[Twelfth Night or What You Will; literalmente: La duodécima noche o Lo que queráis]. Comedia en cinco actos y en verso y prosa de William Shakespeare (1564-1616), escrita hacia los años 1599-1600, quizá representada la noche de Epifanía del 1600 y publicada en el infolio de 1623.
John Manningham, que vio la comedia representada en la fiesta anual de los juristas en el Temple por la Candelaria de 1601, la comparó en su Diario a un drama italiano, Los engaños. Se supone que se trata de los Engañados (v.) de los Académicos Entronizados (1537), que es la fuente de Bandello, Novelle, II, 36 (traducida por Belleforest, Histoires tragiques, IV, 59), de la que a su vez deriva el cuento «Apolonio y Sila» [«Apolonius and Silla»] del Adiós a la profesión militar [Farewell to the Military Profession] de Barnabe Riche (1581).
Probablemente, Shakespeare se fijó en este último para el motivo del naufragio. Los Engañados fueron traducidos al francés por Charles Estienne con el título: Les Abusés (Lyon, 1543). En los Engañados se encuentran los nombres Malevolti y Fabio, que se pueden aproximar respectivamente a los shakespearianos de Aguecheek y Fabian. El motivo de la dama disfrazada de paje, bastante usual, aparece en otras obras que Shakespeare podría haber visto; por ejemplo, Parismus de Emanuel Forde (1598), donde se encuentran el naufragio y los nombres de Olivia y Violeta. Dos gemelos parecidísimos, Sebastián y Viola, se ven separados por un naufragio en las costas de Iliria.
Viola, llevada a la playa en una embarcación, se emplea como paje con el nombre de Cesario, junto al duque Orsino, enamorado de la condesa Olivia, que rechaza, sin embargo, su amor y vive aislada debido al luto por su hermano. Orsino se confía a Viola-Cesario y la envía a interceder en su favor cerca de Olivia, con gran tormento por su parte, pues Viola se ha enamorado de Orsino. Olivia a su vez se enamora de Viola-Cesario. Entretanto, Sebastián, que durante el naufragio ha sido auxiliado por una nave mandada por Antonio, llega con éste a Iliria.
Junto a la intriga sentimental y novelesca se desarrolla otra satírica, que se origina en el círculo de la condesa Olivia: la rivalidad entre el intendente Malvolio, puritano austero y soberbio, y la compañía bohemia de sir Toby Belch, tío de la condesa, borrachín pendenciero y espadachín; de sir Andrew Aguecheek (el nombre puede corresponder, como se ha dicho, al de Malevolti en los Engañados), gentilhombre vanidoso, litigante y cobarde, que aspira a la mano de la condesa; de María, la dama de compañía, menuda de estatura pero llena de ingenio, y del bufón Feste, que se burla de todo, incluso del luto de la condesa.
Estos últimos, a instancias de María, hacen una broma a Malvolio enviándole una falsa carta de amor de la condesa, por lo que Malvolio afecta actitudes y raptos extraños, creyendo complacer así a su señora, mientras obtiene el efecto contrario y es encerrado como loco en una habitación desocupada. Viola-Cesario, desafiada por sir Andrew por instigación de sir Toby (un desafío en que ambos contendientes compiten en estar asustados), es salvada del conflicto por Antonio, que la cambia por Sebastián.
Antonio arrestado debido a un rencor que por él siente el duque Orsino, pide a Viola-Cesario una bolsa que él confió a Sebastián y acusa de ingratitud a su presunto amigo, que naturalmente no sabe nada de la bolsa. Olivia, encontrándose con Sebastián, lo toma por Cesario, le invita a su casa y le ofrece su amor y, con el consentimiento de Cesario, se casa con él. Orsino va a visitar a Olivia; Antonio es conducido a su presencia encadenado y sostiene que Cesario es el joven salvado por él, mientras Olivia sostiene que es su marido. El duque, indignado, se despide de Olivia y del supuesto hipócrita Cesario, cuando la llegada de Sebastián aclara el equívoco.
El duque, al darse cuenta del amor de Viola, que ha abandonado el traje viril, dirige a ella su afecto y se casan. La comedia, que por la intriga, el fondo y la atmósfera alegre y satírica tiene muchos puntos de contacto con Como gustéis (v.) y más aún con la Comedia de las equivocaciones (v.)> por sus incidentes (naufragio, hermano y hermana idénticos y disfraz masculino de la hermana, supuesto loco que es encerrado, etc.), es una deliciosa recapitulación de la materia cómica shakespeariana y contiene algunas de las escenas más brillantes del dramaturgo, como las del segundo acto, donde lo cómico y lo sentimental se mezclan con exquisito gusto y equilibrio y, después de haber insinuado la tragedia (amor imposible de Olivia por Viola-Cesario), cae en plena farsa (burla a Malvolio); es notable especialmente la escena cuarta, con su atmósfera de pasión tímida y ardiente, que se exalta en un sueño imposible, la escena entre Viola y Orsino, que Shakespeare había ya esbozado en los Dos hidalgos de Verona (v.).
Los tres últimos actos, aunque no participen de la atmósfera escénica del segundo, desde el punto de vista escénico tienen la habilidad de las mejores farsas de Molière. Entre los personajes, algunos son tipos fijos, animados por la maestría shakespeariana, como el duque de Orsino, enamorado del amor, lánguido y zalamero, el clásico «dolido», o la condesa Olivia, también una sentimental, que toma actitudes de hermana inconsolable y cede al primer estremecimiento de simpatía, y tipos fijos son también sir Andrew, sir Toby, el bufón y, en cierto sentido, también Malvolio (v.), que gustó tanto en el siglo XVII que Carlos I lo anotaba en su ejemplar como el carácter más importante del drama; pero la figura de Viola (v.) es la gran creación de esta obra shakespeariana.
Son muy citadas las poesías: «iOh, amante mía! ¿Dónde vas errando?» [«O mistress mine, where are you roaming?», II, 3]; «Cuando era un niñito» [«When I was a little tiny boy», V, 1]; el pasaje (II, 4, 110 y ss.): «Ella no confesó nunca su amor, pero dejó que su secreto, como un gusano en el capullo, se alimentase de sus mejillas rosadas. Se consumía pensando y con lívida melancolía permanecía como la estatua de la Resignación sobre un monumento fúnebre, sonriendo al dolor» [«She never told her love, But let concealment, etc.»]; el otro pasaje (II, 5, 147 y ss.) : «Algunos nacen grandes, otros llegan a la grandeza, y a otros la grandeza se les viene encima» [«Some are born great, some achieve greatness, some have greatness thrust upon ’em»]; las frases: «locura de medio verano» (o canicular) [«midsummer madness», III, 4, 61]; «y así la rueda del tiempo cumple sus venganzas» [«And thus the whirligig of time brings in his revenges», V, 1, 375]. [Trad. de R. Martínez Lafuente en Obras completas, tomo VII (Valencia, s. a.), con el título La duodécima noche, y de Luis Astrana Marín en Obras completas (Madrid, 1951, 10.a edición) con el título que hemos adoptado].
M. Praz
Un buen lector puede en cierto modo penetrar en el cerebro de Platón y pensar con él; con Shakespeare, no; nos deja fuera. Por su facultad ejecutora, por su creación, Shakespeare es único. (Emerson)

