Obra del autor español Juan Pablo Forner (1754-1797), publicada en 1786. El propósito de la misma consiste en «demostrar el mérito de la sabiduría de España por la utilidad de los asuntos a que han consagrado su aplicación los doctos españoles», es decir, en una defensa de la cultura española, duramente atacada a la sazón por la Ilustración francesa.
Como apéndice publica, en su original francés, la respuesta del abate Denina, leída en la Academia de Berlín el 26 de enero de 1786, a la impertinente pregunta de Masson, en la Enciclopedia francesa: ¿Qué se debe a España? Desde hace dos siglos, cuatro o diez, ¿qué ha hecho por Europa? En la primera parte de su obra, Forner plantea la problemática de la cuestión: «He aquí uno de los principales fundamentos en que apoyan sus acusaciones los que después del extravagante Voltaire no saben pensar sino lo que él escribió: En España no se piensa; la libertad de pensar es desconocida en aquella península: el español para leer y pensar necesita la licencia de un fraile…
Pero ¿qué es lo que no se piensa en España, sofistas malignos, ignorantes de los mismos principios de la filosofía que tanto os jactáis profesar? Es verdad: los españoles no pensamos en muchas cosas, pero señaladlas, nombradlas específicamente y daréis con ellas un ejemplo de nuestra solidez y de vuestra ligereza…
No se piensa en derribar las aras que la humana necesidad, guiada por una infalible revelación, ha levantado al Árbitro del Universo; no se piensa en conturbar el sosiego de la paz pública combatiendo con sofismas indecorosos las creencias en cuya esperanza y verdad sobrellevan los hombres las miserias de esta calamitosa vida…»
La parte segunda, prolijamente anotada, es un canto al humanismo español, una exposición de los principales autores que florecieron en el cultivo de las ciencias y las letras, con una visión de conjunto acerca del papel de España en la ciencia europea.
En apéndices y con el título de «Contestación al discurso CXIII del Censor», replica Forner con vehemencia a sus numerosos detractores, insistiendo en sus puntos de vista. Especial consideración merecen sus opiniones sobre la llamada decadencia en la España de los últimos Austrias, tema de moda en la crítica de los hombres del siglo XVIII.
J. Regla

