[The Garden of Cirius]. Obra del inglés (1605-1682), publicada en 1658. Es una disertación sobre planteamiento en «quinas» (grupos de cinco), en la que el grupo y el número terminan teniendo un valor místico. El tema no es para Browne más que la ocasión de demostrar su gran saber, sus reflexiones sobre los misterios del universo y sobre su profunda y tranquila melancolía. Además, su poesía queda patente en los pocos versos que nos ha dejado y asimismo su estilo magnífico y original.
La obra se divide en cinco capítulos; el último es de concluyente sabiduría, el primero es un preludio caprichoso. Los tres capítulos centrales nos muestran a un Browne preocupado por encontrar en todas partes la disposición en grupos de cinco: en el cielo, en la tierra, en el espíritu humano, en las notas musicales, en el nervio óptico, en las raíces de los árboles, en las hojas; y la enumeración, llena de observaciones, y el viaje a través de ciencias y artes, son largos, pero no tediosos; menos aún por el humor, que Browne no rehuye. Y, a pesar de la unidad del tema, no resulta monótono. Es también un libro de moral y hasta una autobiografía intelectual de diletante de gran estilo que sabe divertirse con todo y que deja su huella en cuanto toca. Es famoso el final, de humorística originalidad, cuando las constelaciones declinan e invitan al reposo al escritor que ha comenzado tarde su trabajo: «La quina del cielo (las Hiadas) declina y es hora de terminar… Tener demasiado tiempo abiertos los ojos sería ponernos en lugar de nuestros antípodas. Los cazadores se han levantado ya en América, y han dormido su primer sueño en Persia».
A. Camerino

