Los Límites de la Libertad Individual, Francés Montague

[Limites de la liberté individuelle]. Obra de Francés Montague (1847-1899), pu­blicada en 1884. Según el autor, la realiza­ción del concepto de libertad del liberalis­mo británico ha sido un fracaso, y contra este ideal de libertad han surgido reaccio­nes en todos los ambientes sociales.

Al ve­rificarse, en la primera mitad del siglo XIX, la transmisión de la supremacía política de las clases elevadas a las clases trabajado­ras, lo concepción liberal ha sufrido profun­dos cambios, que hacen necesaria la revi­sión de las antiguas fórmulas de la liber­tad. Sociedad e individuo no viven una vida separada, sino que se influyen y deter­minan recíprocamente; una ciencia social construida con método histórico es la única que puede explicar las posiciones del indi­viduo en la sociedad y la función de ésta sobre el individuo. Los miembros de la sociedad están, por consiguiente, someti­dos a un doble desenvolvimiento: como in­dividuos y como partes de un todo que los trasciende; no es la competencia lo que determina la vida asociada en el sistema de la libertad, según pretende el liberalis­mo puro, sino la cooperación, en vista de fines que superan el ámbito individual. Este instinto de cada uno a fundirse en un todo unitario se manifiesta claramente en el proselitismo y en el culto público. Por esta causa, cada sociedad es, antes que nada, una comunión espiritual, además de ser un ente natural; comunión que tiende a desenvolverse y a perfeccionarse, siguien­do la ley de todo organismo moral y cons­ciente. Constituye el fin y la dignidad del Estado (organización de la sociedad), el in­tervenir promoviendo tal progreso, conciliando la perfección individual con la es­pecificación de las funciones para los fines sociales.

La gran individualidad está en relación directa con la gran sociedad. El individuo, dueño de sí mismo, terminaría disolviéndose de no estar integrado por la acción social del Estado. La libertad indi­vidual, por tanto, halla sus límites infran­queables en las exigencias colectivas, que sufrirían menoscabo si esta libertad no fuera obstaculizada. Esta obra, en abierta contradicción con la doctrina liberal britá­nica, entonces dominante, es la expresión de la mentalidad popular del país del autor, libertad compendiada en la fórmula de «selfgovernement». Aunque netamente dis­tinta de la corriente doctrinaria germáni­ca, tiene con ésta de común el concepto de una realidad social, en la que la liber­tad misma no constituye un fin egoísta, sino un instrumento eficaz para una acción más vasta y una más profunda participa­ción y colaboración.

A. Brambilla