EL MANANTIAL (Ayn Rand)

Es una novela proselitista con una ética y una moral propias y de ahí su clasificación en este género.

En 1943 vino el primer éxito importante de Ayn Rand como novelista, con la publicación de El manantial. El libro, que había tardado siete años en escribir, fue rechazado por 12 editores, hasta que un editor joven en la editorial Bobbs-Merrill le espetó a su jefe: "Si este no es un libro adecuado para usted, entonces yo tampoco debo trabajar para usted".

En 1949 una versión fílmica de El Manantial fue realizada y dirigida por King Vidor. Protagonizada por Gary Cooper (Howard Roark), Patricia Neal (Dominique Francon), Raymond Massey (Gail Wynand) y Kent Smith (Peter Keating).

El guión fue escrito por Ayn Rand, y controlado minuciosamente por ella misma de una forma completamente desacostumbrada en Hollywood,
donde los estudios se toman todo tipo de libertades con los guiones
originales. En varias ocasiones durante el rodaje, Ayn amenazó con
suspender todo el proyecto si el guión sufría la más leve modificación.
Tanto Gary Cooper
como Ayn Rand no quedaron satisfechos con la película. Gary Cooper,
quizás ya demasiado mayor para un papel que en libro corresponde a un
hombre joven, pronunció el famoso discurso final sin entenderlo
realmente, cosa que se nota en la entonación y el énfasis. Ayn Rand
tuvo que luchar mucho para mantener la integridad del guión, y aún así
tampoco quedó satisfecha con la película, llegando a afirmar que lo
único bueno que tenía era que conseguiría nuevos lectores para la
novela. No obstante, la película es muy apreciada hoy en día en
círculos objetivistas, y, dado lo irregular de su distribución, suele estar disponible en redes P2P.

El fundamento de El Manantial es el individualismo y el
colectivismo en el alma humana. La obra se concentra en la vidas de los
cinco principales personajes. El héroe, Howard Roark, es la persona
ideal para Rand; un arquitecto intransigente que está completamente
entregado firmemente, aun cuando de manera serena, a sus ideales,
especialmente creyendo que ninguna persona debe jamás copiar el estilo
de otra, sobre todo en el campo de la arquitectura. A lo largo de la
novela todos los demás protagonistas en algún momento u otro, por
diferentes razones y con distintos grados de énfasis le piden que
renuncie a algunos de sus principios. Sin embargo Howard se mantiene
incólume y no compromete su integridad. Un aspecto interesante y
contrastante de la personalidad de Howard es que, en lugar de la forma
acostumbrada de los héroes típicos, él no se lanza a explicar por medio
de largos y apasionados sermones y monólogos acerca de sus puntos de
vista y por qué el mundo no es lugar justo; todo lo contrario, Howard
lo hace de forma desdeñosa, lacónica y altiva.

Versión española de Wikipedia

Los otros protagonistas son también personas realmente llamativas: un crítico de arte que trata de imponer a toda costa sus opiniones, de modo que los artistas creen las obras que él desea. Una solterona que ssdedica a las obras sociales como reflejo de lo amargada que está pro la vida. Un magnate al que le sobra el dinero pero aún así le falta el coraje para hacer lo que realmente desea…

La novela se lee muy fácilmente a pesar de sus mil y pico páginas, y se esté de acuerdo o no con sus tesis resulta grandiosa.

Viaje a la historia de la publicidad gráfica. Arte y nostalgia

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO:
CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»EL MANANTIAL (Ayn Rand)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «EL MANANTIAL (Ayn Rand)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

SIDDHARTA (Hermann Hesse)

Siddharta era hijo de Brahmán. Creció junto a su amigo Govinda. Desde pequeño, participaba en las conferencias de los sabios. La alegría invadía el corazón de su padre al ver al su hijo, inteligente y veía en él un príncipe entre los brahmanes. Los hijos de los brahmanes suspiraban por él, pero el que más le amaba era Govinda, que admiraba sus pensamientos y su férrea voluntad. Todos querían a Siddharta y a todos daba alegría y gozo. El único que no sentía eso era el propio Siddharta, que había empezado a alimentar el descontento en su interior. Había empezado a presentir que su padre, los profesores y los sabios brahmanes, ya le habían comunicado la parte más importante de su sabiduría. Pero su espíritu no se hallaba satisfecho, su alma no estaba tranquila y su corazón no se sentía saciado.

Una noche comunicó a su padre que quería irse con los ascetas y convertirse en un samana. Al principio el padre rehusó, pues tenía planes para él, pero viendo la terquedad de su hijo, tuvo que ceder.

Salió Siddharta con la primera luz del día y se le unió su amigo Govinda.

CON LOS SAMANAS

Ese mismo día, se unieron a los ascetas. Siddharta regaló su túnica a un pobre, y desde entonces solo vistió el taparrabos y una descolorida capa color tierra. Comía una vez al día y hacía ayunos prolongados hasta que la carne fue desapareciendo de sus muslos y mejillas. Cuando pasaban por los pueblos, la gente les miraba con desprecio.

De los samanas aprendió el arte de abstraerse, de contener la respiración y de insensibilizarse contra el hambre y el dolor. Pero su espíritu seguía sin estar satisfecho. Cuando llevaba tres años viviendo con los samanas, escuchó hablar de Gotama, el Buda, que en su persona había separado el dolor del mundo. Junto a Govinda, abandonó a los samanes y fueron en busca de Gotama.

GOTAMA

En la ciudad de Savathi todos conocían el nombre de Gotama, y todos estaban dispuestos a llenar el plato de limosnas de sus discípulos. Cerca de la ciudad, se encontraba el bosque de Jetavana, que el rico comerciante Anathapindika, un devoto de Gotama, había regalado a él y a los suyos.

La primera vez que Siddharta y su amigo vieron a Gotama, lo encontraron pidiendo limosna. Lo reconocieron por la perfección de su alma y el sosiego de su figura. Por la noche, escucharon la doctrina del Buda, que hablaba sobre el origen del dolor y sobre el camino para reducirlo. Esa misma noche, Govinda abrazó la doctrina del Buda y cuando terminó la ceremonia quiso saber por qué Siddharta no la había aceptado. Éste, con mucho cariño, le contesto:

– No olvides, Govinda, que ahora perteneces a los samanas del Buda. Has renunciado a tu casa y a tus padres, has negado tu origen y tu propiedad, has repudiado tu propia voluntad, has rechazado la amistad. Así lo quiere la doctrina, y tú has elegido. Mañana me marcharé, no para buscar otra doctrina mejor, sino para dejar todas las doctrinas y todos los profesores, y para llegar solo a mi meta o morirme.

Asimismo, Siddharta pensó: – El Buda me ha robado un amigo que creía en mi y era mi sombra, pero me ha regalado a mí mismo.

DESPERTAR

Cuando Siddharta dejó el bosque y a su amigo, sintió que en ese bosque se quedaba su vida actual, y pensó que de lo que menos sabía en el mundo, era de sí mismo. Por eso echó a andar, en busca de sí mismo.

KAMALA

En su camino, Siddharta se encontró con un río que no podía cruzar sin barca.

Como no tenía nada, pidió al barquero, que lo cruzara sin cobrarle. El barquero aceptó, y esa noche le dio cobijo.

Al día siguiente, de camino a la ciudad, se encontró con un hermoso parque. Paseando por ese parque, se encontró con Kamala, la cortesana, una hermosa mujer reclinada en una litera dorada que iba con su comitiva.

Al día siguiente pidió audiencia a Kamala y ésta aceptó. Cuando se encontraron, Siddharta le pidió a Kamala su sabiduría. Ella se echó a reír y le dijo que ella enseñaba su oficio a la gente que venía a verla bien vestida y con dinero. Siddharta le contestó: – Ya empiezo a aprender de ti, pues para venir a verte me he afeitado y llevo aceite en el cabello. Es poco lo que me falta: ropas elegantes y dinero.

Su respuesta, le hizo gracia a Kamala, que le preguntó qué sabía hacer. Siddharta contestó: – Sé pensar, esperar y ayunar. También sé hacer versos, leer y escribir.

Pasados unos días Kamala puso en contacto a Siddharta con un rico comerciante llamado Kamaswami.

CON LOS HUMANOS

Cuando Siddharta se entrevistó con Kamaswami, éste le pregunto qué es lo que sabía hacer. Siddharta de nuevo contestó: – Sé pensar, esperar y ayunar. -¿ Y para qué sirve?, preguntó Kamaswami. – Pues, por ejemplo, si yo no hubiera aprendido a ayunar, hoy mismo tendría que aceptar cualquier empleo, pues el hambre me obligaría, pero como puedo contener el asedio del hambre, puedo esperar.

Kamaswami se dio cuenta de que tenía razón. Entonces le hizo una prueba de lectura y escritura que pasó sobresalientemente y ese mismo día le contrató y lo alojó en su casa.

Los criados le entregaron vestidos y zapatos y le preparaban el baño diariamente, le servían dos abundantes comidas diarias, pero Siddharta sólo comía una vez y nunca comía carne, ni bebía vino.

Siddharta llegó a aprender muchas cosas de los negocios, pues escuchaba mucho y hablaba poco. En vez de poner la pasión de Kamaswami en los negocios, para Siddharta eran como un juego.

Con buenos vestidos y regalos, iba a visitar a Kamala que le enseño el arte del amor, que no se puede recibir placer sin darlo. Junto a Kamala, encontró el sentido actual de su vida, hablaba mucho con ella y sintió que estaba más cerca espiritualmente de Kamala, de lo que nunca había estado con su amigo Govinda.

SANSARA

Los años pasaban y Siddharta se encontraba rodeado de comodidades, pues se había hecho rico y apenas se había dado cuenta. Había aprendido a comerciar, a ejercitar su poder sobre las personas, a divertirse con una mujer. Se había aficionado a vestir bien, a bañarse con agua perfumada, a comer platos sabrosos de pescado, carne, aves, especias y dulces. Y bebía vino, que da pereza y ayuda a olvidar. Además se había aficionado al juego.

Le había capturado el mundo del placer, las exigencias, la pereza y la codicia.

Llegó un momento que Siddharta se dio cuenta de lo que le estaba pasando y abandonó la ciudad con ánimo de no volver jamás. No volvió a visitar a Kamala, que, pasado un tiempo, se dio cuenta de que estaba encinta.

JUNTO AL RÍO

Siddharta caminó hasta llegar junto a la orilla del río que le había cruzado el barquero cuando era joven.

Estaba lleno de fastidio, de miseria y muerte, ya no existía nada en el mundo que pudiese alegrarle o consolarle. Se sentó bajo un árbol y oyó una voz llegar desde el más remoto lugar de su alma. Era una sílaba que se repetía una y otra vez, la vieja palabra, principio y fin de todas las oraciones de los brahmanes, el sagrado OM, que significa "lo perfecto". Y en el momento en que la palabra OM alcanzó su oído, se despertó su espíritu adormecido y reconoció la necedad de su vida anterior.

Se quedó dormido con esa palabra en su pensamiento y cuando despertó vio a un monje en postura de meditación. Reconoció en él a su amigo Govinda. Éste se había quedado velando su sueño al verlo cuando pasó con otros monjes, pues aquel era un sitio peligroso, paso de animales salvajes. Al despedirse Govinda, que no sabía que era Siddharta, se dio cuenta de quien era al pronunciar éste su nombre. Después de una breve charla, los dos amigos se despidieron.

EL BARQUERO

Siddharta observaba la corriente del río y deseó quedarse junto a él, quería aprender.

Por eso preguntó al barquero si lo aceptaba como ayudante, y este respondió que sí.

Al llegar la noche, se sentaron los dos en un tronco y Siddharta le contó toda su historia.

Siddharta, en poco tiempo aprendió a manejar la barca y a la vez aprendía mucho del río, como escuchar con el corazón tranquilo, sin pasión ni deseo, sin juicio ni opinión. Mucha gente al ver la cara de felicidad de los barqueros, entablaba conversación con ellos y empezó a correr la voz de que en el río vivían dos sabios.

Los años pasaban y un día pasaron en la barca a unos monjes discípulos de Gotama que les contaron que el Buda estaba muy enfermo. Unos días después venían por la orilla en peregrinación Kamala y el hijo de Siddharta. Kamala hacía mucho tiempo que se había retirado de cortesana y había regalado su casa y el jardín que poseía a los monjes de Gotama.

El hijo de Siddharta que se había criado entre algodones, estaba acostumbrado a imponer su voluntad, y no hacía más que quejarse de tener que ir andando para ver a un viejo que se estaba muriendo.

Kamala, tubo que parar a descansar, y al rato de estar sentada, la mordió una serpiente. Todos corrieron a pedir ayuda y fueron a parar a la choza de los barqueros. Siddharta reconoció a Kamala y se dio cuenta que el niño era suyo. Curaron a Kamala pero su vientre estaba ya negro e hinchado y esa misma noche murió.

EL HIJO

El hijo de Kamala se quedó a vivir con Siddharta, pero como estaba acostumbrado a vivir con lujos, pronto empezó a tener problemas con él.

El otro barquero, al ver la preocupación de Siddharta por su hijo, le dijo que éste, al haberse criado en un ambiente de lujo, era normal que tuviese esa aptitud. Además era joven y quería estar con gente de su edad, y no con dos asistencia, viejos como ellos. Por ello aconsejó a Siddharta que dejase ir a su hijo a la ciudad.
Siddharta, se resistía a dejarle partir, creía que su hijo cambiaría y como él, escucharía el río.

Pero una mañana, el hijo cogió la barca, pasó a la otra orilla y nunca supo más de él.

OM

Siddharta pensaba mucho en la marcha de su hijo, y le dolía que no hubiera querido quedarse con él. El barquero le decía que era normal, que también él se había ido de la casa de su padre para encontrar su camino, y su hijo había hecho lo mismo. Lo mejor que podía hacer, le aconsejó, era escuchar el río. El río habló a Siddharta y entonces entendió que cada uno tiene que buscar su camino, y cuando uno lo encuentra empieza a escuchar la palabra OM, " la perfección".

Al volver el barquero, le dijo que se tenía que ir al bosque, hacia la unidad. Siddharta lo sabía, se lo había dicho el río, y Vasudeva, el barquero, se fue rodeado de un resplandor.

GOVINDA

Govinda se encontraba viviendo en el jardín de Kamala y escuchó hablar de un viejo sabio que trabajaba de barquero. No reconoció a Siddharta hasta que éste se lo dijo, tras un rato de conversación. Govinda le pidió consejo a Siddharta, ya que llevaba toda la vida buscando.

Siddharta le dijo que quizá con tanto buscar, no tienes ocasión para encontrar.

Buscar significa tener un objetivo. Encontrar sin embargo, significa estar libre, abierto, no necesitas ningún fin.

Pasaron el día hablando los dos amigos y a la hora de irse, Govinda le dijo a Siddharta que mientras éste había llegado a conseguir la paz, él no la había encontrado, por eso le pidió algunas palabras más que le ayudasen en el camino para seguir buscando. Siddharta le dijo: – Acércate a mi y besamé la frente.

Al besarle, ya no contemplaba el rostro de su amigo, sino que veía centenares de rostros de personas, animales, pájaros, vio dioses y todas las experiencias de la vida.

Entonces Govinda, comprendió que había terminado su búsqueda.

Juan Sin Letras. Una cruzada literaria.

Juan Sin Letras. Una cruzada literaria.

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO:
CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»SIDDHARTA (Hermann Hesse)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «SIDDHARTA (Hermann Hesse)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

JUAN SALVADOR GAVIOTA (Richard Bach)

Se clasifica esta novela como religiosa en tanto en cuanto laprincipal parte de su argumento tiende a convencer al levctor de uan serie de  valores éticos, morales, y de cosmovisión.

Juan es una gaviota como otra cualquiera de la Bandada, pero tiene una forma de pensar diferente. A él más que ir a por comida y dormir, prefiere aprender a volar y disfrutar de ello. El se pasa todo el día haciendo lo que le gusta, volar, la Bandada decepcionada por su comportamiento le echan fuera, es decir, le convierten en un exiliado.

Juan vuela sin rumbo, aprendiendo cosas nuevas cada día, picados increíbles, piruetas, vuelos rasos,… Un día dos gaviotas con alas relucientes vienen a donde Juan. Juan las pone a prueba con los trucos que él sabía y ellas le responden con lo mismo en un perfecto orden. Ellas le guían el camino hacia una nueva casa, el cielo. Donde había otras gaviotas como él, y todos eran tratados igual.

En el cielo vio que había muchas cosas que aprender, él tenía un instructor llamado Rafael, que a la vez era su amigo. Un día, Juan fue a donde la Gaviota Mayor que pronto se iba a trasladar a otro mundo, para aprender de la experiencia de él. Chiang accedió encantado. Juan aprendió mucho de ellos, y llega a comprender la esencia de la gaviota, lo que una gaviota lleva dentro y no solo lo que se ve en el exterior. Chiang le explicó que la verdadera perfección de la velocidad no era volar más rápido que nadie, porque cualquier número era un límite, si no la perfecta velocidad era estar allí.

Juan que todavía tiene en mente la Bandada, decidió irse con sus alumnos del cielo para mentalizar a las gaviotas de la Bandada, al lugar de donde procedía. Quería que ellos experimentasen lo que él había experimentado. , La libertad total. Mientras iba hacia la Bandada se encontró con una joven gaviota llamada Pedro Pablo Gaviota. Era un exiliado como Juan y tenía las mismas ganas de aprender a volar. Juan empezó a enseñarle todo lo que sabía del vuelo.

Todos los alumnos de Juan aprendían cada día un poco más. Como Pedro era el alumno más avanzado, Juan le enseñó a ver la verdadera esencia de una gaviota. Cuando Pedro supo que ya lo había aprendido le dejó a cargo de los alumnos como instructor.

Juan Sin Letras. Una cruzada literaria.

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO:
CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»JUAN SALVADOR GAVIOTA (Richard Bach)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «JUAN SALVADOR GAVIOTA (Richard Bach)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

EL ZAHIR (Paulo Coelho)

Un reconocido escritor de fama mundial descubre un día que su mujer, corresponsal de guerra, ha desaparecido sin dejar rastro. ¿Ha sido secuestrada, víctima de un atentado o simplemente se sentía insatisfecha con su matrimonio? Cuando su ausencia se convierte en una obsesión que no deja espacio para nada más, el narrador se propone encontrar las respuestas a todas las preguntas que se le han planteado y, abandonando la seguridad de su mundo de privilegios, inicia el camino hacia un destino desconocido.

De Francia a España, a Croacia y a las hermosas llanuras del Asia central, El Zahir es la historia de una búsqueda, un intento por alcanzar ese punto, tal vez inexistente, en el que se unen dos vías paralelas.

Gracias a su poderosa y cautivadora habilidad narrativa, y a algunas pinceladas autobiográficas, Paulo Coelho nos ofrece en esta nueva novela su extraordinario conocimiento del ser humano, además de un profundo análisis de cómo nos comportamos con aquellos a quienes decimos que amamos.

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO: CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»EL ZAHIR (Paulo Coelho)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «EL ZAHIR (Paulo Coelho)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

RAIN MAN (Leonore Fleischer)

Por mucho que os extrañe la clasificación que he hechjo de esta novela como obra religiosa, esperad a leerla para decir que me he equivocado.

Ser trata dela historia de un hombre que espera ansiosamente la muerte de su padre, con quien llevaba años enemisytado, para cobrar la herencia. Pero cuando se abre el testamento resulta que su padre hace heredero universal a un deficiente mentalq ue resulta ser su hermano.

El hombre cree qu epoued eintentar secuestrar a s7 hermano para cobrar la herencia, pero entrear en contacyto con él y con su personalidad le hace ver la vida de otro modo. Dugamos que es la historia de la redención, pero a través de un deficiente.

Como catecismo, no está mal.

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO: CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»RAIN MAN (Leonore Fleischer)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «RAIN MAN (Leonore Fleischer)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI