Crónicas de Sercambi

[Croniche]. Con­fiesa Giovanni Sercambi (1348-1424) «que no ha sido aleccionado en ninguna ciencia ni en ninguna de las artes liberales y se ha puesto a escribir como hombre sencillo y de poco intelecto»; y con todo, pocas cró­nicas de Toscana, aparte de las de los Vi­llani, que son el mayor monumento histó­rico del siglo XIV, pueden por su riqueza y por la variedad de la materia, ser com­paradas con esta crónica de Lucca. Son con­tinuas en ella las digresiones, las conside­raciones morales y las invectivas, todo lo cual constituye uno de los méritos del li­bro. Trozos de la Divina Comedia son cita­dos por entero, trozos del Dictamundo (v.) de Fazio degli Uberti, poesías enteras de Nicoló Soldanieri, cantares anónimos y cuentos y narraciones propios: es una verdadera crónica-miscelánea, documento rico y vario como pocos.

Después de tratar en un cen­tenar de páginas de los hechos más remo­tos, el autor parte del advenimiento de Car­los IV de Bohemia, que devolvió a la ciu­dad de Lucca sus antiguas libertades, y llega hasta 1423, año en que irrumpe en Lucca la peste que desde hacía tiempo azotaba el resto de Italia, interrumpiendo ahí con la muerte del autor, la obra iniciada para de­jar memoria de la ciudad. El relato de se­tenta años de historia de Lucca y de Italia ocupa más de mil páginas con una narra­ción varia y desenvuelta, llena de interés, aun para un lector moderno. Esta crónica ha sido publicada por entero en 1892 al cui­dado del Istituto Storico Italiano.

G. Franceschini

Un estilo directo y original. (F. Flora)