[Ode on Intimations of Immortality from Recollections of early Childhood]. Famosa oda de William Wordsworth (1770-1850), impresa en su colección de Poesías (v.) de 1807.
Se trata de la más completa expresión poética de la experiencia del Wordsworth muchacho, en la que se basa su concepto de la vida humana. Partiendo de una idea platónica (enunciada en el Fedón, v.) según la cual los hombres tienen una existencia anterior preterrena, y lo que sabemos en la tierra no es más que el recuerdo («anamnesis») de verdades conocidas entonces, Wordsworth medita sobre el progresivo desvanecimiento de la vida instintiva de la infancia, todavía llena de recuerdo divino, hasta que la sociedad nos distrae y nos materializa; sin embargo, algo de aquella divina luz sobrevive en los impulsos espontáneos del alma, en los instintos que nos estimulan, y ellos son la fuente de la verdadera inspiración.
Entonces la naturaleza se nos revela de nuevo, empapada de Dios, y «la más humilde flor que existe puede despertar pensamientos demasiado profundos que a menudo nos arrancan lágrimas», «the meanest flower that blows can give/ thoughts that do often lie too deep for tears»]. [Trad. de M. Manent en Románticos y Victorianos (Barcelona, 1945)1.
M. Praz

