De la Fuerza del Actual Gobierno de Francia y de la Necesidad de Unirse a Él, Henri-Benjamin Constant de Rebecque

[De la forcé du gouvernement actuel de la France et de la nécessité de s’y rallier]. Es el primer escrito político de Henri-Benjamin Constant de Rebecque (1767- 1830), publicado en 1796. El joven autor enseña que el movimiento que sigue al Te­rror es fundamental para el desarrollo de la Revolución: «el orden y la libertad están en un lado, en el otro el despotismo y la anarquía». Olvidando odios y nostalgias, hay que actuar decididamente por la nueva historia: la actividad del gobierno consti­tucional, respetuoso hacia la ley, pero de­seoso de nuevas conquistas, ha de ser apo­yada por los ciudadanos que deseen el bien público. La moderación y la conciencia son los verdaderos guías de un estado: los par­tidos y las luchas internas estropean los buenos principios. El mismo hecho de su- cederse los hombres y los partidos en una positiva colaboración no puede producir más que ventajas, sin excitar a nuevas lu­chas o venganzas rencorosas. De la misma manera, el gobierno encuentra en la cola­boración de los mejores ciudadanos la ayu­da indispensable para no caer en abstrac­ciones.

Los errores de la Revolución (el autor recuerda aquí con ardor el ejemplo sangriento de la política de Robespierre) no han de inducirnos a abrazar antiguos ideales ahora ya superados: el feudalismo, con sus privilegios, ya no tiene razón de ser frente a la nueva clase, consciente y de­cidida, de los ciudadanos de Francia. No la violencia, sino la persuasión, ha de guiar la acción política: solamente unos hombres descontentos e inquietos han atacado el go­bierno de la constitución. Constant defiende al Directorio, por ser constitucional. Las dificultades de los comienzos serán supera­das con la buena voluntad de todo el mun­do. Pronto se verá cómo, con las ventajas de la nueva política, será posible estable­cer una república en un gran estado, y cómo solamente la centralización puede asegurar la libertad, combatiendo el capricho y los abusos. Este ensayo es impor­tante en la obra del gran liberal, porque revela una meditación profunda de los pro­blemas morales, y, al mismo tiempo, un co­nocimiento muy claro de los factores que guían los acontecimientos históricos. Ya en esta obra juvenil son notables los contactos con el pensamiento político de Montesquieu y con la política constitucional inglesa.

C. Cordié