Plegarias, Mursil II.

Con este título se designan algunas plegarias que el rey hitita Mursil II (hacia 1356-1319 a. de C.) dirigió a las divinidades de su país para librarlo de una horrorosa peste que desde hacía veinte años estaba devastán­dolo. En sus plegarias el rey se declara ino­cente de todo pecado, mientras confiesa un pecado del tiempo de su padre Suppiluliuma, referente a la transgresión de un tratado.

Además trata de persuadir a los dioses de que alejen la pestilencia, con varios argumentos, que van desde la consideración meramente racional hasta el «argumentum ad hominem» : si los dioses no alejan la pestilencia corren el riesgo de morir de hambre, ya que fallecerán todos los sacerdotes sacrificadores y cesarán, por tanto, todos los sacrificios. Las plegarias sobresalen por la vivacidad del estilo y la manera desenvuelta con que el rey habla a los dioses. Las tradujo y publicó Gotze en Die Pestgebete des Mursilis, en «Kleinasiatische Forschungen», I (1929, págs. 161-251).

G. Furlani