Obra teatral del dramaturgo español Adelardo López de Ayala (1828-1879). Obedece al propósito del, autor de poner en ridículo el tipo de tenorio moderno, que debe quedar en situación desairada más bien que el marido.
Esta obra, entre otras, se encuentra ya en la segunda etapa creadora del autor; pertenece a su «alta comedia», que representa un considerable avance técnico, un logro absoluto de dominio escénico y originalidad. Es, ante todo, una representación de época; tiempo de concordatos y contemporizaciones.
Ayala es el hombre que lleva el espíritu de la Restauración — aunque la mayoría de su obra se compusiera antes de esa fecha—, y en la ideología de esas piezas hay bastante de la concepción burguesa de la sociedad de su tiempo. El nuevo Don Juan es el triunfo del marido y el ridículo del burlador. El mito anárquico se empequeñece, para que no moleste a la buena sociedad y a la moral establecida, y el fracaso de un personaje de tanto prestigio teatral está resuelto un poco ingenuamente.
Sin embargo, el autor — con técnica cuidada, hábil, con acción inteligentemente desarrollada— deja una obra de arte, de poeta.
C. Conde

