Novela «por entregas» del español Enrique Pérez Escrich (1829-1897), publicada en 1864. Es un verdadero bosque de aventuras y de pequeños relatos que se entremezclan al relato principal, y cuyo argumento, como su título indica, muestra la debilidad de una joven esposa que, asediada por un aristócrata joven y apuesto, se olvida de sus sagrados deberes para con su noble marido, abandonando la casa familiar mientras él, que es marino e hijo de marino, se encuentra en el mar.
Después de unos años de disipación en el lujo y los placeres que proporciona la riqueza, Magdalena se encuentra inesperadamente con su esposo, Ángel Gurrea, bajo el nombre de Sandoval el marino. El amante, asustado del giro de los acontecimientos, y para huir del duelo con que le amenazan el burlado esposo y un viejo acreedor de su padre — el padre del amante fue negrero y se portó infamemente con la familia de este acreedor, sir Guillermo Warton, salvador, a su vez, hace muchos años, de la vida de. Tula, madre de Magdalena, en tierras de California —, abandona miserablemente a la adúltera.
Engaños, sufrimientos, atentados…, y, por fin, el esposo que se apiada de Magdalena y la envía al solar familiar, en donde muere, fervorosamente arrepentida de su culpa y enamorada de su marido, el inconsolable Ángel Gurrea. Moralizadora, amena, es quizá de las pocas novelas folletinescas que aún es posible leer — muy rápidamente — sin rechazarla totalmente, entre otras cosas por su «bizantinismo».
C. Conde

