Tokushi Yoron, Arai Hakuseki

[Discusiones suplementarias a la lectura de la historia]. Obra his­tórica en tres volúmenes del sinólogo japo­nés Arai Hakuseki (1657-1725), escrita en 1712.

El autor, indudablemente una de las figuras más importantes que tuvo el Japón durante el largo gobierno de los Tokugáwa (1601-1868), político, sabio y filólogo, pro­fundo conocedor del feudalismo japonés, inicia la obra con un largo prólogo en el que trata de los distintos cambios de gobier­no que se produjeron en el Japón de 1192 en adelante. Narra y discute el paso del poder administrativo de las manos del emperador a las de los cortesanos, más tarde a las de los feudatarios guerreros, y por fin a las de los «shōgun» de la familia Tokugawa. Después de esta parte introductiva, comien­za la verdadera historia, importante espe­cialmente por dos trozos que llegaron a ser célebres en la cultura japonesa: el que cuen­ta la rebelión y la dictadura del héroe Nobunaga, y el que trata del feudatario Hideyoshi.

Nobunaga vivió a finales del siglo XIV y fue una de las figuras más destacadas de su tiempo. Al derrotar, durante la guerra ci­vil, a los otros vasallos del emperador, que al igual que él codiciaban el gobierno del Es­tado, se proclamó dictador, estableciendo un gobierno de paz y prosperidad. Pero en 1582, a causa de la rebelión de su vasallo Mitsuhide, que no consiguió sofocarla, se hizo el harakiri. El gobierno del rebelde fue, sin embargo, efímero, y al cabo de una semana le sucedió Hideyoshi, del que Arai Hakuseki hace las mayores alabanzas. Es precisamente durante su gobierno cuando los japoneses, acabando con sus luchas civiles y resol­viendo los principales problemas interiores, inician su política de expansión hacia el continente asiático.

Hideyoshi, en efecto, co­mienza la primera guerra de Corea (1591-92), guerra que, después de una paz con China de apenas cuatro años, volvió a encenderse aún más violenta en 1597. El estilo de esta obra es el característico del período de los Tokugawa, alimentado continuamente por el estudio y la imitación de los clásicos.

S. Nogami