Nacióentre los años 150 y 160 en Cartago y murió hacia 240. Es, posiblemente, el má santiguo de los escritores cristianos latinos. Su biografía es mucho menos conocida que el desarrollo de su pensamiento, atestiguado por unas treinta obras doctrinales, apologéticas, ascéticas y morales. Fue de origen africano,e hijo de una familia pagana. Educóse en Cartago, animado centro cultural,donde recibió una formación que debió de ser al mismo tiempo literaria y jurídica. Su inteligencia, abierta a la verdad y a la belleza y exquisita mente dialéctica, le facilitaba tanto el ejercicio de la retórica y una espléndida erudición como el empleo de los recursos jurídicos más refinados: la fusión de ambos elementos habría de permitirle poner un sello singular en la literatura apologética (v. Apologético), que ya anteriormente había alcanzado un notable desarrollo en lengua griega.
En sus obras se hallan algunos testimonios acerca de sus desviaciones juveniles: Tertuliano confiesa haber sido pecador, frecuentador de espectáculos inmorales y adúltero. No nos dice, en cambio, por lo menos tan claramente, cómo se convirtió al cristianismo; ello debió de ocurrir en torno al año 190, quizás en el curso de una estancia en Roma. Ciertas alusiones del autor permiten creer en una posible e intensa influencia en él de la heroica serenidad de los cristianos en el martirio, unida a lo que Tertuliano denomina su poder de exorcismo: aquéllos son la simple verdad puesta ante los ojos, y a la cual no se puede resistir.
Contrajo matrimonio, y pidió a su mujer, en un texto dirigido a ella (A su esposa, v.), que no celebrara segundas nupcias; esto supone ya uno de los rasgos de su ideología rigurosa. Fue también sacerdote; la abundancia de argumentos sólidos en favor de esta hipótesis no permite dar la razón a quienes la niegan. Empleó el fervor de su alma y la lucidez de su inteligencia en una serie de obras en las que muestra brillantemente sus dotes de polemista, doctor y moralista bajo un aspecto formal de tipo académico rico en medios expresivos, que a veces rayan en la pesadez, pero que siempre son utilizados con vigor y originalidad.
A este conjunto de textos, precisamente, debemos acudir, a falta de noticias más concretas, para trazar la biografía espiritual de Tertuliano En tal ocasión el lector atento puede advertir que el tránsito del africano desde la ortodoxia a la herejía arranca más que de la profundización racional y real en las verdades de la fe, de la naturaleza de su ardoroso temperamento,inclinado más bien al exceso que al equilibrio del justo medio. Su actitud de apologista, tanto en A los pueblos (v.) como en Apologético,ambos de 197, revela ya tal característica, la cual, si bien da lugar a páginas admirables por la lucidez de la argumentación jurídica, de gran vigor persuasivo, le arrastra a situaciones pasionales expresadas con la ironía más tajante y el más mordaz de los sarcasmos, en los que la amargura de la ofensa recibida supera casi la belleza de la verdad, en contraste con la posición de los apologistas griegos, como Justino y Atenágoras. Tal temperamento aparece asimismo en los textos doctrinales — Excepciones dilatorias contra los herejes (v.), Contra Marción (v.), Del alma (v.) —, todos ellos temas polémicos.
El carácter apuntado muéstrase en grado sumo en las obras morales, en las que resulta singularmente clara la tendencia del autor al montañismo, presenta una forma particularmente rigurosa, que, ya visible en los textos morales del período de ortodoxia, como De los espectáculos (117-202, v.), De Emanuele Tesauro encubría la carencia de inspiración y la falta de fondo. Su producción poética, escrita en «grabar» («lengua clásica») y «ashkharabar»(«lengua hablada»), se halla reunida en dos volúmenes de Elegías (v.) aparecidos póstumos en Venecia en 1929.
G. Bolognesi

