Crónica Florentina, Baldassarre

[Cronaca florentina]. Esta Crónica, de Baldassarre lla­mado Marchionne (Melchor) di Coppo di Stefano Buonaiuti (1336-1385), abarca des­de la creación de Adán hasta el mes de ju­nio de 1385, y representa una continuidad entre las crónicas de los Villani y la atri­buida a Meinerbetti (v. Crónica vulgar), que toma como punto de partida el 1385, en el mismo punto en que se interrumpió la narración de Stefani. En pocas páginas narra el autor los orígenes legendarios del mundo, de Roma, de Fiésole y de Florencia, hasta el año 1250 y la organización del pri­mer pueblo, como si le preocupase librarse lo antes posible de este preámbulo, escrito más en favor de la idea de una filiación de Florencia respecto a Roma, que movido por un íntimo deseo de unidad y claridad.

La narración de los restantes ciento treinta y cinco años, en cambio, se extiende lenta y copiosamente. Hasta el 1348 la materia del relato es común a Stefani como a Giovanni Villani, si bien respecto a los hechos re­motos recurran ambos a fuentes distintas y muestren divergencias en sus juicios. Desde los comienzos del 1300 hasta 1348, Stefani se apoya en Villani, y a partir del 1348, se funda el autor en sus recuerdos personales. Nicolás Maquiavelo admiró esta crónica y la utilizó para escribir sus Historias florenti­nas (v.); si bien la prosa de Stefani no está libre, por obra de su forma popular, de errores gramaticales, también es cierto que nunca pierde una robusta sencillez. La Cró­nica fue impresa, por vez primera, en las Delicias de los eruditos toscanos [Delizie degli eruditi toscani] que publicó el padre Ildefonso de San Luis, en los años 1776-83, y ha merecido una reciente edición dirigida por Niccoló Rodolico en las «accesiones novissimae» de la nueva reimpresión de Muratori.

G. Franceschini