La Mujer de Claudio, Alexandre Dumas, hijo

[La femme de Claude], Drama en tres actos de Alexandre Dumas, hijo (1824-1895), represen­tado en París en 1873.

Césarine es una mujer seductora, pero profundamente co­rrompida. Claude, su marido, tras de haber,, intentado inútilmente redimirla, la deja abandonada a sí misma, aunque sin llegar a una separación que deshonraría su nom­bre. Para llenar su soledad, se dedica a la investigación científica, que le lleva a inventar un tipo nuevo de cañón. Del descubrimiento ha tenido noticia una so­ciedad de espionaje extranjera, que trata de aprovecharse de la depravación de Césa­rine para apropiarse de la patente.

Un agente, cierto Cartagnac, encargado de ob­tener la complicidad de la mujer, llega a penetrar en el retiro del investigador, al que Césarine acaba de regresar tras una misteriosa estancia en París. Cartagnac, que posee las pruebas de la última relación ilícita de la mujer, la amenaza con revelárselo todo al marido, logrando de tal modo obtener la promesa de proporcionarle los documentos, que ella conseguirá aprove­chando la seducción que ejerce sobre el amigo y discípulo del marido, Antonin. Pero la camarera, que primero había favo­recido la malvada maquinación, advierte a Claude, el cual sorprende a la mujer cuan­do se halla a punto de realizar su promesa y la mata.

El drama, que marcha directa­mente hacia la catástrofe, suscitó vivas po­lémicas entre los contemporáneos. La fi­gura de Césarine, fatalmente corrompida enigmática, irresponsable, es una de las más originales del teatro de Dumas; los demás personajes parecen más bien rígi­das abstracciones declamatorias.

T. Momigliano