[Il mondo é rotondo]. Novela de Alfredo Panzini (1863-1939), publicada en 1921, aunque escrita años antes, entre la Gran Guerra y el principio de la postguerra, por lo que refleja en forma fantástica aquella turbación o angustia espiritual que él sufrió en ese período y que tiene como documento más inmediato el Diario sentimental de la guerra (v.).
El protagonista es uno de los conocidos profesores panzinianos, uno de esos cultivadores de la sabiduría antigua, que en el poco sabio mundo moderno corren el riesgo de parecer chiflados: Beatus Renatus. Éste, encargado de inspeccionar las escuelas de Italia por encargo del señor ministro, recorre la península de norte a sur en severo atuendo de pedagogo, aunque en realidad está absorto y perdido en la melancolía de sus observaciones y sus contradictorios pensamientos. Por otra parte, los varios lances y encuentros de su viaje (la joven profesora que va buscando un estilo, pero que en realidad necesita un amante; los campesinos de la hostería de Pasquá; los oficiales que vuelven del frente; las prostitutas napolitanas; el albañil bolchevique; la gran imagen de Cristo pintada en el ábside de una iglesia que amenaza ruina, etc.) no hacen más que agravar su melancolía y aumentar su trastorno mental.
De regreso por fin a su ciudad, se da cuenta de que, entretanto, hasta su honesta morada de solterón se ha contaminado; es decir, que su fea e ignorante criada Scolastica está en estado. Sin embargo, en lugar de echarla, Beatus acaba por cederle su propia cama; y cuando el niño muere, él, sin hacer caso de los malignos rumores de los vecinos, queda pensativo delante del misterio de la criatura, que es el misterio de la misma vida.
La narración, aunque en tercera persona, tiene el conocido ritmo del «viaje sentimental» panziniano; por algunas situaciones o episodios, parece incluso recordar la Linterna de Diógenes (v.) y el Viaje de un pobre literato, aunque con modos adecuados a un tiempo y clima mucho más inquietos; los motivos líricos e idílicos se hacen casi dramáticos, mientras la ironía casi llega a ser mofa. En este sentido, El mundo es redondo quizá sea el libro más amargo de Panzini. Sin embargo, precisamente esta pasionalidad y polémica dan a la mayor parte del libro algo de esquemático y documental, en el que la pura vena de la poesía panziniana a menudo se amanera.
A. Bocelli

