[De Partu Virginis]. Poema latino en hexámetros, del humanista napolitano Jacopo Sannazaro (alrededor de 1456-1530), editado en 1526; pero ya en 1523 se había dado al público, sin permiso del autor, un canto no corregido aun definitivamente.
Esta obra se propone hablar dignamente del misterio de la Redención cantando el Natale (la Natividad, llamado así comúnmente aun hoy día) al modo épico de los clásicos. El poeta invoca a los habitantes del cielo y hasta a las ninfas para que le ayuden en tan grande empresa.
El Padre Eterno, viendo que los tiempos estaban ya maduros para redimir a la humanidad, envía al arcángel Gabriel para anunciar a la Virgen su voluntad. La misteriosa concepción conmueve al mundo de la naturaleza y de los hombres.
Siguen, como en el relato evangélico, la visita de María a Isabel y el nacimiento de Jesús en Belén. Cantos de júbilo de ángeles y pastores honran al Niño en el pesebre.
Hasta el numen del Jordán rodeado de bellas ninfas, al modo del Proteo de las Geórgicas (v.), anuncia que sus aguas un día serán más famosas que el Nilo y el Tíber, por el bautismo del divino Maestro de manos de Juan Bautista.
El gran modelo de la Eneida (v.) virgiliana es seguido por el autor con fidelidad y sencillez, pero la obra, en su conjunto, resulta artificiosa por la mezcolanza de mitología pagana y de narración evangélica.
Sannazaro creyó ennoblecer el desnudo relato del Nuevo Testamento amplificándolo en un poema según las reglas de la épica, y al hacerlo así reconocía que la devota comprensión de los misterios de la fe era en él insuficiente para inspirar por sí sola una obra de poesía.
El acuerdo entre el mundo pagano y el cristiano no se efectúa en su poema, porque en la base de su unión hay un equívoco: el de querer ensalzar el mundo cristiano por medio de las formas más sentidas y más amadas por el poeta, esto es, las paganas.
C. Cordié
Sannazaro sorprende con la vida serena y majestuosa de su verso, en el cual entrelaza un mundo de cosas cristianas y paganas con el valor plástico de las descripciones, con la exquisitez perfecta de su trabajo. (Burckhardt)
El Parto de la Virgen, la más elegante y atractiva composición del poeta. (A. Baldini)
Elegantísima teoría de hemistiquios clásicos. (F. Flora)

