El mito de Nergal y Ereshkigal, que ha sido hallado en caracteres cuneiformes babilonios y en lengua acadia, grabado sobre una tablilla de arcilla encontrada en Egipto, explicaba cómo el dios Nergal se había convertido en rey de los Infiernos, tomando por esposa a la diosa Ereshkigal, quien era a la sazón jefe de la ciudad infernal.
Es uno de los más movidos textos míticos paleomesopotámicos, y concibe a la divinidad como idéntica en todo a los hombres. Un día Nergal ofendió gravemente a la diosa del Infierno, no levantándose de la mesa cuando un servidor de Ereshkigal fue a recoger unas hogazas que estaban destinadas a ella. Ereshkigal se encolerizó ante un comportamiento tan poco respetuoso por parte del dios y le ordenó que descendiese al Infierno ante su presencia. Namtáru hace bajar el dios a los Infiernos y lo conduce al aposento de la reina. Pero Nergal, cuando ve a la diosa, en vez de pedirle humildemente perdón, cree más conveniente hacer uso de la violencia y se arroja con furia sobre ella, la agarra por los cabellos y hace gesto de asesinarla.
La reina del Infierno prorrumpe en gritos desesperados y le suplica que no la mate, haciéndole al mismo tiempo una proposición de matrimonio. El rey, ya aplacado, la besa, le seca las lágrimas y se convierte en su esposo y, por lo tanto, en rey del Infierno. Así el dios Nergal, según los babilonios y los asirios, llegó a ser el señor del «arallü». No se sabe la época en que fue escrito este texto mitológico. Edición de Jensen en «Keilinschriftliche Bibliothek», VI, I, 74-79.
G. Furlani

