Misterios de Cefalonia, Andrés Lascarato

Obra moral y satírica del autor griego moderno Andrés Lascarato (1811-1901), publicada en 1856 con el subtítulo «Pensamientos acerca de la familia, la religión y la política». En los Misterios, Lascarato no es ya el poeta jo­coso o levemente satírico del Lixuri (v.). Ríe y juguetea con el espectáculo que le ofrece el mundo mezquino y retrógrado de su isla, pero, sobre todo, habla en serio y razona, advierte, aconseja y marca con fuego. Es filósofo, observador social, mora­lista, reformador religioso. Quiere una nue­va familia basada sobre el afecto, sobre la armonía espiritual, no sobre el interés y la tiranía del marido, y una religión sa­grada, santa y pura como la antigua, como la verdadera religión cristiana, sin ídolos, sin ayunos, sin milagros de imágenes y de aceite de las lámparas. La misma sinceri­dad y pureza exige también de la polí­tica, que debe perseguir el verdadero inte­rés público, y no el individual de los poli­ticastros y de sus amigos. Lascarato, con sus Misterios, abate y reconstruye, y logra su cometido, sobre todo en la primera parte del libro. El retrato del padre de familia cefalonio, la alegre revelación de los mis­terios religiosos de nuevo tipo que los sacer­dotes de su tiempo fabricaban con objeto de ganar dinero y, en fin, la caricatura del demagogo y del anglofilo — los dos partidos opuestos de los cuales Lascarato estaba igualmente alejado — son páginas de sátira moral que todavía hoy se leen con interés y con deleite. La obra, sin embargo, sus­citó escándalo entre sus conciudadanos y entre el clero de la isla. Lo castigaron con la excomunión y, sometido a diversas per­secuciones, el batallador polemista hubo de desterrarse, pero sin cambiar su carácter arrogante y mordaz que hallaba sostén en una alta conciencia moral.

B. Lavagnini