Una época, Paul y Víctor Margueritte

[Une époque]. Ciclo histó­rico novelesco en cuatro partes de Paul (1860-1918) y Víctor (1866-1942) Margueritte, publicado entre 1898 y 1904.

En la primera parte, «El desastre» [«Le désastre», 1898], se narran las experiencias de un joven oficial francés, Pierre du Breuil, que pasa por los entusiasmos y los horrores de la guerra franco-prusiana en 1870: se producen gran­des acontecimientos (Sédan, la regencia, la república), mientras Du Breuil vive todas las dudas y los dolores de la forzada inac­ción en la sitiada plaza de Metz, donde encuentra en una joven lorenesa, Anine Bersheim,. la mujer que sabe compartir y suavizar sus decepciones de patriota. Metz cae y Du Breuil es hecho prisionero. El personaje de Du Breuil, carente en absoluto de vitalidad, parece más bien un pretexto para reunir y fundir la narración de los he­chos históricos; y la novela, de un realismo que quisiera ser épico, se reduce demasiado a menudo a una fría crónica, sólo de tarde en tarde animada por eficaces rasgos retó­ricos y algunas vivas caracterizaciones de personajes secundarios.

La segunda parte. «Los pedazos de la espada» [«Les troncons du glaive», 1901], es la historia de las inú­tiles tentativas de reacción de la Francia vencida, hasta el armisticio que terminó con el gobierno republicano. La historia es vista aquí a través de las vicisitudes de gran número de personajes, ligados entre sí por vínculos de parentesco o de amistad, que participan en los diversos acontecimientos de la «année terrible». Es pues muy tenue el hilo que une los diversos episodios: pero la materia novelesca, humana, se inserta más ágilmente en la aventura histórica y no faltan rasgos conmovedores, dictados por un sincero patriotismo que suple en cierto modo, por lo que concierne a la viveza de la narración, la carencia de una fértil fan­tasía poética.

La tercera parte, «Los ani­mosos» [«Les braves gens»r 1901], no está propiamente enlazada con los dos primeros volúmenes, sino que refleja varios episodios de la guerra; «La chevauchée au gouffre — Sédan» narra la heroica muerte de un joven en la batalla de Sédan: en «Strasbourg», una aventura sentimental enlaza con la narración de la resistencia y caída de la ciudad; «Le siége de Paris» y «Sur la Loire» son un conjunto de varios relatos que, prescindiendo del fárrago de pormeno­res históricos, constituyen por su concisión y eficacia la parte mejor del libro e incluso de todo el ciclo; «Fontenoy» nos narra una represalia prusiana por una acción de fran­cotiradores; «Richte» y «Belfort» exaltan la resistencia heroica de ambas ciudades.

Fi­nalmente, la cuarta parte, «La Commune», narra la guerra civil desencadenada en Francia entre la Comuna parisiense y el gobierno republicano de Thiers, desde los primeros chispazos hasta la represión orde­nada por Thiers, cuyo ejército sitia y ocupa París bajo las miradas de los invasores pru­sianos. Encontramos aquí a muchos persona­jes de las dos primeras novelas, pero sus aventuras no interesan: la historia no es aquí sólo el fondo, sino que domina el li­bro, reducido a una prolija exposición ca­rente de la menor ambición artística.

G. L. Rosa