[Origines de la France contemporaine]. Obra histórica del escritor Hippolyte Taine (1828-1893), publicada, en seis volúmenes, entre 1875 y 1893.
Inspirada en una concepción rígida y moralista de la sociedad, hasta el punto de atraerse la acusación polémica de estar escrita para los burgueses y no para la finalidad política a que estaba dirigida en su primer propósito, esta amplia narración es el documento más significativo de la posición espiritual del autor.
Iniciada tras el desengaño de la Tercera República y de los hombres del nuevo gobierno, intenta exponer los elementos de que, en su mismo marasmo, arrancó el nuevo estado de cosas. La amplia investigación había de servir para ciertas «Notas sobre la Francia contemporánea» que, par-tiendo de un examen de la Revolución, la Restauración y el reinado de Luis Felipe, diesen un juicio más certero sobre la sociedad que siguió a la Comuna.
Resultó (después de tanto trabajo, guiado cada vez más por inquietudes y acres requisitorias) una especie de proceso moral, de unas tres mil páginas, sobre un decenio de la historia francesa, desde la Revolución hasta el Imperio. Taine estaba firmemente convencido de que escribía una obra según los dictados científicos que le habían guiado en sus demás obras, con la intención de presentar con verdadera «objetividad de naturalista» las diversas fases de la sociedad francesa.
Empezó examinando los precedentes de varios movimientos revolucionarios en la sociedad nobiliaria y feudal; esta parte de la obra se titula El antiguo régimen (un volumen). Sigue La revolución (tres volúmenes), en los cuales, a través de La anarquía, La conquista jacobina y El gobierno revolucionario, se estudian los movimientos y corrientes que llevaron al Terror.
Finalmente, en el Régimen moderno (dos volúmenes) el investigador estudia una nueva sociedad, no menos desigual que la anterior, pero distintamente apasionada ante los problemas de la vida. Al principio amaba el lujo y los placeres; ahora, la riqueza, la aventura y la guerra.
Sobre tales actitudes nuevas se va edificando el imperio napoleónico, Es de advertir en toda la obra el acento acre y típicamente atrabiliario que es característico de la vejez de Taine; muchas reconstrucciones de ambientes y figuras históricas parecen dibujadas con desdén y con una viva oposición espiritual.
Algunas veces el interés del historiador queda superado por un pesimismo que, en lugar de comprender el pasado en su complejidad, se atiene a esquemas morales e incluso desciende a peroraciones políticas a propósito de algún acontecimiento de la Revolución o del Imperio. La obra, más que una historia, parece, a menudo, un pretexto para enunciar un programa de acción, quiere ser la toma de posición de un espíritu inquieto ante los acontecimientos de su época.
Este carácter no escapó a los lectores, que en semejante reconstrucción histórica, presentada como un testamento espiritual, vieron hasta dónde podía llegar el rigorismo de Taine: éste, en lucha con las figuras y los acontecimientos que examina, quisiera a menudo que las cosas hubiesen ocurrido de otro modo.
Pero el espíritu de justicia y el deseo de un bien social finalmente alcanzado, que también animan las nuevas investigaciones, incita a considerar entre las primeras obras de la Tercera República esta investigación, trabajada durante largo tiempo, con perseverancia de estudioso y de político. [Trad. española de L. de Terán (Madrid, 1901-1910)].
C. Cordié
Un perfecto perro de caza, pero al que le falta el hocico. (E. y J. Goncourt)
Taine es uno de nuestros maestros. El período positivista de nuestra literatura lleva profundamente su huella. (Lamaitre)
Taine es un perfecto ejemplar del espíritu int ele dualista francés, frío, geométrico, «desabusé», cartesiano. (Unamuno)
Taine es el prosista más animado e imaginativo que hay entre los franceses. (Lecombe)

