De los Metales y de los Minerales, San Alberto Magno

[De rebus metallicis et mineralibus]. Escrito de San Alberto Magno (1206-1280), presunto autor del tratado Alquimia (v.); a él se deben otras numerosas obras de ciencia, como los Comentarios a la física de Aristóteles, El cielo y el mundo (v.), De los meteoros, Propiedades de los elementos, etc. Le son también atribuidos otros varios escritos alquimistas: Compositum de compositis, Breve compendium de ortu metallorum, Concordia philosophorum de lapide philosophica.

También en este escrito el autor sostiene, como muchos alquimistas, que los metales son un compuesto de azu­fre y mercurio, al cual él, sin embargo, añade también oro. Enseña cómo se debe proceder para extraer de los sulfuros el arsénico llamado «metálico» y cómo obte­ner el «minio» (por oxidación del plomo) y el azufre. Enseña, además, a purificar el oro y a reconocer su autenticidad. En otra parte describe el llamado proceso de «co­pelación», ya conocido de los antiguos, para extraer plata y oro de ciertas clases de plomo que contienen vestigios de esos me­tales preciosos. Es bien conocido cómo esto alimentaba en los cultivadores de las ciencias químicas la convicción de poder «transformar» en plata y en oro un metal como el plomo. El proceso descrito por Al­berto Magno consiste en esto: el plomo es fundido (en una «copela» porosa hecha de cenizas de huesos, o en un conveniente «horno de copela», sobre lecho poroso) y después oxidado mediante el soplo de una corriente de aire. Se forma óxido de plomo (litargirio) que se funde o se vierte fuera, o es absorbido por las substancias porosas. En cambio, el oro o la plata contenidos en el plomo (siempre en pequeñísima canti­dad) no se oxidan y se recogen puros. El De rebus metallicis fue impreso por pri­mera vez en las Obras completas de Al­berto Magno (Beati Magni episcopi Ratisbonnensis opera omnia, XX vol., Lugduni Batavorum, 1651).

U. Forti