Maldecir, Pere Torroella

Poema en castellano del ca­talán Pere Torroella, o Pedro Torrellas, co­mo se le llamaba en Castilla, que vivió en la segunda mitad del siglo XV. En el Can­cionero del Ateneo Barcelonés consta de diecisiete estrofas de nueve versos octo­sílabos; en el Cancionero General, de quin­ce, y en otros manuscritos sólo de once. Ha sido publicado varias veces, y recientemen­te en la edición de obras de Pere Torroella de P. Bach y Rita (The works of Pere To­rroella, Nueva York, 1930, 199 ss.).

El Mal­decir es una enumeración de los defectos de las mujeres, dirigida a los engañados que quieren amarlas. Al final sólo se exceptúa del ataque a la amada del poeta. En una estrofa añadida en el cancionero del Ate­neo, de esquema distinto dé todas las res­tantes, se salvan a otras muchas damas «de buenas famas», lo que está en contradic­ción con la anterior conclusión y con el espíritu del poema. El Maldecir se inspira en un tema de moda en la literatura del siglo XV: la discusión en pro o en contra de las mujeres, y, no siendo mejor ni peor que tantas otras obras de cancionero, no tendría más méritos que éstas para ser recordado, a no ser por la fama de que gozó y por las refutaciones y defensas que de él hicieron escritores contemporáneos y posteriores. Entre los refutadores se cuentan a Antón de Montoro, Gómez Manrique, Suero de Ribera y Juan del Encina; entre los defensores a Hernán Mejía, Álvarez Gato y Cristóbal de Castillejo. En el Libro de Grisel y Mirabella, que se supone im­preso hacia 1495, Pedro Torrellas actúa de acusador en el juicio que el rey de Es­cocia ordenó contra su hija Mirabella, por haber amado en secreto a Grisel, después de lo cual Torrellas fue cruelmente marti­rizado por la reina y sus damas. En este episodio novelesco se funda la leyenda de la mala muerte de Torrellas en manos de las mujeres, recogida por Juan del Encina.

P. Bohigas