEVÓ VARIOS DÍAS Y QUEDÓ CONVENCIDO DE QUE NO HABÍA PODIDO EXAMINARLO TODO. ESTE INGENIERO MENCIONABA DE PASADA EN SU INFORME QUE AQUELLAS GALERÍAS HABÍAN SIDO CONSTRUIDAS DURANTE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL…".

Como Roi tiene 75 años y según él es demasiado viejo para esa expedición, Lara y el Cavallo se apuntan a la fiesta. Naturalmente, el portugués es incluido en este tomate para que la prota dé rienda suelta a su romanticismo exacerbado y adolescente (aunque es una treintañera, ejem). Asensi nos regala decenas de páginas de escenas inanes, sosas y estúpidas entre el Peón y el Caballo, que sonrojan cuando no hacen reír. Además, él tiene una hija supercerebrito que en un solo día te baja de internet todos los planos de la ciudad de Weimar, te los organiza y te hace un programa complejísmo, solo para ayudar a papá en sus latrocinios. En este punto ya no sabes si reír o llorar. Aunque comparando con los pensamientos de la protagonista sobre su guapísimo novio… No sé, casi me dan arcadas de recordarlo. Así que dejémoslo ahí.

Pues Peón y Caballo llegan a Weimar y ven una alcantarilla. Venga, esa misma, que es la que está más cerca del edificio. Y menos mal que venimos preparados con ordenadores, móviles, comida para no se cuantos días, y trajes especiales, que si no… porque vagando por los tunelitos se tiran doce días, los muy lerdos, hasta que la niña supercerebrito con la que se comunican por el portátil les dice que hay una galería en forma de cruz gamada (–«Como tengo mucho tiempo libre he escrito un programa para seguir vuestra ruta y saber dónde estáis…»). Si no llega a ser por la niña ahí se nos hacen asistencia, viejos y procrean.

"-¿Qué hacemos aquí? -me preguntó en un susurro.
-Buscamos un Salón de Ámbar robado por los nazis, ¿te acuerdas?
-De lo único que me acuerdo es de las veces que hemos hecho el amor.
Reí quedamente.
-Es un buen pensamiento-observé-. ¡Prepárate para cuando salgamos de aquí! Voy a terminar contigo."

Encuentran todo un complejo subterráneo y el tesoro nazi, cientos de cuadros, etc, y por fin el famoso salón ambar. Nuestro gozo en un pozo. Cuando estamos alucinando con la pésima manera de narrar y describir de Asensi, llega Roi con el tipo que el encargó el robo del cuadro. Y eso que no estaba para excursiones, pues parece que les ha ido siguiendo, porque allí que está tan campante. De pronto, el viejecito tan amable, tan bueno, y tan amigo de la familia se quiere cargar a Peón, solo por dinero. Digo yo que podría haberse ahorrado este complejísimo dilema moral si en lugar de mandarla a ella a las galerías, hubiera ido por su cuenta o contratado a otras personas ajenas al grupo. Ah, pero Läufer, que es tan listo, también le ha ido siguiendo a él, así que los salva in extremis. Fin.

Sí, el final es chapuza total, no hay por donde cogerlo. Es poco más detallado de lo que yo relato. Es la puntilla de un texto flojísimo a todos los niveles, cuyas características principales son el infantilismo y la ingenuidad. Asensi abusa de las referencias a las nuevas tecnologías, que se ve que le fascinan, porque hasta lo más cotidiano (IRC, jpeg) le sorprende y lo explica como si fuera lo último de lo último. Mis conocimientos sobre informática son bastante pobres, pero según he leído (si no es correcto, decidmelo) para instalar un troyano en un sistema se necesita la colaboración de la víctima, ya sea al abrir un email o bajar un programa o pinchar en algún sitio. Y eso de hacer programas complejos en un día añadiendo gráficos como planos y mapas lo veo complicadillo. Ya cuesta hacer una web, como para programar algo así en tan poco tiempo.

"-Los mapas y el plano de Weimar. Los bajó anoche de Internet suponiendo que hoy nos harían falta y, por lo visto, ha mejorado la resolución y ha hecho un programita, un pequeño motor de búsqueda, para que nos resulte más fácil localizar nuestra ubicación y la zona que queramos estudiar.
-He reunido los datos de varios tipos de mapas -explicó Amalia con voz firme-, de manera que tenéis una gran cantidad de información disponible pinchando con el ratón ó introduciendo el nombre o parte del nombre de lo que buscáis. Además, te da la mejor ruta para llegar a un punto si le indicas dónde te encuentras. Sonreí y me acerqué a ella."

Sin duda, contar historias de amor no es el fuerte de Asensi. Sus personajes siempre se dan cuenta de repente de que están enamoradas. No se aprecia la evolución de un romance, ni nada. No hay descripciones interiores de los personajes, solo son guapos y maravillosos, pero carentes de atractivo o carisma. ah, ¿que eso no importa? Bueno, pues cómo querais. Nada importa.

"Siempre me gustaba volver a ver a Cávalo. Para mí era uno de esos hombres tranquilos y exquisitamente educados al lado de los cuales puedes sentir que el mundo tiene sentido aunque en realidad no lo tenga. De ojos profundamente oscuros y alegres, alto y deportivo, siempre bien afeitado y bien peinado el espeso cabello gris, José era un hombre muy apetecible que, sin embargo, conforme a las normas del Grupo, no estaba a mi alcance"

"Yo le contemplaba con atención mientras él se esforzaba en explicarme algo razonable y, del mismo modo, también yo me sentía minuciosamente observada cuando me tocaba el turno de hablar. Ambos sonreíamos mucho y se notaba a la legua que estábamos haciendo el tonto de una forma escandalosa. Pero, por suerte, sólo lo habíamos notado él y yo. "

"José tenía los ojos oscuros, de una oscuridad estriada de miel, y pensé, sintiéndolos sobre mí, que eran los ojos más bonitos que había visto en mi vida y que, por despertarme alguna mañana junto a esos ojos, sería capaz de cualquier locura. Me sentía tan atraída por ese hombre que sólo me faltaba un paso para reconocer que estaba enamorada. ¿Estaba enamorada…? ¡Por supuesto! ¿A quién trataba de engañar? Casi se me paró el corazón cuando descubrí mis propios sentimientos mientras sonreía como una tonta y clavaba los dedos sobre el cristal de mi copa. ¡Claro!, pensé, ¡claro que estaba enamorada! Siempre había estado enamorada, pero la distancia, la prohibición de Roi, mi forma de vida…. todo se había confabulado para impedirme reconocer la verdad. Sin embargo, habían bastado unas cuantas horas junto a él en su propio mundo para descorchar la estúpida botella de mis sentimientos. Estúpida, sí, estúpida, porque, ahora ¿qué iba a hacer? Ya no tenía escapatoria."

Algunas reflexiones profundas sobre las matanzas nazis:

"¡Cuatro millones de muertes! Sin contar a los trabajadores forzados, muertos también de enfermedades, accidentes e inanición. Si cada uno de aquellos pobres seres fuera, por ejemplo, una peseta, y pusiéramos cuatro millones de pesetas, en monedas, en una habitación, el volumen sería impresionante. "

Reflexiones sobre la pareja:

"Lo bueno de tener pareja es que, cuando estás enferma, recibes no sólo los cuidados higiénico-sanitarios que cualquier familiar (o cualquier vieja criada pesada y empalagosa) puede proporcionarte, sino los mimos y la ternura que te hacen sentir como una verdadera reina de Saba… "

Laufer está en todo:

"Mi capacidad de sorpresa estaba ya tan alterada que un poco más de emoción no hizo variar el alto nivel de adrenalina que corría por mis venas mientras leía, uno tras otro, los documentos enviados por Láufer (quien, por fortuna, había tenido la delicadeza de pasarlos previamente por el traductor automático de ruso)"

(Y como todos sabemos, los traductores automáticos son tan precisos… ejem)

Podría poner más cosas, pero sería repetir el libro entero.

Lo peor es que sugiere que podría haber más aventuras del inefable grupo. Por suerte, Asensi no ha cumplido con la amenaza de momento.Es obvio que reflexionó. Sus fans ha tenido la suerte de que ha mejorado en cada libro, aunque teniendo en cuenta el bajísimo punto de partida, era difícil empeorar.

En resumen, un libro pésimamente contado y escrito: deprimente.

Juan Sin Letras. Una cruzada literaria.

Juan Sin Letras. Una cruzada literaria.

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO:
CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»El Salón de Ámbar, de Matilde Asensi»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «El Salón de Ámbar, de Matilde Asensi»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

Los falsos peregrinos (Juan Eslava Galán)

En la época de la disolución de la orden del Temple, dos caballeros son enviados en busca del Arca de la Alianza, el único objeto que podría lograr la reconquista de los Santos Lugares en manos de los Sarracenos y de paso recuperar el prestigio de la orden.

Es una novela del estilo "best seller". La prosa es plana, sosa y sin gracia, como es habitual en este tipo de productos. Tampoco trasluce ningún mensaje, ni filosofía ni nada en absoluto. Es mera aventura. El que busque solo evasión sin complicaciones neuronales, aquí tiene su libro. A su favor tiene que el autor conoce bien los resortes de la técnica narrativa, la Historia, etc; en contra, la falta total de originalidad, el decepcionante final, el mal tratamiento de los personajes…

La ambientación histórica está bien lograda, o por lo menos no se nota ninguna metedura de pata así muy evidente. El autor maneja un buen número de palabras de la época o técnicas, que contribuyen a recrear el ambiente medieval de forma acertada. Resulta pues muy molesto que de repente aparezcan palabras fuera de contexto como "gilipollas" y otras, que aunque son pocas, llaman demasiado la atención. Quizás sean debidas al intento de Eslava Galán de introducir su típico "humor" erótico-festivo-escatológico, que a mi no me hace ninguna gracia.

Para este propósito introduce un personaje, un tal Huevazos (el nombre ya lo dice todo), que recoge la tradición del arquetipo del "gracioso", el criado que siempre acompaña a su señor y le diverte con sus chistes y simplezas, a la par que le muestra enseñanzas sobre la vida desde el punto de vista del ser prosaico y primitivo al que solo le interesa "comer y holgar con mujeres". Muy visto. Sobre este particular, reseñar que el personaje en cuestión protagoniza una escena notablemente desagradable donde viola a una mujer, y se supone que eso nos tiene que hacer mucha gracia y que debemos partirnos de risa con ello, mientras la mujer grita "ay, ¿qué me haces, bribón, qué me haces?", o algo similar, como si fuera un bodevil barato. Humor muy zafio, en verdad.

Escenas nada originales se suceden de la mano de este mismo personaje, como cuando cocina bichos, lagartos, etc, y los hace pasar por comidas buenas ante sus señores, los cuales, naturalmente, y como es habitual, siempre se relamen los dedos. Esto ya era viejo antes de que Eslava naciera. En cualquier película western hay escenas similares (la serpiente que se hace pasar por pollo). Pues todo es así. Tanto que en muchas ocasiones tienes la impresión de estar viendo una película hollywoodense llena de tópicos. Parece una novela concebida para el cine.

Siendo así, los personajes no están nada bien descritos. Son o bien arquetípicos como el que ya he citado o directamente planos. El criado Lucas es romáaaaaaaaantico e ingenuo, hasta un nivel que empalaga, sobre todo cuando entra en escena una mujer de la que se enamora. Esta mujer, Aixa, por cierto, también es de un tópico que te mueres. La típica princesa que es enviada a casarse con un hombre al que no ama, un general, para cerrar tratados, y que en el camino se fija en el joven guapo e ingenuo, quien, por supuesto, luego la rescatará del harén y la vestirá de hombre para huir de general de marras. Aparte de esto, no tiene ninguna relevancia más. Parece incluida para poder meter alguna escena romántica a la luz de la luna, con manos cogidas y demás, y aliviar el hecho de que no hay mujeres en el libro.

El malo, el tal Lotario, está muy torpemente descrito. Todas las parrafadas que se echa Eslava para caracterizarlo son exteriores, referidas a hechos biográficos que entroncan con acontecimientos históricos, una suerte de lista o curriculum vitae que desatiende su vida psicológica, su carácter, etc. Lo único que sabemos de él es que quiere mucho a su hermano y que es aficionado a rebanar cuellos. De hecho, en cualquier sitio donde para, corta unos cuantos, para no perder la costumbre. Para colmo, Eslava le reserva un final patético, muy malo, decepcionante. Otro personaje lo despacha en una línea de texto, así, como el que no quiere la cosa. El odio que siente este personaje hacia el "bueno", como es típico y tópico, se debe a un malentendido. Se me olvidaba decir que también al Huevazos se lo cargan en esta parte, y que ningún personaje parece sentirlo jajajjaja (normal). Hasta este punto es descuidado el libro con la psicología.

El libro es un largo viaje a través de ciudades hispanas y africanas, en algunos momentos tedioso por lo que tiene de folleto turistico-histórico. Y el malo detrás, cortando cuellos. No me extraña que haya incluido el episodio del rapto de Aixa porque si no es muy monótono. Apenas hay peripecias, solo las propias de un viaje interminable, que por cierto, me recordó mucho al de "En busca del Unicornio" del mismo autor (grupo enviado a buscar algo, y cuando llegan al sitio se dan cuenta de que quienes se lo ordenaron ya no existen).

Si bien hasta la mitad el libro se mantiene bien y se lee sin agobio, sobre ese punto empieza el tono didáctico y el maestro Verginus empieza a contar batallitas a Lucas, que no vienen a cuento, la mayor parte de las veces, y que el autor aprovecha para soltar el rollo de la sangre real de Cristo, la Magdalena, el Grial, etc… bueno, todo eso que ya sabemos de otros libros, y que no afecta a la trama. Incluso hay una parte donde Lotario empieza a pensar algo sobre los almogávares, momento, que como no, Eslava usa para darnos una lección magistral sobre los mismos, que uno se puede saltar sin problemas.

Entre las cosas más inverosímiles está la manera de escapar Lotario de su prisión (arrancandose parte de la mano a mordiscos, ejem) y el hecho de que Beaufort olvide la PALABRA que le dice el moribundo maestre al inicio del libro, y que es clave para hacer funcionar el Arca. Caramba, como para confiarle a este los recados. Teniendo en cuenta la importancia de esa revelación ¿por qué no tomó medidas para recordarla? Bueno, ya sabemos que más adelante, cuando sea necesario, le vendrá de pronto a la memoria, jajaja.

En resumen: un libro de aventuras medievales solo para aquellos que busquen en la literatura evasión sin profundidad. Incluso puede resultarles entretenido, y puede que aprendan cosas de Historia y etnografía. Aunque para esto, mejor un libro de Historia de verdad, claro.

http://reginairae.blogcindario.com/2004/12/00033-los-falsos-peregrinos-de-juan-eslava-galan.html

Juan Sin Letras. Una cruzada literaria.

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO:
CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»Los falsos peregrinos (Juan Eslava Galán)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «Los falsos peregrinos (Juan Eslava Galán)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

Desgracia (J. M. Coetzee)

Desgracia
John M. Coetzee
272 págs

Argumento:

David Lurie es un profesor de Universidad con dos divorcios en su haber, que divide su tiempo entre las clases con unos alumnos que son totalmente indiferentes y las satisfacciones momentáneas que le proporciona una prostituta llamada Soraya. Cuando la prostituta abandona el oficio y deja de atenderle, él vuelve los ojos hacia una joven alumna suya, con la que tiene una aventura. Pero la joven lo denuncia ante las autoridades académicas y Lurie, que se niega a aceptar que ha hecho mal públicamente, es despojado de su puesto. Entonces decide ir a vivir con su hija Lucy a una granja en el campo, lejos de Ciudad del Cabo. Y allí sucederá una tragedia.

Comentario:

Se trata de un libro breve en cuanto a extensión pero lleno de contenidos filosóficos expuestos a través de una trama que parece sencilla. Así que resulta muy difícil hacer un comentario sin mencionar ciertos aspectos del argumento.
En él se habla por igual de las relaciones paterno-filiales; de racismo; de machismo; del sentido de la vida; del orgullo; del sentido de la justicia…
Las relaciones de Lurie con su hija son problemáticas. Una tarde ocurrirá un hecho violento que los marcará a ambos. Lucy se cierra en banda y no quiere comentar con él sus sentimientos; Lurie por su parte se siente desconcertado por la reacción de su hija, que debería ser de venganza o al menos de justicia. Le dicen que “no puede entender” lo que le ha pasado a ella, por ser hombre. A raíz de ese suceso Lurie reflexiona sobre la naturaleza de los hombres y sus relaciones con las mujeres. Es curioso. En algunos tramos me ha recordado mucho al Houellebecq de “Las partículas elementales”. Tanto el uno como el otro parecen defender que el hombre (macho) es algo erróneo y que las mujeres estarían mucho mejor solas. Los hombres de ambos son seres dominados por su deseo. El deseo, ese el argumento que utilizará Lurie para defender su relación con la alumna. Sus compañeros le piden un acto hipócrita: no que se arrepienta, sino que diga públicamente que se arrepiente, y él no pasa por el aro.
Las costumbres en el campo son totalmente diferentes a lo que él conoce, también en lo tocante a las “leyes no escritas”. Hay un curioso y perturbador personaje llamado Petrus, intuyo que de raza negra, que incluso tiene dos mujeres y pretende tener una tercera. Es de una gran ambigüedad; logra poner de los nervios al lector. Lurie se enfrenta con usos que lo superan. En algunos momentos, casi no puede reprimir el deseo de acusar de inferiores a los negros, aunque se contiene: es civilizado. Además, se siente cansado y viejo a los 52 años, acabado sería la palabra apropiada. En esto también me ha recordado al autor francés mencionado anteriormente. Pasada cierta edad, el hombre es un “anciano” (así lo califican a él en las noticias cuando hacen alusión al hecho violento sucedido en la granja) que no puede aspirar a cuerpos jóvenes. De hecho, acaba cayendo en brazos de una mujer que incluso le desagrada físicamente. Lurie no gusta de las mujeres que no son atractivas, pero ya no está en condiciones de elegir. Su ex mujer pone el punto de sensatez en su vida, pero él no le hace caso. Después de su experiencia con la hija, que sufre las secuelas del acto violento, se evade de la realidad escribiendo una ópera sobre Byron y sus relaciones con una mujer llamada Teresa. Este aferrarse al arte tiene su contrapunto en la cruel realidad que tiene que vivir, en el trabajo tan triste que realiza en el pueblo, ayudando a una vecina a deshacerse de los perros de una perrera. La vida es algo sin sentido y así se demuestra cuando se niega a dar unos días más de existencia a un perro con el que se ha encariñado.
La prosa es sencilla y por momentos poética, sobre todo cuando describe la ópera sobre Byron. Se lee muy fácil. Lo que más me ha gustado son todas las ideas que plantea de manera muy plástica y visual. Pero me ha parecido que tiene un final un poco abrupto y que te deja con ganas de más información sobre lo que va a ocurrir con los personajes.
En resumen, un libro corto pero lleno de contenido, ideas y bien escrito, con personajes nada convencionales y cuyas vidas te importan.

Viaje a la historia de la publicidad gráfica. Arte y nostalgia

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO:
CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»Desgracia (J. M. Coetzee)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «Desgracia (J. M. Coetzee)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

El Museo de los recuerdos robados (Ralf Isau)

Berlín. Cuando Jessica y Oliver regresan a casa después de unas vacaciones, descubren que han olvidado a su padre. Los hermanos encuentran en el desván un arca con el diario de su padre. Así conocen la existencia de Quassinja, el mundo de los recuerdos perdidos, y de Xexano, el dios de ese reino misterioso. Comienzan a investigar…

La historia comienza con varias desapariciones (Thomas Pollock, algunas estatuas del museo) y un olvido.
En poco tiempo los mellizos protagonistas descubren un diario en que se les dan las primeras pistas, la traducción de un misterioso texto milenario y de un inesperado pasado paterno.

Desde el Museo en que trabajaba Thomas Pollock, Oliver viajará a un mundo fabuloso donde "viven" los recuerdos perdidos, y donde está prisionero su padre.
Siguiendo el esquema habitual de las novelas de fantasía, Oliver se encuentra con diversos personajes que le acompañan y ayudan: Un unicornio que le dice verdades a medias, amigos como un colibrí de cristal, un viejo abrigo que salvó la vida de Napoleón, un filósofo olvidado de tiempos de Sócrates o Pegaso, el caballo alado, todos ellos dotados de vida, personalidad y voz propias.
También se encuentran con lugares olvidados: La biblioteca de Alejandría, Atlántida…

Mientras, Jessica, ayudada por Miram, una empleada científica del museo, intenta averiguar el verdadero nombre de Xexano. Leen multitud de libros, visitan varias veces el museo y hablan con un anciano rabino que les da pistas sobre una de las frases del texto traducido por Thomas: ¡Jamás lo olvides!, relacionando lo que sucede actualmente con el nazismo.

Ralf Isau crea un mundo propio que sin ser completamente original tiene detalles muy interesantes, como el desierto de Nemón, donde se encuentra una isla que navega por un lago que camina por el desierto, el volcán en que se encierra la biblioteca de Alejandría, las piedras que encierran la verdadera naturaleza de los recuerdos, etc…
Sin embargo queda una sensación de que no ha aprovechado todo el potencial de su creación, que se ha centrado en la aventura cuando hubiera podido añadirle algo de trascendencia, de verdadero viaje iniciatico.

Es una novela de fácil lectura centrada en las aventuras de ambos mellizos, que pretende comunicar un mensaje: que es malo olvidar, tanto el amor como un pasado que puede ser condenado a repetirse.

Se echa de menos que los personajes protagonistas tengan algo de personalidad (aunque hay momentos de humor e ingenio entre Jessica y Miriam que son lo mejor de la novela en cuanto a relaciones personales) y que evolucionen a lo largo de la historia y la aún más escasa entidad de los malos (Xexano, el Colector…) que además de salir poco y dar pocas muestras de sus ambiciones (se limitan al “quiero todo para mí”) no producen la sensación de inquietud y tensión que sería deseable.

Aunque está publicado en una colección de libro infantil y juvenil, “El museo de los recuerdos robados” se puede leer con cualquier edad sin desmerecer de cualquier novela de fantasía publicada ahora mismo.
Con sus aciertos y carencias, es una novela que se lee sin aburrir a lo largo de sus 608 páginas.

Viaje a la historia de la publicidad gráfica. Arte y nostalgia

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO:
CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»El Museo de los recuerdos robados (Ralf Isau)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «El Museo de los recuerdos robados (Ralf Isau)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

Eugenio Oneguin (Aleksandr Pushkin)

Eugenio Oneguin (en ruso: Евгений Онегин, en otra transliteración Evgenij Onegin) es una novela en verso escrita por Aleksandr Pushkin. Es uno de los clásicos de la literatura rusa y su héroe sirvió de modelo para una serie de héroes literarios rusos. Se publicó en forma de serie entre 1823 y 1831. La primera edición completa es de 1833, y la edición que actualmente es la versión aceptada se basa en la que fue publicada en 1837. Sobre esta novela, Chaikovski hizo una ópera.

El rasgo característico de la estructura poética de la obra es que está escrita casi por entero en tetrámetro yámbico con un esquema de rima inusual: "aBaBccDDeFFeGG", donde las letras minúsculas representan rimas femeninas mientras que las letras mayúsculas representan rimas masculinas. Esta forma se ha llegado a conocer como la "estrofa oneguiana" (o "soneto de Pushkin"). Contiene 118 sílabas y está compuesta por 14 versos yámbicos de cuatro pies métricos cada uno[1] .

El narrador es una versión idealizada del propio Pushkin, quien a menudo incurre en digresiones y mientras que la trama de la novela es bastante escasa el libro es más apreciado por cómo lo cuenta que por lo que cuenta. Esto es en parte por su narrador locuaz que el libro ha sido comparado con Tristram Shandy.

Eugenio Oneguin, un dandy ruso que está aburrido de la vida, hereda una mansión en el campo de su tío. Cuando se traslada al campo hace una insospechada amistad: el poeta Vladímir Lensky. Un día Lensky lleva a Oneguin a cenar con la familia de su prometida Olga Larina. En esta reunión, la hermana de Olga, Tatiana (Tanya), joven señorita provinciana, aficionada a los libros y poco sofisticada, se enamora de Oneguin. Por la noche, Tatiana escribe una carta a Oneguin confesándole su amor, y se la envía. Esto es algo que podría hacer una heroína de las novelas francesas de Tatiana, pero en la sociedad rusa se considera inapropiado que una joven soltera tome la iniciativa. A diferencia de lo que ella espera, Oneguin no responde a la carta. Los dos se encuentran en su siguiente visita, en la que él rechaza sus avances en un discurso que ha sido descrito como con tacto pero condescendiente.

Más tarde Lensky, despreocupadamente invita a Oneguin al santo de Tatiana prometiendo una pequeña celebración con sólo Tatiana, su hermana y los padres de ellas. En esta fiesta Oneguin encuentra un grandioso baile que le recuerda al mundo sofisticado y rápido que ha comenzado a añorar. Para vengarse de Lensky (y divertirse) Oneguin empieza a flirtear y bailar con Olga. Lensky se marcha enojado y por la mañana lanza un reto a Oneguin para batirse en duelo. En el duelo Oneguin mata a Lensky, y luego huye.

Tatiana visita la mansión de Oneguin donde lee sus libros, con notas en los márgenes, y a través de esto empieza a creer que el carácter de Oneguin es meramente una mezcla de diferentes héroes literarios y que no hay un "verdadero Oneguin". Más tarde la familia lleva a Tatiana a Moscú y es presentada en sociedad.

Algunos años más tarde, Oneguin encuentra por azar a su primo, que es un príncipe, y le invita a una recepción. Allí vuelve a encontrar a Tatiana, a la que al principio no está seguro de reconocer; le pregunta a su pariente y este le dice que es su esposa. Tatiana ha cambiado mucho en este nuevo entorno, y su belleza provoca grandes remordimientos a Oneguin, que se da cuenta del error que cometió rechazándola. Intenta conquistar su afecto, a pesar del hecho de que ella está ahora casada, para conseguir sólo que ella le ignore. Oneguin le escribe una carta y no recibe respuesta. El libro acaba cuando Oneguin consigue ver a Tatiana y de nuevo es rechazado en un discurso que tiene ecos del discurso que previamente él le lanzó a ella. Aunque siga queriéndole, permanecerá fiel a su marido:

Le ¿por qué ocultarlo? pero a otro pertenezco Y le seré por siempre fiel.[2] .

Como muchas otras novelas del siglo XIX fue escrito y publicada por entregas, con algunos fragmentos publicados en revistas antes de que se imprimiera la primera edición separada de cada capítulo. Muchos cambios, algunos pequeños, otros mayores, se hicieron desde la primera aparición hasta la versión definitiva hecha en vida de Pushkin. Las siguientes fechas vienen en su mayor parte del estudio de Nabokov de las fotografías de los borradores de Pushkin que entonces estaban disponibles y su estudio de la obra de otros sobre el tema.

La primera estrofa del Capítulo 1 empezó el 9 de mayo de 1823 y excepto por tres estrofas (XXXIII, XVIII y XIX) finalizó el 22 de octubre de 1823. El resto de las estrofas se completaron y añadieron en su cuaderno en la primera semana de octubre de 1824. El capítulo 1 fue publicado entero en un cuadernillo el 16 de febrero de 1825 con un prefacio que sugería que Pushkin no tenía un plan claro de cómo continuar la novela, incluso si debía hacerlo o no.

El capítulo 2 empezó el 22 de octubre de 1823 (para entonces ya se había acabado la mayor parte del capítulo 1) y acabado para el 8 de diciembre de 1823 excepto en lo que se refiere a las estrofas XL y XXXV, que se añadieron algún tiempo después, en los siguientes tres meses. La primera edición separada del capítulo 2 apareció el 20 de octubre de 1826.

Ocurrieron toda una serie de acontecimientos que interrumpieron la escritura del capítulo 3. En enero de 1824 Pushkin dejó de trabajar en Oneguin para trabajar en Los Zíngaros. Excepto por la XXV, las estrofas I-XXXI se añadieron el 25 de septiembre de 1824. Nabokov supone que la carta de Tanya fue escrita en Odesa entre el 8 de febrero de 1824 y el 31 de mayo de 1824. Los delitos menos graves de Pushkin en Odesa hicieron que lo confinaran en una hacienda que sus padres poseían en Mijáilovskoye, una aldea de la provincia de Pskov durante dos años. Dejó Odesa el 21 de julio de 1824 y llegó el 9 de agosto de 1824. Reanudó la escritura el 5 de septiembre de 1824 y el capítulo 3 fue terminado (aparte de la estrofa XXXVI) el 2 de octubre de 1824. La primera publicación separada del capítulo 3 fue el 10 de octubre de 1827.

El capítulo 4 fue empezado en octubre de 1824, a finales de año Pushkin ya había escrito 23 estrofas y había alcanzado la XXVII para el 5 de enero de 1825, momento en el cual comenzó a escribir estrofas para el viaje de Oneguin y trabajó en otras obras. Cree que acabó el 12 de septiembre de 1825 pero más tarde continuó el proceso de arreglarlo, añadiendo y omitiendo estrofas hasta la primera semana de 1826. La primera edición separada del capítulo 4 apareció con el capítulo 5 en una publicación producida entre el 31 de enero y el 2 de febrero de 1828.

La escritura del capítulo 5 comenzó el 4 de enero de 1826 y 24 estrofas se completaron antes del comienzo de su viaje para pedir al zar su libertad. Se marchó el 4 de septiembre de 1826 y regresó el 2 de noviembre de 1826. Completó el resto del capítulo en la semana del 15 al 22 de noviembre de 1826. La primera edición separada del capítulo 5 apareció con el capítulo 4, como ya se ha indicado.

Cuando Nabokov hizo su estudio sobre el manuscrito de Oneguin, en capítulo 6 estaba perdido, pero hoy en día se sabe que Pushkin empezó el capítulo 6 antes de haber acabado el capítulo 5. Parece que la mayor parte del capítulo ya estaba escrito antes del comienzo de 19 de diciembre de 1826, cuando él regresó del exilio en su finca familiar a Moscú. Muchas estrofas parece que se escribieron entre el 22 y el 25 de noviembre de 1826. Para el 23 de marzo de 1828 se publicó la primera edición separada del capítulo 6.

Pushkin comenzó a escribir el capítulo 7 en marzo de 1827 pero abortó su plan original para la trama del capítulo y cambió de táctica, completando el capítulo el 4 de noviembre de 1828. El lector pudo finalmente tener en sus manos el capítulo 7 solamente en marzo de 1830[3] .

Pushkin pretendía escribir un capítulo titulado \’Viaje de Oneguin\’ que ocurriría entre los acontecimientos del capítulo 7 y los del 8, y de hecho se suponía que sería el capítulo 8. Fragmentos de este capítulo incompleto se publicaron, de la misma manera que partes de cada capítulo se habían publicado en revistas antes de que en su primera edición separada. Cuando Pushkin completó el capítulo 8 lo publicó como el capítulo final e incluyó dentro de su desenlace el verso nueve cantos he escrito pretendiendo aún completar este capítulo que faltaba. Cuando Pushkin decidió finalmente abandonar este capítulo quitó partes del final para encajar con el cambio.

El capítulo 8 fue empezado antes del 24 de diciembre de 1829, estando el poeta en Petersburgo. En agosto de 1830, marchó a Bóldino donde se vio forzado a permanecer por una epidemia de cólera durante tres meses. Durante este tiempo produjo lo que Nabokov describe como un "número increíble de obras maestras" y acabó de copiar el capítulo 8 el 25 de septiembre de 1830. Durante el verano de 1831 Pushkin revisó y completó el capítulo 8 aparte de "la carta de Oneguin" que fue completada el 5 de octubre de 1831. La primera edición separada del capítulo 8 apareció el 10 de enero de 1832[4] .

Pushkin escribió al menos 18 estrofas de un capítulo 10 nunca acabado.

La primera edición completa del libro se publicó en la tercera semana de marzo de 1833. Pushkin hizo algunas correcciones menores para la edición de 1837. El texto estándar aceptado está basado en la edición de 1837 con unos pocos cambios debidos a la reinstaurada censura del zar.

Los cinco personajes principales son Eugenio Oneguin, su amigo Vladímir Lensky, un idealizado Pushkin (el narrador de la novela), Tanya Larina (Tatiana), y Olga Larina, dos hermanas.
En tiempos de Pushkin, a principios del siglo XIX, los duelos estaban regulados de forma muy estricta. La principal obligación de un segundo era impedir que el duelo realmente tuviera lugar, y sólo cuando ambos combatientes no estuvieran dispuestos a renunciar, asegurarse de que el duelo tuviera lugar de acuerdo con las reglas establecidas .[5] El segundo de un duelista debía por lo tanto siempre preguntar a la parte desafiada si quería disculparse por sus acciones que habían llevado al reto.

En Eugenio Oneguin, el segundo de Lensky, Zaretsky, no le pregunta a Oneguin ni una vez si quiere disculparse, y dado que a Oneguin no le está permitido disculparse por iniciativa propia, tiene lugar el duelo con fatales consecuencias. Dado que se describe a Zaretsky como siendo en los pormenores / del duelo clásico un pedante (capítulo 6, estrofa XXVI), esto parece fuera de lugar en un noble. La primera oportunidad de Zaretsky de poner fin al duelo es cuando entrega el desafío escrito de Lensky a Oneguin (capítulo 6, estrofa IX). En lugar de preguntar a Oneguin si le gustaría disculparse, él se disculpa por tener mucho que hacer en su casa y se marcha tan pronto como Oneguin (obligatoriamente) acepta el desafío.

El día del duelo, el día posterior al santo de Tatiana el 13 de enero (antiguo estilo), Zaretsky tiene aún varias oportunidades de evitar el duelo. Debido a que es duelo estaba prohibido en el Imperio ruso, tenían lugar al amanecer. Zaretsky urge a Lensky a que se prepare poco después de las seis de la mañana (capítulo 6, estrofa XXIII), cuando el sol sólo se alza a las ocho y veinte, porque él espera que Oneguin esté a la hora. Sin embargo, Oneguin se queda dormido (capítulo 6, estrofa XXIV), y llega al escenario más de una hora tarde.[5] De acuerdo con el código de los duelistas, si uno llega más de 15 minutos tarde, él automáticamente pierde el duelo.[6] Lensky y Zaretsky han estado esperando durante todo el tiempo (capítulo 6, estrofa XXVI), aunque era obligación de Zaretsky proclamar a Lensky ganador y llevárselo a casa.

Cuando finalmente llega Oneguin, se supone que Zaretsky le tiene que preguntar por última vez si desea disculparse. En lugar de eso, Zaretsky se sorprende por la aparente ausencia del segundo de Oneguin. Oneguin, contra toda norma, escoge a su criado Guillot como su segundo (capítulo 6, estrofa XXVII), un flagrante insulto para el noble Zaretsky.[5] Zaretsky malhumorado acepta a Guillot como segundo de Oneguin. Por sus acciones, Zaretsky no actúa como debería hacerlo un noble, pero aparentemente espera ser el centro de atención después de acabar el duelo.[5

Viaje a la historia de la publicidad gráfica. Arte y nostalgia

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO:
CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»Eugenio Oneguin (Aleksandr Pushkin)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «Eugenio Oneguin (Aleksandr Pushkin)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI