[Gessammelte Erzählungen]. Título de una colección en cuatro volúmenes, aparecida en 1900, que comprende las más conocidas narraciones de Wilhelm Raabe (1831-1910).
Es difícil decir dónde este adorador de Schopenhauer y de Jean Paul se encuentra más a sus anchas: si en las narraciones históricas, o en las humorísticas y burlescas, o en aquellas que son dolorosamente amargas, en las que encontramos al autor de las grandes novelas.
Raabe hace gala en estas narraciones de toda la versatilidad de su arte narrativo, ora hermanándose en la precisión descriptiva al realismo de Keller, ora desplegando una erudición casi barroca, de la que este autodidacto en el fondo se ríe con amable ironía, ora narrando hechos históricos con imperiosa concisión y fuerza, ora poniendo de manifiesto con delicioso humorismo el lado cómico de los provincianos o de los profesores alemanes, ora presentando en breves y vigorosos rasgos la tragedia de la miseria humana.
Entre las narraciones históricas, que tratan en su mayor parte de la época de la Reforma y de la guerra de los Treinta Años, alcanzaron gran popularidad «Elsa del abeto» y «La galera negra». En la primera [«Else von der Tanne»], la historia de Elsa es vivida otra vez por un pastor protestante, mientras prepara el sermón de Navidad; en 1648, para su comunidad, depauperada y embrutecida por los horrores de la guerra de los Treinta Años. Elsa ha crecido bajo un abeto del bosque junto a un padre desesperado que, huyendo de Magdeburgo, lo ha perdido todo, y se ha convertido en una jovencita bella y piadosa. El joven pastor del lugar, que la ha instruido para la Confirmación, la ama profundamente. Pero el pueblo la cree una hechicera y en el día de su Confirmación, mientras sale de la iglesia, la apedrean, hiriéndola gravemente. En la noche de Navidad, mientras el pastor ha de anunciar el mensaje de paz a aquella comunidad que le ha herido a la mujer amada, ésta muere.
«La galera negra» [«Die Schwarze Galeere»] es una rápida sucesión de acontecimientos, durante la guerra de la independencia de los Países Bajos, contra el yugo español. Jan, «pordiosero del mar», es piloto en la llamada «galera negra», la primera embarcación construida por los holandeses sobre el modelo de las galeras genovesas, terror de los españoles y de sus aliados. En Amberes vive sola la bella huérfana Myga, amiga de infancia y prometida de Jan. Un día que se encuentra, disfrazado, en casa de Myga, es descubierto por el capitán y por el primer oficial de la nave genovesa «Andrea Doria», que querían tender un lazo a Myga, de la que el capitán estaba enamorado. En la riña Jan hiere a éste mortalmente, pero luego es conducido prisionero, con Myga, en la «Andrea Doria». Consigue huir, y por la noche, mientras el capitán muere y el primer oficial, ahora comandante, intenta apoderarse de la mujer, guía la galera negra hacia el ataque por sorpresa de la «Andrea Doria», y la captura arribando luego, con otras naves apresadas, a las costas holandesas y ofreciendo a Myga un soberbio viaje de bodas.
También la narración «Santo Tomás» [«Sankt Thomas»] se desarrolla en la misma época y trata del asedio y la conquista de la isla española del Pacífico por parte de una nave almirante holandesa. La isla es defendida por la sobrina del gobernador caído, doña Camila Drago, contra su amigo de infancia, que la había amado cuando ella estaba como rehén en La Haya, y los dos jóvenes se reúnen en la muerte. En general, Raabe sostiene la causa de la libertad y con ésta la de la Reforma; pero en sus obras habla también un espíritu de tolerancia hermano de Lessing, especialmente en la pequeña narración
«Hoxter y Korvey», donde, en medio de sangrientas discordias religiosas, tres hombres, que representan a las religiones monoteístas, procuran salvarse mutuamente en noble competencia. Entre las narraciones humorísticas recordamos «Wunnigel», «Huesos célticos», «Las ocas de Bützow», «Horacker»; en todas ellas son graciosamente ridiculizados los sabios, los profesores, los coleccionistas alemanes y la vida de provincias.
También «Claro de luna alemán» [«Deutscher Mondschein»] es una serie de breves narraciones, alegres o serias, procedentes de la pequeña vida burguesa. En las narraciones de tonos más graves y tristes, no faltan nunca toques de fino humorismo, puesto que en el fondo el autor sonríe de las tragedias humanas, siempre condicionadas por las contingencias del tiempo, pero en ellas se encuentran las páginas más conmovedoras y poéticas que Raabe haya jamás escrito, como en la narración «La corona del Imperio» [«Des Reiches Krone»], que tiene por escenario Nüremberg a fines de la Edad Media: una joven patricia tiene noticia de que su prometido, después de haber combatido gloriosamente por la corona del Sacro Imperio Romano, vuelve a su patria leproso, y mientras que todos procuran substraerlo a su vista, durante una fiesta ella lo divisa y ante el pueblo horrorizado lo abraza; de ahora en adelante ella compartirá su suerte, convirtiéndose en la «Mater leprosorum», la samaritana de los leprosos.
Todo esto está descrito con sugestiva y conmovedora plasticidad. Una de las figuras más felices de Raabe es la pequeña Jemima, criatura llena de poesía y de tristezas proféticas, con las rarezas desconcertantes de un espíritu burlón y la consciente precocidad del que se siente ofrendado a la muerte, en la breve narración «Flor de saúco» [«Die Holunderblüte»], inspirado por el cementerio judío de Praga, llamado «la casa de la vida». Toda la producción de historias y narraciones de Raabe se distingue por la gran riqueza y Variedad de temas y de aspectos y por la inagotable vena narrativa que lo colocan al lado de las grandes figuras del realismo.
C. Baseggio-E. Rosenfeld

