La Novia de Lammermoor, Walter Scott

[The Bride of Lammermoor]. Novela de Walter Scott (1771-1832), publicada en 1819 en la tercera serie de los Cuentos de mi hoste­lero (v.).

Es una historia de amor y de muerte, cuyo final se insinúa ya desde el principio por la profecía de Tomás el Tro­vador (Thomas the Rhymer), de que el úl­timo señor de Ravenswood aspirará a la mano de una muerta. Son protagonistas los jóvenes de dos familias rivales: el sombrío y ardiente señor de Ravenswood, cuyo pa­dre fue privado de sus bienes por las ma­quinaciones de sir Guillermo Ashton, y la hija de éste, Lucía Ashton (v.).

Los dos jóvenes se prometen secretamente, pero la madre de Lucía, lady Ashton, mujer auto­ritaria, aleja desdeñosamente a Ravens­wood, que sir Guillermo había intentado atraerse por haber los Ravenswood reco­brado su posición gracias a los cambios políticos. Ravenswood parte para una mi­sión al extranjero, después de haber re­novado sus promesas a Lucía. La madre la obliga a casarse con el señor de Bucklaw, y Lucía, cediendo a la presión materna, consiente, pero antes pide que Ravenswood la libre de su promesa. La carta en la cual se le hace esta petición es interceptada, y Lucía, creyéndose abandonada por el prometido, consiente en su desesperación en fijar la fecha de la boda.

Inmediatamente después de consumada la ceremonia se presenta Ravenswood, informado de lo su­cedido, y desafía a duelo para el día si­guiente al hermano y al esposo de Lucía, pero durante la noche, Lucía apuñala a su esposo, enloquece y luego muere. Ra­venswood perece engullido por las arenas movedizas, mientras galopa furiosamente para ir al encuentro de sus adversarios. En­tre los personajes de segunda fila hay el viejo mayordomo de Ravenswood, Caleb Balderstone, que procura mantener las apa­riencias de la familia venida a menos y con este fin recurre a los más absurdos pro­cedimientos; divertidísima es, por ejemplo, su razzia en la cocina de los Girder para reponer la despensa de su amo.

Es una de las novelas de ambiente más siniestro y cargado de elementos sobrenaturales que se escribieron en aquel período, tan aficio­nado a los llamados relatos «góticos». La novela de Scott inspiró a varios composi­tores : al maestro napolitano Michele Ca rafa (1787-1872), Las bodas de Lammermoor [Le nozze di Lammermoor, 1829]; al mi lanés Alberto Mazzucato, La novia de Lammermoor [La fidanzata di Lammer­moor], y finalmente a Donizetti, con su inmortal Lucía de Lammermoor. [Trad. es­pañola de Rafael Vázquez Zamora (Barce­lona, 1942) y de Cristóbal de Castro, bajoel título de Lucía de Lammermoor (Madrid, 1943)].

M. Praz