Crónica de Néstor

[Povest’ vremjannych let]. Es la más antigua crónica rusa, llamada de Néstor por atribuirla a un mon­je de este nombre, autor de varias vidas de santos. A causa de las palabras con que empieza: «Relato de los años pasados, de dónde proviene la tierra rusa, quién reinó primero en Kiev y qué ha sido de la tierra rusa», ha sido también llamada Relato de los años pasados. Este relato es el núcleo de un conjunto de narraciones llegadas has­ta nosotros en copias de los siglos XIV, XV y siguientes, y se refiere a los sucesos des­de 862, el año de la llamada de los Varjagos, a 1110, muerte de Svjatopolk Izjaslavic. Hay una cierta diferencia en la narra­ción entre el período que va hasta princi­pios del siglo XI y el siguiente, de modo que hace pensar primero en una exposi­ción de relatos tradicionales populares y luego en una serie de testimonios de los sucesos. Son evidentes en la Crónica las influencias bíblicas y bizantinas, y notables las huellas de poesía popular.

Si bien los cronistas, en los primeros siglos de la his­toria rusa, después de la conversión al Cris­tianismo, fueron monjes, el Relato de los años pasados testimonia un alto sentido de dignidad nacional. En las crónicas sucesi­vas al Relato, este tono es menos sensible, tratándose en su mayoría de crónicas loca­les (de Novgorod, de Kiev, de Galizia, etc.) y no generalmente rusas. Por primera vez la Crónica de Néstor fue publicada en San Petersburgo a cargo de la Academia de Ciencias rusa en los años 1767-1792. Una nueva edición, según otro manuscrito, fue cuidada por Schlózer, junto con la traduc­ción alemana, y publicada en Gottingen en los años 1802-1808 con el título de Russische Annalen. Basada en un tercer manuscrito, fue publicada por el famoso eslavista Miklosich en Viena en 1862 con el título de Chronica Nestoris. La Crónica de Néstor ha sido también traducida al francés por L. Leger: La Chronique dite de Néstor (Pa­rís, 1884).

E. Lo Gatto