Rehenes (Stefan Heym)

La historia comienza en Praga, más precisamente en el Café de Manes, ubicado cerca del río Moldau, durante la ocupación nazi de Checoslovaquia. En el mencionado Café, según narra el autor, se encontraban “los caballeros de la mejor sociedad de Praga” además de tres oficiales nazis. De uno de ellos se ignora su nombre, mientras que los otros dos son el capitán Patzer, y el teniente Glasenapp.

Dicho teniente, que se encontraba ebrio, bajó estrepitosamente a los baños ubicados en el sótano, mientras que el conserje, Janoshik, fue llamado para que limpiara el vómito que dejó Glasenapp. Cabe destacar que Janoshik, aunque a primera vista parezca un conserje cualquiera, no lo es, sino que es miembro de la resistencia contra la ocupación nazi, y eligió ese trabajo para transmitir y recibir direcciones secretas y elaborados planes a sus cómplices, con el menor riesgo.

De hecho, cuando termina de limpiar, llama imperceptiblemente a su cómplice, Breda, para que baje junto a él a los baños. De repente Janoshik recuerda la presencia del teniente en los baños, y eso haría imposible la tarea encubierta. Sin embargo, el teniente no se encuentra allí, repentinamente desapareció.

Cuando Breda llega, Janoshik le advierte que huya disimuladamente del Café, pues el ambiente se estaba caldeando, y no convenía que los alemanes arrestaran a un miembro de la resistencia. Breda le hace caso, y en ese preciso momento, el cantinero le pregunta por el teniente, dado que los oficiales desean retirarse. Tras hacer tiempo, Janoshik le dice al cantinero que desconoce el paradero del teniente, lo que provoca la irritación de Patzer, y ordena a todos los parroquianos que permanezcan en el Café hasta que llegue la policía, que termina arrestando a todos, incluyendo a Janoshik.

A partir de allí, el autor traslada al lector al despacho del comisario Reinhardt, el responsable de develar el caso de la desaparición de Glasenapp. Reinhardt sabe que sus hombres encontraron el cadáver de Glasenapp en el río Moldau, y que, por una carta encontrada en su uniforme, todo hacía pensar que, ebrio como estaba, se suicidó arrojándose por una puertita lateral que comunicaba al Café con el rompeolas en el río.

Sin embargo, Reinhardt sabe que no le conviene comunicarle a los nazis que un teniente murió de esa manera, ya que los mismos debían morir heroicamente, siempre. Además, no podía liberar a los rehenes que capturó en el Café de Manes para que regaran la historia por Praga. Entonces maquinó el siguiente plan: Colocaría carteles que ofrecerían 50.000 coronas de recompensa al que facilite la captura del “asesino” de Glasenapp, y si al correr la semana no daba con nadie que tuviera información, fusilaba a los rehenes por presuntos sospechosos, los nazis no sabrían la verdad sobre Glasenapp, sino que lo considerarían un héroe, y a Reinhardt quizás hasta lo ascenderían de puesto.

Pero Reinhardt no contaba con que Breda, el único que sabía la verdad y que logró escapar, al mirar los carteles, comprenda el plan de los nazis y haga hasta lo imposible por liberar a Janoshik y a los demás parroquianos, sometiéndose a peligros inimaginables. A su vez, el autor nos presenta, a medida que transcurre la novela, aspectos de la vida de los personajes, pero sobre todo de Glasenapp, que nunca el lector se hubiera imaginado; mientras que hace una gran descripción de la Checoslovaquia ocupada.

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO: CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»Rehenes (Stefan Heym)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «Rehenes (Stefan Heym)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI