La Edad de la Inocencia (Edith Wharton)

La Edad de la Inocencia (Edith Wharton)

Un joven abogado a punto de casarse, se siente atraído por la Condesa Olenska, pariente de su mujer, en el Nueva York del siglo pasado.

Cuando empiezas a leer este libro crees que se trata de otra novela decimonónica sobre adulterios, al estilo de La Regenta, Madame Bovary y similares. Sin embargo, aquí todo es más sutil. Más bien se trata de la historia de un adulterio frustrado, de una fantasía, lo cual queda de manifiesto sobre todo al final.
La autora ofrece un retrato de los ambientes de la alta sociedad neoyorkina y de los personajes que la componen, usando una prosa efectiva, elegante y elaborada, pero sin perder la sencillez, y dotada de un cierto sentido del humor. No hay alardes vanguardistas. La historia se narra en el clásico estilo lineal. Abundan las descripciones de eventos sociales, vestidos y personajes. Se aprecia un gusto por el detalle muy desarrollado. Eso implica que la novela sea bastante visual. Hay más descripción de acciones que introspección, aunque, curiosamente, lo importante sucede en el cerebro del protagonista, Newland Archer, un joven abogado comprometido con May, que se siente atraído por la prima de esta, la Condesa Olenska, mujer mundana, a la que todos consideran excéntrica por su formación europea (y que él conoció de niña). En varios pasajes se pone de manifiesto esa oposición cultural entre Estados Unidos y Europa. El mundo americano es descrito quizás de un modo bastante amable, entrañable, aunque no exento de cierta crítica.
Newland tiene ideas progresistas sobre el matrimonio, considerado como camaradería con la mujer; pero pronto caerá en la misma rutina y convencionalismo que todos los demás. Desprecia a otros personajes masculinos que tienen amantes, y, sin embargo, él desea serlo de Ellen Olenska. La autora incide en la contradicción, haciendo que Newland busque excusas para justificar que lo suyo “es diferente”.
May arrastra a Archer al matrimonio. Parece una mujer simple y convencional, pero al final sabremos que no era tan tonta como daba a entender, y que había actuado “a sus espaldas” para lograr sus fines (la conservación del lazo matrimonial).
Quizás la introducción y la descripción de escenas costumbristas del inicio es demasiado larga. Durante muchas páginas la acción no avanza.
Un punto importante es cuando Newland inicia el acercamiento a Ellen. Ella parece mostrarse receptiva, pero sus encuentros son muy etéreos. Cuando él le pide directamente que sean amantes, ella parece reticente.
La estructura del libro es circular. Se inicia con Newland y Ellen encontrándose en la Opera (Ellen acaba de llegar de Europa, tras fugarse de la casa de su marido, un conde que le da mala vida, y está tramitando el divorcio); y cerca del final hay otra escena similar en la Opera, donde Newland recuerda la primera. Ellen acaba marchándose de nuevo a Europa, pero no con su marido.
Pero la escena más importante es la reunión que celebra May al final para despedir a Ellen. Newland, que no sabía que la condesa tenía pensado irse, ignora qué está ocurriendo. Para el lector también parece una escena trivial. Sólo treinta años más tarde llegaría a enterarse de que su mujer le dijo a Ellen que estaba embarazada, y que eso determinó su marcha, para no interferir. Todo es muy sutil; no se explica, más bien se deja a la imaginación del lector, de modo que son posibles varias interpretaciones.
Ese salto de treinta años al final del libro es lo más interesante del mismo. May ha muerto y él tiene ya hijos mayores. Uno de ellos, se lo lleva de viaje a París donde vive Ellen. Cuando le pide que suba a ver a la mujer, Newland se niega; le pide que suba él primero. Pero pasado un tiempo, el hombre se va a dar una vuelta por París. Se revela que prefiere mantener el recuerdode un amor pasado, que no era sino una ilusión, algo ideal. Ese ideal que lo llevó en los momentos más exacerbados de su pasión amorosa a desear incluso la muerte de su mujer, una fantasía que no llegó a cumplirse hasta mucho después; y como vimos, una vez cumplida, no sirvió para que él satisficiera su sueño.

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO: CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»La Edad de la Inocencia (Edith Wharton)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «La Edad de la Inocencia (Edith Wharton)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

El sabotaje amoroso (Amèlie Nothomb)

El sabotaje amoroso (Amèlie Nothomb)

Una niña de siete años narra la transformación que supone llegar al Pekín de principios de los años setenta. En la zona donde viven los extranjeros, los niños luchan en una muy particular guerra mundial entre sus países. En medio de todo, aparece Elena, una bella niña italiana de la cual se enamora perdidamente.

Primera de las novelas autobiográficas de la autora (Es Nothomb quien aparece en la foto de la portada), relata con pasión su propia niñez en Pekín.

Con un lenguaje adulto que recuerda el pasado relata su guerra (y la de Troya) en el gueto, el caballo (bicicleta) que montaba, su primer amor, que desplazó el “centro del mundo” (de ella a la persona amada), apasionado y trascendental, por Elena (de nuevo Troya), quien la ignora olímpicamente.

A las personas que aún recuerden su niñez no les sorprenderán el alarde de imaginación que hace la pequeña Amèlie durante toda la novela, la seriedad con que lo ve todo, la fuerza de sus manifestaciones.

Ella, la niña, cree de verdad que monta un caballo, o que puede morir por amor. La adulta que interviene de vez en cuando quizá ya no lo cree, pero continúa añorando aquellos tiempos.

No hace falta haber vivido sus experiencias para identificarse con lo que dice, para sentir la intensidad, la eternidad de un tiempo que parece ralentizado.

Aunque superficialmente parece no tener mucho que ver con su anterior novela pronto se descubre que sí, que ya de niña Nothomb pensaba en la belleza (y la fealdad) la desbordada pasión amorosa y, sobre todo, en la infancia como principio y final de la vida.

Ella misma “resume” su relato en la página 33: “Siempre fui consciente de que la edad adulta no contaba: a partir de la pubertad, la existencia es sólo un epílogo”.

http://reginairae.blogcindario.com/2005/02/00091-el-sabotaje-amoroso-de-amelie-nothomb.html

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO: CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»El sabotaje amoroso (Amèlie Nothomb)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «El sabotaje amoroso (Amèlie Nothomb)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

La celestina (Fernando de Rojas)

La Celestina es una obra literaria española que en sus primeras ediciones (¿1499?, 1500, 1501) fue titulada Comedia y, a partir de algunas ediciones de 1502, Tragicomedia de Calisto y Melibea. Ya en el siglo xvi fue impresa 80 veces en castellano, lo que revela una aceptación poco común, y muy pronto se tradujo al italiano, el alemán, el francés y el latín; también desde esa época empezó a utilizarse el título de La Celestina con que sería conocida para la posteridad, inspirado por la fuerza de su protagonista, la alcahueta por antonomasia.
TÍTULO=»\T1\»>El autor
Los orígenes de la obra continúan siendo poco claros, aunque se han podido establecer las fases principales de su publicación: las primeras ediciones ofrecen un texto en dieciséis actos, unos versos acrósticos en los que se dice que fue «acabado» por el bachiller F. de Rojas, nacido en La Puebla de Montalbán, y, a partir de la edición de 1500, una epístola del autor, que confiesa que halló el primer acto manuscrito y anónimo y lo continuó con quince más. A partir de las ediciones de 1502 incluye cinco actos nuevos (entre el XIV y el XV, con lo que pasó a tener 21) y presenta adiciones en algunos (menos en el primero y casi todo el segundo); en la citada epístola del autor se recoge la opinión de «algunos» según los cuales el autor del primer acto fue Juan de Mena o Rodrigo de Cota. A partir de una edición de 1526 se intercaló, entre los actos XVIII y XIX otro, llamado el «acto de Traso». Exceptuando esta última modalidad, en la impresión de las dos primeras fases de La Celestina intervino el bachiller, el cual siempre afirmó que el acto primero no era suyo y se atribuyó la paternidad del resto. A principios del siglo xx, la crítica adoptó la curiosa actitud de negar la veracidad de estas afirmaciones de Rojas, a quien unos consideraron autor del acto primero y del resto de la obra en veintiuno, y otros le atribuyeron del primero al XVI de la primera fase y le negaron los cinco intercalados y las adiciones que se advierten a partir de 1502. En la actualidad, se cree que Rojas fue veraz y que, por tanto, el primer acto de La Celestina es de un autor castellano desconocido, de fines del siglo xv, y el resto, tanto en la versión compuesta de dieciséis actos como en la de veintiuno con adiciones, se debe al bachiller.
TÍTULO=»\T2\»>La trama
La acción transcurre en tiempo contemporáneo al de la composición de la obra (finales del siglo xv) en una ciudad española (Salamanca, Toledo, Sevilla, parece que es intencionada esta vaguedad). El joven Calisto, rico, gallardo y culto, se enamora de Melibea, muchacha de condición similar, y al ser rechazado por esta, su criado Sempronio le aconseja que recurra a la mediación de una vieja tercera llamada Celestina, y el joven va en su busca. Pármeno, otro criado de Calisto, le pone en guardia contra Celestina, cuya ruindad le explica con todo detalle. Pero, llegada Celestina a casa de Calisto, con su hábil dialéctica y sus promesas se capta el favor de Pármeno, y recibe dinero de Calisto en pago de su futura tercería. Los dos criados y Celestina deciden aprovecharse todo lo posible de la dadivosidad del enamorado Calisto. Celestina, en la soledad de una habitación, conjura a Plutón untando con un ponzoñoso hechizo un ovillo, y luego se dirige a casa de Melibea, donde entra con la excusa de vender hilado. Al hallarse a solas con Melibea, le hace grandes elogios de Calisto, ante lo cual la muchacha reacciona airadamente, pero la alcahueta deja en su poder el ovillo. Al día siguiente Melibea manda llamar a Celestina y le confiesa su pasión por Calisto; así se concierta una cita de los dos enamorados para aquella misma noche. Acompañado de Sempronio y Pármeno, Calisto se encamina a medianoche a casa de Melibea y habla con ella a través de la puerta. Deciden verse la noche siguiente en el huerto, o jardín, de Melibea.
Por la mañana, Sempronio y Pármeno van a casa de Celestina para reclamarle la parte que les toca de las dádivas de Calisto, pero como se niega a darles nada, Sempronio la mata. Ambos huyen, pero son apresados por la justicia y decapitados en la plaza pública. Calisto, que ensimismado en sus pensamientos amorosos poco se preocupa de las muertes de Celestina, Sempronio y Pármeno, toma otros dos criados, Sosia y Tristán, y a las doce de la noche se encamina a casa de Melibea; con una escalera de mano entra en el jardín y allí gozan del amor.
Siguen los cinco actos intercalados a partir de las ediciones de 1502, según los cuales Elicia y Areusa, pupilas de Celestina y amantes de Sempronio y Pármeno, deciden vengar las muertes en la persona de Calisto y contratan a un rufián llamado Centurio para que lo mate. Tiempo después, cuando una noche se halla Calisto en el jardín con Melibea, unos compañeros de Centurio arman alboroto en la calle, lo que espanta a los criados Sosia y Tristán, que se ponen a gritar.
A partir de este momento, vuelven a coincidir los textos de las ediciones primitivas y el de las de 1502 en adelante: al salir del huerto, Calisto no acierta con los peldaños de la escalera, cae a la calle y muere. Los criados se llevan el cuerpo, y Melibea, desesperada, es consolada por su padre, Pleberio (que ignora todo el proceso de sus amores); ella pide ser llevada a la azotea alta de la casa y quedarse sola. Desde allí declara a su padre sus amores con Calisto y la muerte de este, y finalmente se arroja desde lo alto de la torre y se mata. Pleberio cuenta a su mujer, Alisa, lo ocurrido, profiere un largo lamento y maldice al amor.
TÍTULO=»\T3\»>El género
La Celestina, por su forma dramática, por algunos de sus rasgos estilísticos y técnicos y por los nombres de sus personajes, se inserta en una vieja tradición europea: la que, derivada de la comedia nueva griega, recogieron Plauto y Terencio y conservaron en latín los autores de la culta y minoritaria comedia elegíaca y, posteriormente, el teatro de los humanistas (también en latín). En esta tradición es frecuente el caso de dos jóvenes que consiguen hacer realidad su amor gracias a los criados y a la intervención de una alcahueta o tercera. Sin embargo, la obra española supone la ruptura con esta tradición. Destaca la clara intención moral de La Celestina, donde en oposición a sus precedentes latinos, medievales y humanísticos (en los que siempre triunfa el amor logrado con deshonestidad), todos los pecadores reciben el mayor de los castigos. Implacablemente, la muerte sin confesión, y por añadidura el desesperado suicidio de Melibea, castiga a los principales personajes de la tragicomedia, en lo que constituye una evidente lección moral, como atestiguan las palabras que aparecen en algunas de las ediciones primitivas: «compuesta en reprehensión de los locos enamorados […], fecha en aviso de los engaños de las alcahuetas y malos y lisonjeros sirvientes», frases que adquieren su verdadero alcance si se considera que los jóvenes nobles vivían entregados al cuidado de sus criados, quienes les facilitaban todos los vicios cuando querían arrancarles dádivas. Es de advertir que la Inquisición jamás puso reparo ni introdujo enmienda alguna en las numerosas ediciones que se hicieron de La Celestina en España durante los siglos xvi y xvii. Sólo se prohibió a partir de 1793, a causa de los episodios amorosos que en la obra se describen, que habían pasado a ser inmorales para criterios más modernos, y de las blasfemias que profieren algunos de los personajes. Pero la lascivia y la blasfemia reciben, en la obra, el peor de los castigos; en ello reside su moralidad.
TÍTULO=»\T4\»>• Técnicas dramáticas
La obra está escrita en forma de diálogo dramático, a base de parlamentos de los personajes que intervienen en la acción, pero la falta de acotaciones escénicas que permitan advertir los movimientos de los personajes hace dudar de que fuera compuesta con la intención de ser representada (tampoco los argumentos que encabezan cada acto tienen carácter dramático) y existen testimonios de que en su época se llevara a las tablas. No obstante, se ha representado en teatro con un resultado excelente. En la obra, el diálogo se impone sobre lo que se podría llamar el decorado, sobre el movimiento y sobre el tiempo, de tal suerte que este se paraliza, para dejar hablar a los personajes largamente en una escena que transcurre en pocos segundos, o se acelera, cuando un diálogo de pocas líneas se produce en el espacio de dos horas. Por otra parte, a veces ocurre que dos personajes hablan en un lugar determinado (la casa de Calisto, por ejemplo), siguen dialogando por la calle y acaban su conversación en otro lugar (la casa de Celestina), sin que haya ni la más mínima fisura en el coloquio. Se trata de una técnica dramática que parece más cinematográfica que teatral, pero que, en realidad, obedece al propósito de los autores de cifrarlo todo en el diálogo, empeño que se impone a las conveniencias de tiempo, lugar y movimiento.
TÍTULO=»\T5\»>El lenguaje
La Celestina rompe también con la tradición secular al abandonar el latín para ser redactada en un castellano elegante, culto y a veces engolado en boca de Calisto y de Melibea, y otro popular en boca de Celestina, sus pupilas y los criados, con lo que se oponen dos mundos y dos ambientes, captados de la misma realidad. El autor del primer acto y el bachiller Rojas (supuestamente considerados como autores distintos) llevaron a cabo la auténtica revolución literaria de prescindir del latín, aunque no fueron capaces de renunciar a la tradición clásica que se refleja en los nombres de los personajes (Calisto, Melibea, Pármeno, Sempronio, Pleberio, Centurio, etc.), los cuales se mantienen fieles a los de las asistencia, viejas comedias de Plauto y Terencio.
TÍTULO=»\T6\»>El realismo
La Celestina se puede considerar una obra realista, donde todo transcurre con lógica y de acuerdo con las reacciones psicológicas de los personajes. Para el lector, el nexo con la realidad queda roto cuando advierte que el cambio de actitud de Melibea respecto a Calisto no se debe sólo a las eficaces palabras de Celestina, sino también, y principalmente, al ovillo hechizado que esta deja en poder de aquella, ovillo al que Plutón, o sea, el diablo, ha infundido un poder sobrenatural. La magia, pues, es aceptada por el bachiller Rojas como un elemento real, y ello no es de extrañar si se tiene en cuenta el gran número de procesos de brujas que se celebraron en el siglo xvi en toda Europa, y en algunos de los cuales, realizados en España, se encuentran conjuros muy parecidos al que Celestina realiza al invocar a Plutón.

De la Enciclopedia Espasa

Juan Sin Letras. Una cruzada literaria.

Viaje a la historia de la publicidad gráfica. Arte y nostalgia

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO:
CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»La celestina (Fernando de Rojas)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «La celestina (Fernando de Rojas)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

Imprimatur (Rita Monaldi & Francesco Sorti)

Imprimatur (Rita Monaldi & Francesco Sorti)

11 de septiembre de 1683. En una posada de Roma muere del caballero de Mourai: ¿Se trata de un envenenamiento o de la peste? Para evitar el contagio, la posada cierra sus puertas y sus diez huéspedes son retenidos en cuarentena. Entre ellos, el abate Atto Melani, agente secreto del Rey Sol, que con la ayuda del mozo del albergue investiga en el laberinto de cloacas de la ciudad para desentrañar una trama de engaños y conspiraciones cortesanas.

Me atrajo leer que la novela trataba de un misterio a resolver en un lugar cerrado. La comencé con la ilusión de disfrutar de sus 640 páginas y que la lectura me durase varios días.

Pues resulta que de resolver un misterio tiene poco, que me había equivocado al leer el tema y es una novela histórica.

Sin embargo, apenas llevaba cien páginas cuando me di cuenta de que iba a ser eterna, que para eso se tiraron los autores diez años investigando sobre la época y las costumbres.

Al parecer, tras este arduo trabajo no consiguieron contenerse y metieron en la historia todo lo que habían averiguado, con lo que pasa a convertirse en un monótono catálogo de costumbres de la época, desde la forma de fabricar este o aquel producto a la de distinguir los síntomas de una u otra enfermedad.

Vale, bien, puede tener su interés… queda la esperanza de que todo ese rollo político sea interesante.

Pero no, porque encima los personajes no tienen ni un atisbo de personalidad y están ahí sólo para contar historias, incluso del pasado.

De paso, los autores incluyen un pesado prólogo situado en 2040 que los tiene como protagonistas de un gran descubrimiento y que se desplaza al final, cuando al parecer la historia ha terminado, para atormentarnos con unas ochenta páginas más en que el personaje que supuestamente ha recibido el manuscrito de los autores, demuestra que todo lo que cuenta la novela es cierto.

Aún dejando de lado que a mi no me interese este tipo de libros que es poco más que un catálogo de una época determinada, se hace más pesado por un exceso real de información, que además, y para rizar el rizo de lo increíble, es contada por el mozo de cuadra, que durante los días que duró el encierro tuvo tiempo, además de atender a los huéspedes e investigar las muertes, de escribir una especie de diario pormenorizado no ya sólo de lo que sucede en la posada, sino de las largas, eternas, aventuras que le cuenta el aburrido Abate Melani.

Por desgracia, había leído ya la mitad del libro cuando me di cuenta de que no tenía que terminarlo si no me estaba gustando. Y es lo que he hecho, “leer” la segunda parte ignorando la mayor parte de lo sobrante.

Ni aún así consigue parecerme interesante, leer esta novela me parece una auténtica pérdida de tiempo. Porque vale que no funcione como relato de misterio, pero es que en su faceta histórica también fracasa.

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO: CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»Imprimatur (Rita Monaldi & Francesco Sorti)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «Imprimatur (Rita Monaldi & Francesco Sorti)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

El anillo: La herencia del último templario (Jorge Molist)

En su cumpleaños, Cristina recibe dos anillos. El primero es un brillante de compromiso, el otro un rubí antiguo. Acepta ambos sin saber que son incompatibles. La joven recorrerá la costa mediterránea, retornando a su pasado y a otro mucho más lejano: el destino del último de los templarios.

La novela comienza bien. Como se suele decir, “engancha” desde el primer párrafo.
Se lee con facilidad y agrado, incluso con algo de intriga, y el tema puede ser interesante.

Lo malo es que empieza a fallar enseguida, comenzando por la elección de relatar la historia en primera persona, ya que la protagonista no es un personaje con el que resulte fácil identificarse. Pretende ser una mujer joven del siglo XXI y sólo piensa en casarse o no y en su primer amor; es una abogada de prestigio y se deja engañar por todo el que se le pone delante.

Aunque Cristina resultase un personaje interesante y con personalidad (que no lo es), relatar la historia por voz de ella priva a los lectores de la riqueza argumental de conocer a los personajes por medio de pensamientos y diálogos, aunque en esta obra, como no tienen gran personalidad, la pérdida es menor.

Para mí los errores son: la falta de personalidad de los personajes, cierta tendencia a explicar reiteradamente pasajes que no son especialmente relevantes, un leve tono a novela rosa que por suerte no llega a hacerse empalagoso, un exceso de relato “templario” y un misterio sencillo, ingenuo, a ratos simple.

En la parte positiva se puede resaltar la facilidad de lectura, por, o a pesar, de la sencillez con que relata Molist, que mantiene un resquicio de intriga e interés a pesar de lo manido del argumento, una forma amena de recorrer una trama bastante trillada y una resolución del misterio que es poco habitual aunque no resulte una gran sorpresa.

Da la impresión de que con alguna revisión podría haber salido una novela más interesante, aunque tal como está aún resulta entretenida.

http://reginairae.blogcindario.com/2005/02/00095-el-anillo-la-herencia-del-ultimo-templario-de-jorge-molist.html

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO: CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»El anillo: La herencia del último templario (Jorge Molist)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «El anillo: La herencia del último templario (Jorge Molist)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI