El pan de los años mozos (Heinrich Böll)

Son los tiempos de postguerra en alemania. El joven protagonista inicia precisamente en esos duros y difíciles días su vida de trabajo.
En ésta, como en otras de sus obras, Heinrich Böll -Premio Nobel de Literatura 1972- denuncia el vacío escalofriante del que padece la humanidad. Su crítica social va dirigida hacia la hambruna, la escasez, el mercado negro, y además fustiga sin piedad antivalores como el consumismo de una sociedad que califica como \’americanizada".
Pero El pan de los años mozos es también una historia de amor que, como señala el crítico Ignacio Valente, se mueve en el plano de las relaciones profundas que se crean entre un hombre y una mujer bajo la superficie de los ademanes y palabras más simples, esta carga secreta y subterránea de miedo, ternura, asombro, deseo, torpeza, veneración, que se encierra en los pocos minutos del primer encuentro.

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO: CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»El pan de los años mozos (Heinrich Böll)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «El pan de los años mozos (Heinrich Böll)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

Camino de servidumbre (Friedrich Hayek)

La tesis central de Hayek es que todas las sociedades colectivistas, desde el Nacional Socialismo de Hitler al Comunismo de Stalin, conducen lógica e inevitablemente a la tiranía. Hayek argumenta que dentro de cada sistema de economía planificada y centralizada la distribución y asignación de todos los recursos recaen sobre un pequeño grupo que es incapaz de procesar toda la información requerida para una apropiada distribución de los recursos y bienes a disposición del planificación central. El desacuerdo respecto a la implementación de cualquier plan económico combinado con la inadecuación de la gestión de recursos del planificador centralizado llevaría inevitablemente a la necesidad de la coacción para conseguir cualquier resultado. Hayek continúa argumentando que el fallo de la planificación centralizada sería percibido por el público como una ausencia de suficiente poder por parte del estado para implementar una idea por otro lado buena. Dicha percepción llevaría al pueblo a votar a favor del otorgamiento de más poder para el estado, y asistiría al surgimiento del poder del "hombre fuerte", percibido como el hombre capaz de "hacer el trabajo". Después de estos desarrollos, Hayek afirma que un país sería invariablemente conducido a un completo totalitarismo. Para Hayek, el "camino de servidumbre" marcado inadvertidamente por la planificación centralizada, con su desmantelamiento del sistema de libre mercado, termina en la destrucción de toda libertad individual, tanto económica como personal.

Hayek afirma que países tales como la Unión Soviética y la alemania Nazi\» href=»\wiki/alemania_Nazi\»>alemania Nazi habían ya tomado el camino de servidumbre, y que varias naciones democráticas estaban siendo conducidas en la misma dirección. En "Camino de servidumbre" escribió: "El principio de que el fin justifica los medios es, en la ética individualista, contemplado como la negación de toda moral. En la ética colectivista, se convierte necesariamente en regla suprema."

Sin embargo, como el propio Hayek afirma "es importante no confundir la oposición contra este tipo de planificación con una actitud dogmática a favor del laissez-faire". Camino de servidumbre menciona la provisión o regulación de postes de señales, carreteras, emisiones de contaminación o ruidos por las fábricas, los dañinos efectos colaterales de la deforestación, por ejemplo, como asuntos que no pueden ser dejados puramente al mecanismo de precios de un mercado desregulado.

Viaje a la historia de la publicidad gráfica. Arte y nostalgia

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO:
CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»Camino de servidumbre (Friedrich Hayek)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «Camino de servidumbre (Friedrich Hayek)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

¿Por qué Inglaterra durmió? (John Fitzgerald Kennedy)

es un libro publicado en 1940 por John F. Kennedy. El libro fue escrito por Kennedy para su Tésis en el Harvard Collage.[1] El libro analiza las problemas que el gobierno británico tuvo en orden a prevenir la Segunda Guerra Mundial y destaca por su posición poco ortodoxa sobre la política de apaciguamiento del gobierno británico en la época, señalando que una temprana confrontación entre el Reino Unido y la alemania nazi a la larga hubiera sido más desastroza. One could consider these to be bold words given that at the time of writing the German army was sweeping across Europe and appeared nearly invincible.

Joseph P. Kennedy, padre de John fue embajador en el Reino Unido y apoyó la política de apaciguamiento del Primer Ministro Neville Chamberlain durante la década de 1930.

El título del libro hace referencia al libro escrito por Winston Churchill en 1938 titulado While England Slept (Mientras Inglaterra Dormía), el cual analizaba el crecimiento del poder alemán.

Viaje a la historia de la publicidad gráfica. Arte y nostalgia

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO:
CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»¿Por qué Inglaterra durmió? (John Fitzgerald Kennedy)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «¿Por qué Inglaterra durmió? (John Fitzgerald Kennedy)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

Rehenes (Stefan Heym)

La historia comienza en Praga, más precisamente en el Café de Manes, ubicado cerca del río Moldau, durante la ocupación nazi de Checoslovaquia. En el mencionado Café, según narra el autor, se encontraban “los caballeros de la mejor sociedad de Praga” además de tres oficiales nazis. De uno de ellos se ignora su nombre, mientras que los otros dos son el capitán Patzer, y el teniente Glasenapp.

Dicho teniente, que se encontraba ebrio, bajó estrepitosamente a los baños ubicados en el sótano, mientras que el conserje, Janoshik, fue llamado para que limpiara el vómito que dejó Glasenapp. Cabe destacar que Janoshik, aunque a primera vista parezca un conserje cualquiera, no lo es, sino que es miembro de la resistencia contra la ocupación nazi, y eligió ese trabajo para transmitir y recibir direcciones secretas y elaborados planes a sus cómplices, con el menor riesgo.

De hecho, cuando termina de limpiar, llama imperceptiblemente a su cómplice, Breda, para que baje junto a él a los baños. De repente Janoshik recuerda la presencia del teniente en los baños, y eso haría imposible la tarea encubierta. Sin embargo, el teniente no se encuentra allí, repentinamente desapareció.

Cuando Breda llega, Janoshik le advierte que huya disimuladamente del Café, pues el ambiente se estaba caldeando, y no convenía que los alemanes arrestaran a un miembro de la resistencia. Breda le hace caso, y en ese preciso momento, el cantinero le pregunta por el teniente, dado que los oficiales desean retirarse. Tras hacer tiempo, Janoshik le dice al cantinero que desconoce el paradero del teniente, lo que provoca la irritación de Patzer, y ordena a todos los parroquianos que permanezcan en el Café hasta que llegue la policía, que termina arrestando a todos, incluyendo a Janoshik.

A partir de allí, el autor traslada al lector al despacho del comisario Reinhardt, el responsable de develar el caso de la desaparición de Glasenapp. Reinhardt sabe que sus hombres encontraron el cadáver de Glasenapp en el río Moldau, y que, por una carta encontrada en su uniforme, todo hacía pensar que, ebrio como estaba, se suicidó arrojándose por una puertita lateral que comunicaba al Café con el rompeolas en el río.

Sin embargo, Reinhardt sabe que no le conviene comunicarle a los nazis que un teniente murió de esa manera, ya que los mismos debían morir heroicamente, siempre. Además, no podía liberar a los rehenes que capturó en el Café de Manes para que regaran la historia por Praga. Entonces maquinó el siguiente plan: Colocaría carteles que ofrecerían 50.000 coronas de recompensa al que facilite la captura del “asesino” de Glasenapp, y si al correr la semana no daba con nadie que tuviera información, fusilaba a los rehenes por presuntos sospechosos, los nazis no sabrían la verdad sobre Glasenapp, sino que lo considerarían un héroe, y a Reinhardt quizás hasta lo ascenderían de puesto.

Pero Reinhardt no contaba con que Breda, el único que sabía la verdad y que logró escapar, al mirar los carteles, comprenda el plan de los nazis y haga hasta lo imposible por liberar a Janoshik y a los demás parroquianos, sometiéndose a peligros inimaginables. A su vez, el autor nos presenta, a medida que transcurre la novela, aspectos de la vida de los personajes, pero sobre todo de Glasenapp, que nunca el lector se hubiera imaginado; mientras que hace una gran descripción de la Checoslovaquia ocupada.

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO: CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»Rehenes (Stefan Heym)»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «Rehenes (Stefan Heym)»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI

Ivan Klíma y Philip Roth hablan sobre Kafka

 

ROTH: Kafka. En noviembre, mientras un marginado y ex presidiario, Václav Havel, hablaba a los manifestantes que en aquel momento ocupaban Praga y cuya acción daría lugar al nacimiento de la nueva Checoslovaquia, yo estaba dando un cursillo sobre Kafka en un college de Nueva York. Los alumnos leyeron El castillo, la tediosa e infructífera lucha de K. para conseguir que le sea reconocida la condición de topógrafo por el poderoso e inaccesible dormilón a cuyo cargo esta la burocracia del castillo, el tal señor Klamm. Cuando apareció en el New York Times una foto en que se veía a Havel tendiéndole la mano, de lado a lado de una mesa de conferencias, al antiguo primer ministro del régimen, se la enseñe a mis alumnos. “Bueno”, les dije: “K. por fin consigue reunirse con Klamm.” A los estudiantes les encantó que Havel tomara la decisión de presentarse a las elecciones: así entraba K. en el castillo nada menos que como sucesor del jefe de Klamm.
La clarividencia irónica quizá no sea el mas notable atributo de la obra de Kafka, pero nunca deja de sor prendernos cuando pensamos en ella. Kafka es todo menos una mente fantasiosa creando un sueño o pesadilla, en cuanto pudiera ser lo contrario de una mente realista. Su narrativa insiste, una y otra vez, en un punto: que aquello que se nos antoja una alucinación inimaginable, una paradoja imposible de superar, es precisamente lo que constituye la realidad de cada cual. En obras como La metamorfosis, El proceso y El castillo, nos traza la crónica de como alguien es educado para aceptar—más bien demasiado tarde, en el caso del acusado Joseph K.—que lo que parece fuera de lugar y ridículo e increíble, muy por debajo de la dignidad y de los intereses de una persona, es de hecho lo que esta sucediéndole a uno: esto que se sitúa por debajo de mi dignidad resulta ser mi destino.
“No era un sueño”, escribe Kafka, poco después de que Gregor Samsa despierte al descubrimiento de que ya no es un buen hijo que ayuda a su familia, sino una asquerosa alimaña. El sueño, según Kafka, es un mundo de probabilidad, de proporción, de estabilidad y orden, de causa y efecto: lo que a él le parece absurdamente fantástico es un mundo fiable, hecho de dignidad y de justicia. Cuanto le habría divertido a Kafka la indignación de esos soñadores que nos dicen a diario: “¡No he venido a este mundo a que me insulten!” En el mundo de Kafka, y no únicamente en el mundo de Kafka, la vida solo empieza a tener sentido cuando nos damos cuenta de que para eso precisamente es para lo que estamos aquí.
Me gustaría saber que papel puede haber desempeñado Kafka en tu imaginación durante los años en que estuviste en el mundo para que te insultaran. Los comunistas vetaron los libros de Kafka en las librerías, las bibliotecas, las universidades, incluida la de su propia ciudad natal, y en toda Checoslovaquia. ¿Por qué? ¿Qué los asustaba en Kafka? ¿Qué los irritaba? ¿Qué significaba para vosotros, que teníais un conocimiento íntimo de su obra y que incluso podíais sentiros muy identificados por sus orígenes?
KLIMA: Yo también, como tu, he estudiado la obra de Kafka. No hace mucho escribí un largo ensayo sobre él y sobre una obra de teatro que trataba de su relación amorosa con Felice Bauer. Y yo formularía mi opinión sobre el conflicto entre el mundo onírico y el real en términos ligeramente distintos. Tu dices: “El sueño, según Kafka, es un mundo de probabilidad, de proporción, de estabilidad y orden, de causa y efecto: lo que a él le parece absurdamente fantástico es un mundo fiable, hecho de dignidad y de justicia.” Yo quitaría fantástico y pondría inalcanzable. Lo que tu llamas el mundo del sueño, para Kafka era mas bien el mundo real, el mundo en que impera el orden, en que los seres humanos, al menos a su modo de ver, eran capaces de tenerse afecto, hacer el amor, tener hijos, cumplir ordenadamente con sus obligaciones; pero ese mundo era, para el, inalcanzable en su casi patológica fiabilidad. Lo que hace sufrir a sus personajes no es que no puedan alcanzar sus sueños, sino el hecho de no ser lo suficientemente fuertes como para adentrarse de veras en el mundo real, para cumplir de veras con su obligación.
En cuanto a por que prohibieron a Kafka los regímenes comunistas, podemos encontrar la respuesta en una frase que dice el protagonista de mi novela Love and Garbage “Lo que más importa de la personalidad de Kafka es su honradez.” Un régimen edificado sobre el engaño, que obliga a la gente a fingir, que exige aprobación de boca para afuera, sin preocuparse para nada de cuales puedan ser las convicciones internas de aquellos cuyo consentimiento requiere, un régimen a quien le da miedo cualquiera que se pregunte por el sentido de sus propios actos, no puede tolerar que alguien cuya veracidad alcanza un carácter tan fascinantemente completo, tan terrorífico incluso, pueda dirigirse a los demás.
Si me preguntas que significo Kafka para mí, habrá que volver a la cuestión a cuyo alrededor estamos dando vueltas. En conjunto, Kafka es un escritor no político. A este respecto, me gusta citar lo que anoto en su diario el 2 de agosto de 1914. Es muy corto: “alemania declara la guerra a Rusia. Por la tarde, escuela de natación.” Aquí, el plano histórico, un hecho que conmociona el mundo, y el personal se sitúan exactamente en el mismo nivel. Estoy seguro de que Kafka escribe por un único motivo, la necesidad de confesar sus crisis personales, resolviendo así lo que de insoluble había en su vida personal: sobre todo, sus relaciones con su padre y su incapacidad para ir mas allá de cierto limite en sus relaciones con las mujeres. Una de las cosas que hago ver en mi ensayo es que la maquina letal de su relato “En la colonia penitenciaria” es una imagen desesperada, apasionada y maravillosa del hecho de estar casado o comprometido. Hacia varios años que había escrito este relato cuando le confió a Milena Jesenska sus sentimientos ante la idea de irse a vivir juntos:
Sabes, cuando intento escribir algo [sobre nuestro compromiso] las espadas cuyas puntas me rodean en circulo empiezan a acercárseme lentamente al cuerpo. Es un completo suplicio. Cuando ya están tan cerca que me arañan, la situación se hace tan terrible que allí mismo, inmediatamente, en el primer grito, me traiciono a mí mismo, te traiciono a ti, lo traiciono todo.
Las metáforas de Kafka eran tan fuertes que iban muchísimo mas allá de su intención original. Me consta que tanto El proceso como “En la colonia penitenciaria” se han entendido como sendas profecías del destino terrible que aguardaba a la nación judía en la segunda guerra mundial, que estalló quince años después de la muerte de Kafka. Pero no eran ninguna profecía genial. Lo único que demuestran ambas obras es que un creador que sabe cómo reflejar sus experiencias mas intimas de un modo profundo y autentico también alcanza la esfera suprapersonal o social. Estoy contestando de nuevo la pregunta relativa al contenido político de la literatura. La literatura no tiene por que ponerse a escarbar en busca de realidades políticas, ni tiene por que preocuparse de los sistemas políticos que van sucediéndose. La literatura puede ir mas allá sin dejar por ello de resolver las cuestiones que el sistema vigente plantee al ser humano. Esta es la con secuencia más importante que yo extraje, para aplicármela, de Kafka.
Extríado del libro El oficio: un escritor, sus colegas y sus obras, De Philip Roth.
Seix Barral, 2003. Traducción de Ramón Buenaventura.

www.cumbresborrascosas.net

FICHA DEL LIBRO
ENLACE AL LIBRO: CONVERTIR ESTE LIBRO «
TÍTULO=»Ivan Klíma y Philip Roth hablan sobre Kafka»
ENLACE DE DESCARGA: ENLACE DE DESCARGA (En el banner vertical)
REFERENCIA Y AUTOR: «Ivan Klíma y Philip Roth hablan sobre Kafka»

PDF


FORMATOS DISPONIBLES: EPUB,FB2,MOBI